Arcor refinancia deuda en dólares y prepara otro pago de dividendos a sus accionistas
El grupo cordobés reveló el destino de sus últimas emisiones y convocó a sus accionistas para liberar reservas y aprobar otra distribución en efectivo
El Grupo Arcor terminó de ejecutar una operación financiera que combinó nuevas emisiones de deuda, el canje y cancelación de Obligaciones Negociables (ON), que vencían en octubre y el pago de financiamiento bancario en pesos.
Con ese movimiento completado, el holding alimenticio cordobés de la familia Pagani abrió otro frente al convocar a sus accionistas a una asamblea para el 13 de noviembre con el objetivo de liberar reservas y aprobar un nuevo dividendo en efectivo, apenas seis meses después de haber distribuido $31.000 millones.
El detalle surge del Acta de Directorio N° 2482, celebrada el 15 de octubre pasado, que reconstruye el destino efectivo del dinero obtenido mediante las ON Clase 5, 7 y 8.
La documentación permite seguir el recorrido de los fondos teniendo en cuenta que el documento admite que una parte terminó en la cancelación de una deuda de u$s100 millones que vencía el 6 de octubre y otra fue utilizada para cancelar préstamos en cuenta corriente con Banco Patagonia.
El movimiento se produjo sobre una estructura financiera de escala considerable ya que en su último balance semestral consolidado disponible finalizado el 30 de junio pasado, Arcor registraba préstamos por $1,573 billones, de los cuales $1,062 billones correspondían a ON, mientras que mantenía $388.465 millones en efectivo.
Dentro del endeudamiento total, $832.492 millones tenían vencimiento corriente y $740.711 millones estaban registrados como pasivos financieros de largo plazo.
Arcor: una deuda millonaria
De todos modos, el centro de la operación fue la cancelación de las ON Clase 2, emitidas el 6 de octubre de 2025 por un valor nominal de u$s100 millones, con una tasa fija del 5,90% anual y amortización íntegra del capital al vencimiento, que fue el 6 de octubre pasado.
Arcor comenzó a reducir esa obligación en mayo, cuando emitió las ON Clase 5 por u$s50 millones, con una tasa fija del 5,25% anual, vencimiento el 21 de mayo de 2029 y una parte que se integró mediante la entrega anticipada de títulos Clase 2.
El último balance semestral ya registró la cancelación anticipada parcial de ON Clase 2 mediante la entrega de ON Clase 5 y una prima asociada al canje.
La operación se completó el 1° de octubre, cuando colocó las ON Clase 7 por u$s43.370.436, al 100% de su valor nominal, con una tasa fija del 5,69% anual y vencimiento el 5 de octubre de 2029.
Del total adjudicado, u$s8.377.411 nominales de ON Clase 2 fueron entregados por inversores para integrar en especie la nueva emisión, a una relación de canje de 1,031, porción que representó u$s8.637.084 de las nuevas obligaciones.
Después de descontar esa integración en especie, los fondos netos en efectivo provenientes de la Clase 7 ascendieron a u$s34.733.352 y el dinero fue acreditado el 5 de octubre en una cuenta "Netting" en dólares abierta en Banco Galicia y aplicado al día siguiente a la cancelación de las ON Clase 2.
Obligaciones negociables: 2 emisiones para extender los plazos
De todos modos, la Clase 7 fue solamente una de las fuentes utilizadas para cubrir el vencimiento ya que el mismo 6 de octubre Arcor dispuso además de u$s40.936.463 provenientes de la colocación de las ON Clase 5, recursos que también fueron destinados a cancelar las obligaciones Clase 2.
Entre ambas emisiones, por lo tanto, la compañía aplicó aproximadamente u$s75,67 millones en efectivo a ese vencimiento, además de los títulos Clase 2 que habían sido entregados previamente para integrar en especie las nuevas obligaciones.
La mecánica permitió reemplazar deuda que vencía este mes de octubre por obligaciones con vencimientos más largos y que, en algunos casos, llegan a mayo de 2029.
Al 30 de junio pasado, antes de completar estas operaciones, Arcor tenía $1,573 billones de préstamos consolidados, frente a $1,609 billones al cierre de 2025, y de ese total, $1,015 billones estaban denominados en dólares y $429.561 millones en pesos.
