Franquicias de cafeterías: cuánto cuesta abrir un local en 2026
Abrir una cafetería bajo el nombre de una marca reconocida es una de las alternativas que consideran quienes buscan invertir en un negocio gastronómico. Sin embargo, el dinero necesario para instalar una franquicia puede variar considerablemente según la cadena, el tamaño del local y su ubicación. En Argentina, algunas propuestas parten de los u$s80.000, mientras que otras superan los u$s250.000.
El atractivo de este modelo consiste en operar con una marca instalada, productos definidos y procedimientos comerciales desarrollados. A cambio, el inversor debe afrontar el desembolso inicial y cumplir las condiciones establecidas por la empresa, que pueden incluir pagos periódicos, compras a proveedores determinados y participación directa en la gestión.
El contexto también obliga a mirar más allá del costo de apertura. Según un relevamiento de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), durante el primer semestre de 2026 las redes consultadas aumentaron 1,9% su cantidad de locales, pero el 47% de las marcas obtuvo retornos inferiores a los planificados. La actividad promedio, además, retrocedió 1,4% interanual.
Cuánto cuesta una franquicia de Havanna, Café Martínez y Bonafide
Entre las cadenas con presencia nacional, Café Martínez informa una inversión estimada de u$s175.000 para abrir una franquicia. Según su página oficial, requiere un local de al menos 100 metros cuadrados, un inversor con participación activa y una localidad de 40.000 habitantes como mínimo. El esquema contempla regalías del 4% y un canon publicitario del 1%.
La compañía ofrece asistencia para desarrollar el negocio, aunque la ubicación y las características del inmueble son determinantes para definir el proyecto. Por eso, los u$s175.000 funcionan como referencia inicial y no necesariamente como el desembolso definitivo de cualquier sucursal.
En el caso de Havanna, la empresa demanda una inversión de u$s194.500 para un local tipo de 120 metros cuadrados. Ese importe surge de sumar u$s19.500 de derecho de ingreso, u$s150.000 destinados a obra civil, mobiliario, equipamiento y otros gastos, y u$s25.000 correspondientes al pedido inicial de mercadería, insumos y bazar.
La firma aclara que se trata de valores netos de impuestos, sujetos a modificaciones según el inmueble y la ubicación. Para ese formato solicita, como referencia, entre 120 y 150 metros cuadrados de planta libre, un frente de siete metros y una zona de elevado tránsito peatonal.
Por su parte, Bonafide también ofrece franquicias para operar cafeterías y comercializar sus productos. La inversión de referencia se situa alrededor de los u$s160.000 dólares, pero la página oficial de la compañía no publica actualmente un monto cerrado, por lo que los interesados deben solicitar una cotización actualizada.
Qué gastos hay que considerar antes de abrir una cafetería
El capital inicial no es el único dato que debe analizarse. Una franquicia puede incluir el derecho de uso de marca, equipamiento, mobiliario, acondicionamiento del local y mercadería, pero el alcance de cada propuesta es diferente. También pueden existir costos por alquiler, depósitos de garantía, habilitaciones, contratación de empleados y fondos necesarios para sostener la operación durante los primeros meses.
Otro punto central son los pagos recurrentes. Algunas marcas cobran regalías sobre la facturación y aportes para publicidad, mientras que otras utilizan esquemas comerciales diferentes. Estos compromisos deben sumarse a los gastos habituales de una cafetería, como salarios, servicios, materias primas, impuestos y mantenimiento.
Para comparar las alternativas, conviene solicitar un presupuesto detallado y revisar especialmente:
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Inversión inicial: qué equipamiento, obras y mercadería incluye.
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Regalías y publicidad: qué pagos periódicos exige la marca.
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Local comercial: superficie, ubicación y condiciones de alquiler.
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Capital de trabajo: dinero disponible para afrontar los primeros meses.
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Recupero: plazo estimado y supuestos de ventas utilizados para calcularlo.
Cuánto tarda en recuperarse la inversión
Los plazos de recupero difundidos por las cadenas son proyecciones comerciales y no garantías de rentabilidad. En el mercado existen estimaciones que van de aproximadamente dos a tres años para determinados formatos, aunque el resultado depende de las ventas, los márgenes y los costos de cada sucursal.
El relevamiento de la AAMF aporta una advertencia: pese a la expansión de las redes, el 48% de las marcas consultadas no consiguió aumentar sus precios al ritmo de la inflación durante el primer semestre. Esto presiona los márgenes y puede extender el tiempo necesario para recuperar el capital invertido.
Por ese motivo, antes de comprar una franquicia resulta tan importante estudiar los gastos mensuales como conocer el precio de apertura. Una marca reconocida puede facilitar el posicionamiento comercial, pero no elimina los riesgos propios de administrar un negocio gastronómico.