Startup monitorea comportamiento de clientes de bancos y usa IA para vender más servicios
Puntos importantes
La startup argentina UIN cerró una operación de inversión en startups argentinas, al levantar una ronda de capital semilla de u$s2 millones para expandirse en América Latina, según anunció la compañía. Fundada por Facundo Corsi y Manuel Heredia, desarrolló una plataforma que ayuda a bancos, billeteras digitales y otras empresas a conseguir que sus usuarios vuelvan a utilizar sus aplicaciones. Ya tiene 10 clientes en cuatro países y pondrá el mayor esfuerzo comercial en México.
La idea surgió mientras sus fundadores trabajaban en n1u, una billetera orientada al público gamer. Las promociones conseguían despertar interés, pero ese movimiento no siempre duraba. "Podíamos lanzar una funcionalidad, una promoción o un beneficio y generar un pico de actividad. Pero cuando desaparecía el incentivo, muchas veces también desaparecía el comportamiento", cuenta Corsi, cofundador y CEO, a iProfesional.
Tenían millones de transacciones para estudiar qué ocurría entre el primer uso y el abandono. Miraban qué acciones precedían a una segunda o tercera operación y cuándo una persona dejaba de utilizar un producto. Las conversaciones con otros bancos y fintech confirmaron que había un problema compartido.
"Las compañías tenían muchísima información sobre lo que sus usuarios hacían, pero muy poca tecnología dedicada a decidir qué hacer con esa información para cambiar un comportamiento", explica.
UIN comenzó a gestarse en febrero de 2025. Según Corsi, n1u fue adquirida y parte del equipo fundador se sumó al nuevo proyecto. Heredia, que había sido su director de tecnología, asumió ese mismo puesto en UIN. Corsi quedó al frente de la compañía y participa especialmente en el desarrollo del producto.
"Quienes nos conocen suelen decir que yo soy el soñador y Manu el que pone los pies sobre la tierra. Y, hasta ahora, esa combinación funciona bastante bien", dice el CEO.
El primer dinero llegó de familiares, amigos y personas cercanas. Corsi no precisó el monto inicial, pero sí el tiempo de desarrollo. En unos seis meses tenían operativa la base de Behavior OS, el sistema que luego comenzaron a validar con clientes.
La ronda de u$s2 millones fue liderada por EWA Capital, con participación de Driven VC, Brazilian Venture Capital, ADN, GAIN y New Ventures, además de inversores ángeles, según la información difundida por UIN. Entre los participantes también figura el emprendedor Santiago Siri. La empresa no informó su valuación ni qué participación cedieron los fundadores.
Cómo funciona UIN y de dónde salen sus ingresos
Behavior OS se conecta con los datos que ya generan las aplicaciones de sus clientes. Lee eventos como una apertura de la app, una compra o una caída en la frecuencia de uso y, a partir de esas señales, decide qué acción proponer. La inteligencia artificial interviene en la selección del estímulo, el momento y la intensidad, dentro de los objetivos y límites que establece cada empresa.
Corsi lo explica con un ejemplo hipotético. Un banco quiere que sus clientes paguen más con QR. Una persona hace su primera operación, pero pasan varios días sin que repita. El sistema puede proponerle completar tres pagos durante la semana, sostener una secuencia de uso o alcanzar una meta para obtener un beneficio.
"Lo importante es que no todos reciben lo mismo. Otro usuario quizás no necesita un premio, sino un recordatorio, una meta o una dinámica distinta", señala. La plataforma mide después qué intervención funcionó y utiliza ese resultado para ajustar las siguientes.
Los desafíos y recompensas para incentivar el uso también aparecen en otras plataformas, como la propuesta de Kiri que probará CCU en Chile.
Según el CEO, el sistema no necesita acceder a datos personales ni sensibles para analizar esos patrones. La integración permite trabajar con la interfaz existente, sin rediseñar toda la aplicación. Cuando no hay información histórica, el aprendizaje demanda entre 30 y 60 días, precisa.
Actualmente tienen 10 clientes estaban distribuidos entre Argentina, Perú, Ecuador y México. A través de esas empresas, asegura, la tecnología alcanza indirectamente a más de 80 millones de usuarios y activa más de 10 millones de intervenciones personalizadas por mes.
Según Corsim logran una mejora promedio cercana al 18% en la recurrencia de uso y una reducción de alrededor del 10% en el abandono.
En ingresos, Corsi afirmó que UIN había alcanzado un ritmo de facturación equivalente a más de u$s1 millón anual a menos de un año del lanzamiento. La empresa tiene un equipo de 15 personas y prevé incorporar cuatro perfiles, principalmente para el área comercial y de llegada al mercado, además de una persona a cargo de producto. Del capital obtenido, destinará un 40% a expansión comercial, un 30% a producto y otro 30% a tecnología y certificaciones.
México será el mercado prioritario durante los próximos 18 meses. La expansión también buscará aumentar el negocio dentro de las empresas que ya contrataron UIN. "Nuestro objetivo no es únicamente sumar compañías, sino volvernos cada vez más relevantes dentro de cada una de ellas: acompañarlas en más productos, más casos de uso y más comportamientos que tengan impacto directo en su negocio", anticipa Corsi.