El destino de los pesos
La segunda parte de la colocación de octubre siguió un recorrido diferente teniendo en cuenta lo que ocurrió, por ejemplo, con las ON Clase 8 por $55.408.498.875, que emitió a una tasa variable equivalente a TAMAR Privada más un margen de 4,95 puntos porcentuales y con vencimiento el 5 de abril de 2028.
Después de descontar las comisiones de los agentes organizadores y colocadores y las percepciones correspondientes de Ingresos Brutos, los fondos netos ascendieron a $54.974.665.962, alrededor de u$s36,2 millones con esa misma referencia cambiaria.
El dinero fue colocado inicialmente, el 5 de octubre, en el Fondo FIMA Premium Clase C, y la día siguiente Arcor rescató $55.003.175.228, equivalentes a unos u$s36,2 millones al tipo de cambio utilizado en el acta, y transfirió los recursos al Banco Patagonia.
La compañía informó que esos fondos fueron destinados a cancelar operaciones de préstamos en cuenta corriente con la entidad.
El dato adquiere contexto ya que de los $1,573 billones de préstamos que Arcor registraba al 30 de junio, $495.749 millones correspondían a préstamos bancarios, entre compromisos corrientes y no corrientes.
Las ON representaban la mayor porción: $1,062 billones, sumando $649.618 millones de largo plazo y $412.353 millones corrientes.
A la vez, la compañía tenía $388.465 millones en efectivo y equivalentes, frente a $344.839 millones al cierre de 2025, de los cuales $198.428 millones estaban denominados en dólares y $114.660 millones.
El primer semestre había dejado además una ganancia neta consolidada de $148.208 millones y un aumento neto del efectivo y equivalentes de $74.093 millones cifras que permiten ubicar la emisión de octubre dentro de una política más amplia de administración de vencimientos y fuentes de financiamiento.
Otra decisión para la aplicación de fondos
Más allá de este proceso para retrasar y canjear deuda, el Directorio de Arcor también tratará otro tema financiero durante la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria del 13 de noviembre, que comenzará al mediodía, en su sede de Arroyito, Córdoba.
Será el segundo punto de la orden del día y tendrá como objetivo el de considerar la desafectación total o parcial de la Reserva Especial para Futuros Dividendos y/o la desafectación parcial de la Reserva Facultativa para Futuras Inversiones, para distribuir un dividendo en efectivo.
Si bien el monto todavía no fue informado y será uno de los datos centrales que deberá surgir de la propuesta que llegue a los accionistas, la decisión tiene un antecedente de apenas seis meses.
El 30 de abril, la Asamblea de Arcor había aprobado $31.000 millones en dividendos en efectivo, que quedaron a disposición de los accionistas desde el 6 de mayo pasado.
Para financiar aquella distribución, la compañía desafectó la totalidad de la Reserva Especial para Futuros Dividendos de $12.431 millones, y agregó otros $18.569 millones de la Reserva Facultativa para Futuras Inversiones.
El negocio lácteo modificó la estructura
El Directorio incorporó otro elemento al fundamentar la convocatoria de la asamblea a partir de la reorganización vinculada con La Serenísima Unida S.A. y el joint venture lácteo con el grupo Danone.
El proceso tiene origen en la operación anunciada el 24 de marzo pasado cuando ambas sociedades avanzaron en la adquisición del 51,32% restante de Mastellone Hermanos a través de Bagley Argentina y en la conformación de una sociedad conjunta para manejar el negocio lácteo.
La operación profundizó una relación entre ambos grupos que se remonta a 2005, cuando constituyeron Bagley Latinoamérica para integrar sus negocios de galletas en la región.
Arcor ya tenía participación en Mastellone desde 2015 y, mediante sucesivas operaciones, había llegado junto con Danone al 48,68% del capital antes de avanzar este año sobre el porcentaje restante y completar un proceso de reorganización que avanzó con la estructura de La Serenísima Unida S.A.
Más allá de esta operación, el grupo combina alimentos de consumo masivo, agronegocios y packaging y en los últimos años utilizó recurrentemente el mercado de capitales y el crédito bancario para financiar su actividad y administrar vencimientos.
De hecho, en julio, su subsidiaria Bagley Argentina recibió dos préstamos por un total de u$s68 millones: uno de u$s33 millones otorgado por una entidad financiera del exterior, con vencimiento final en julio de 2031, y otro de u$s35 millones de una entidad financiera local, cuyo capital se amortizará en cuotas a los 36, 48 y 60 meses.