Tesla acelera en Argentina: cómo será el negocio que está montando Elon Musk

La automotriz norteamericana de Elon Musk arma la operación local mientras nuevas reglas amplían el ingreso de vehículos eléctricos sin arancel
Tesla acelera en Argentina: cómo será el negocio que está montando Elon Musk

Después de presentar en Estados Unidos el nuevo Roadster, cuya versión Rocket utiliza propulsores de gas frío y, según la propia Tesla, puede volar, la automotriz de Elon Musk acelera el desembarco en la Argentina.

Si bien en el mercado doméstico no habrá lanzamientos tan espectaculares, la compañía ya constituyó su filial local y avanza con la estructura necesaria para comercializar y atender los modelos que comercializará en el país.

El movimiento se produce, además, bajo nuevas reglas para importar este tipo de autos a partir de que el Gobierno elevó de u$s16.000 a u$s35.000 el valor FOB máximo para los modelos eléctricos puros alcanzados por el régimen que establece un Derecho de Importación Extrazona del 0%.

El cambio amplía el universo de vehículos que pueden acceder al beneficio justo cuando Tesla empieza a darle forma operativa al negocio argentino.

De hecho, durante los últimos días se pudieron observar unidades Model 3 y Model Y en algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires como parte de una movida publicitaria que está llevando a cabo Tesla para oficializar su presencia.

Varias unidades de la marca fueron vistas durante los últimos días en Palermo, Recoleta, Puerto Madero y Vicente López, en una recorrida que tiene una explicación directamente relacionada con el inicio de la operación comercial.

Los vehículos están siendo utilizados para grabar material audiovisual destinado al lanzamiento de Tesla en la Argentina, según informó el sitio especializado Autoblog Argentina, que detectó las unidades durante las jornadas de producción.

Los modelos fueron fotografiados y filmados en distintos escenarios de Buenos Aires y esa producción aporta una señal adicional sobre el grado de avance de la operación local si se tiene en cuenta que la compañía ya trabaja sobre material destinado a presentar la marca y sus vehículos en el mercado argentino.

La filial revela el alcance del negocio

Este movimiento agregó una señal visible a ese proceso de desembarco local, aunque ya existe un despliegue que comenzó meses antes y que permite dimensionar hasta dónde puede llegar la operación de la mano de una sociedad argentina cuyo objeto contempla la venta de autos, repuestos, mantenimiento, reparación, software e incluso servicios e infraestructura de carga.

Se trata de Tesla Argentina S.R.L., que fue constituida el 25 de marzo pasado y su creación se publicó el 1° de abril en el Boletín Oficial.

El 95% pertenece a Tesla International B.V. y el 5% restante a Tesla Motors Netherlands B.V., dos sociedades que habían sido previamente inscriptas ante la Inspección General de Justicia.

La compañía estableció su sede social en avenida Eduardo Madero 900, piso 16, en Puerto Madero y designó a Martín Alejandro Mittelman como gerente titular y a Alberto Rubén Rubio, como gerente suplente.

Según el mismo documento, la sociedad quedó habilitada para importar, exportar, fabricar, ensamblar, preparar, comercializar, distribuir y vender vehículos, en particular eléctricos, además de repuestos, partes, piezas y accesorios.

El estatuto también contempla servicios de mantenimiento y reparación, almacenamiento, software, aplicaciones y servicios digitales para vehículos y sistemas energéticos, incluidas actualizaciones remotas.

A eso, le suma una actividad directamente vinculada con uno de los desafíos que tendrá la expansión del auto eléctrico como es la carga ya que Tesla Argentina puede importar, instalar, operar y mantener cargadores, comercializar esos equipos y explotar estaciones públicas o privadas.

Del registro a la operación comercial

La constitución de la filial fue seguida por búsquedas de personal para comenzar a formar la estructura argentina, en especial para áreas comerciales, repuestos y servicio técnico, una combinación que permite observar que el proyecto local excede la importación y exhibición de vehículos.

La empresa también se encuentra armando su propio servicio de posventa, una pieza central de cualquier operación automotriz que adquiere una dimensión adicional para una marca que todavía no posee una red histórica de concesionarios y talleres en el país.

El objeto de la sociedad ya contempla mantenimiento y reparación, mientras la contratación de perfiles vinculados con esas tareas muestra el avance desde la estructura jurídica hacia la operación.

Sin embargo, la compañía todavía no publicó un configurador argentino, una lista oficial de precios ni confirmó públicamente la gama que comercializará por lo que, aunque Model 3 y Model Y ya aparecen físicamente en el país y son dos de los vehículos centrales de Tesla a nivel internacional, todavía es incipiente saber cuál será la oferta argentina.

En este contexto de mercado, el avance empresario de Tesla tuvo además una instancia institucional el 7 de septiembre pasado, cuando el presidente Javier Milei recibió en Casa Rosada a directivos de Tesla, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.

Por la compañía participaron David Feinstein, director de Finanzas, Comercio Global y Mercados; Karen Steakley, directora de Políticas Públicas y Desarrollo de Negocios; Stephan Spazier, jefe de Nuevos Mercados; además de Francisco Mayorga y José Luis Martins.

Una nueva regla ensancha la puerta de entrada

El armado de la operación coincide con un cambio importante en las condiciones de importación a partir de la publicación del Decreto 1128/2026 que modificó el régimen de importación de vehículos electrificados creado en 2025 y actualizó los valores máximos admitidos para acceder al arancel extrazona del 0%.

Hasta septiembre, el límite general había sido establecido en u$s16.000 FOB por unidad pero con la nueva regulación, los eléctricos puros pueden tener un valor de hasta u$s35.000.

Para los híbridos convencionales y enchufables, el máximo pasó a u$s18.000, mientras que los mild hybrid mantienen el techo de u$s16.000.

El Gobierno fundamentó la modificación en la necesidad de ampliar la variedad de vehículos con nuevas tecnologías disponible en el mercado pero, en los hechos, el cambio permite que autos eléctricos de mayor valor puedan aspirar al beneficio que cuando se creó el régimen quedaban fuera por superar el techo FOB.

Cabe aclarar que el arancel cero tampoco es automático ya que el esquema funciona mediante cupos y convocatorias y alcanza tanto a terminales radicadas y con producción en el país como a importadores que cumplan las condiciones previstas para comercializar esos vehículos.

Entre las convocatorias correspondientes a 2025 y este 2026 se asignaron en conjunto 100.000 unidades y según el último balance oficial, ya habían ingresado 68.792 vehículos correspondientes a 58 modelos de 29 marcas.

Un mercado que ya cambió

El desembarco de Tesla no solamente encontrará un escenario regulatorio diferente sino también un mercado que ya se muestra sumamente competitivo y con una gran cantidad de marcas, en especial de origen chino.

De hecho, los patentamientos de híbridos y eléctricos crecieron 322% durante los primeros siete meses de este año, hasta acumular 48.320 unidades.

La participación de esas tecnologías pasó del 4,4% del mercado en igual período de 2025 al 21,1% este año, además de que el 72% de las unidades patentadas correspondió a modelos alcanzados por el régimen de arancel cero.

La estadística permite medir la transformación del mercado argentino en donde ya se observa mayor oferta, nuevos importadores y un peso creciente de vehículos electrificados.

También aumentó la presencia de fabricantes asiáticos, mientras las terminales tradicionales ampliaron sus catálogos híbridos y eléctricos.