Los impuestos vuelven a ser la principal preocupación de los empresarios

La estabilidad del clima de negocios convive con el reclamo por una carga tributaria que vuelve a encabezar las inquietudes de los ejecutivos locales
Pila de hojas y carpetas, una de ellas con una etiqueta de 'proceso judicial', formularios de ARCA, una lapicera y un reloj arriba de un escritorio

Puntos importantes

Checkbox Checked La carga impositiva es nuevamente el principal freno empresarial.
Checkbox Checked El clima de negocios crece de forma lenta y moderada.
Checkbox Checked Las compañías priorizan la estabilidad sobre la expansión este año.

La carga tributaria recuperó el primer lugar entre los principales condicionantes que encuentran los empresarios para el crecimiento de sus compañías, después de haber dejado de serlo durante los últimos meses, cuando la falta de demanda había pasado a encabezar las preocupaciones.

El cambio surge de analizar la tercera medición del Índice de Clima Empresarial (ICE) que LIDE publica en base a las respuestas de un centenar de empresarios encuestados.

La organización reúne a presidentes, CEO y altos ejecutivos de compañías y forma parte de una organización empresarial con presencia internacional.

Su índice es una de las herramientas que utiliza para seguir periódicamente las percepciones de ese universo sobre la situación de sus compañías, el clima de negocios y sus perspectivas.

En este sentido, el último reporte muestra cambios en las respuestas anteriores ya que se moderaron las expectativas de crecimiento y la presión impositiva volvió a superar al resto de los factores señalados como obstáculos para las empresas.

La secuencia resulta relevante porque la cuestión tributaria no aparecía ahora como una preocupación nueva si se tiene en cuenta que había comenzado este 2026 en el primer puesto, fue desplazada durante el segundo trimestre por la falta de demanda y en esta tercera medición recuperó el liderazgo.

En un reciente informe comparativo elaborado por la UIA sobre 30 países, Argentina volvió a ubicarse en el primer puesto del ranking de presión tributaria sobre las empresas.

Una mejora que perdió velocidad

El llamado Índice de Clima Empresarial )ICE), que publica LIDE para medir el humor empresario, llegó a 5,4 puntos en la tercera medición del año.

El indicador es una herramienta de medición trimestral que evalúa la percepción de los principales líderes empresariales sobre el clima de negocios, la situación actual de sus compañías, la gestión del gobierno nacional y las perspectivas económicas del país.

En este caso, el movimiento fue considerablemente menor al registrado entre las dos encuestas anteriores cuando había comenzado el año en 5 puntos y luego había avanzado hasta 5,3.

La situación actual de las compañías muestra, además, un predominio de la estabilidad, con el 43,8% de los ejecutivos consultados que considera que la situación de su empresa se mantiene estable.

El informe muestra al mismo tiempo una moderación de las expectativas de crecimiento respecto de la encuesta anterior, en un escenario en el que las empresas privilegian la estabilidad en sus decisiones.

La diferencia entre ambos momentos del año aparece con mayor claridad al reconstruir la evolución del ICE que, entre la primera y la segunda medición avanzó tres décimas, de 5 a 5,3 puntos; entre la segunda y la tercera subió solamente una, hasta 5,4.

El indicador, que se encuentra cuatro décimas por encima del primer relevamiento de este año, muestra una desaceleración de la mejora que se había registrado durante el segundo trimestre.

Los impuestos desplazan a la demanda

En ese sentido es que se advierte sobre el principal cambio en la encuesta y que aparece en el orden de los problemas que los empresarios identifican como obstáculos para el crecimiento.

En la medición del primer trimestre, la carga tributaria encabezaba ese listado con el 31,4% de las respuestas; la demanda interna aparecía inmediatamente detrás, con el 30,4%, y había desplazado al escenario político. 

Durante el segundo trimestre, la demanda pasó al primer lugar entre los condicionantes para el crecimiento de las empresas y la carga tributaria descendió al tercer puesto.

Esa encuesta mostraba también una evolución más favorable de otros indicadores ya que había aumentado la proporción de empresarios que consideraba mejor la situación de su compañía, crecía, aunque de manera acotada, el porcentaje de empresas que proyectaba incorporar personal y se incrementaba la cantidad de ejecutivos que esperaba mejorar sus ingresos durante este 2026.

Ahora, la tercera medición vuelve a modificar el orden con la carga tributaria que recupera el primer puesto mientras el ICE general avanza solamente una décima y las expectativas de crecimiento se moderan.

De la prudencia a una recuperación más lenta

Ese recorrido permite ubicar el dato actual dentro de una secuencia más amplia ya que dentro de las empresas no aparecía un escenario uniforme de expansión teniendo en cuenta que, en el primer trimestre, el 35,3% de los ejecutivos decía que su negocio estaba creciendo, mientras el 39,2% afirmaba que permanecía sin cambios.

La cautela era todavía más visible en las decisiones sobre empleo con un 71,5% de las compañías consultadas que preveía mantener su planta de personal y con casi la mitad de los encuestados que estimaba que sus negocios necesitarían al menos un año para recuperar los niveles que consideraban normales.

Las perspectivas de ingresos ofrecían una señal diferente ya que el 37,4% anticipaba una mejora durante este 2026 y la mayor parte de los empresarios relevados esperaba un crecimiento del PBI ubicado entre 2% y 3%.

El segundo trimestre introdujo una mejora en el clima empresario; llevó el ICE a 5,3 puntos y también cambió la naturaleza de la principal dificultad ya que la demanda desplazó a los impuestos.

La tercera medición lleva ahora el índice hasta 5,4 puntos mostrando que la mejora continúa en términos del indicador agregado, pero advirtiendo que lo hace a un ritmo menor y acompañada por expectativas de crecimiento más moderadas.

La presión impositiva no irrumpió en la agenda empresaria con este relevamiento sino que estuvo presente entre los principales obstáculos señalados por los ejecutivos antes de recuperar ahora el primer puesto.

En el caso de la demanda, siguió el recorrido inverso al haber comenzado el año en segundo lugar, con el 30,4%, quedando primera durante el segundo trimestre y ahora perdiendo el liderazgo frente a la cuestión tributaria.

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