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DIA mejora sus ventas, mientras busca comprador para sus locales en Argentina

La cadena incrementó sus negocios en el mercado doméstico pero sigue sondeando compradores para una filial que reduce locales y todavía pierde volumen

26/10/2026
Actualizado 18:08hs

La cadena de supermercados DIA presentó una mejora de sus ventas en la Argentina justo cuando el banco Santander avanza con la búsqueda de interesados para la filial local.

Por lo menos así surge del último balance presentado en España por el grupo europeo correspondiente a los datos del tercer trimestre de este 2026 en donde informa que la filial local logró ventas brutas por 378,4 millones de euros, un crecimiento interanual del 12,2%.

Sin embargo, el documento revela que, entre julio y septiembre pasados, las ventas comparables, que para la filial argentina miden exclusivamente la evolución del volumen, retrocedieron 5,2%, mientras que el volumen total disminuyó 2,5%.

La cadena informó además que durante el mimos período el euro registró una apreciación media del 11% frente al peso argentino, un factor que incidió en la conversión de los resultados locales a la moneda europea.

En concreto, el balance asegura que en los primeros nueve meses del año, las ventas brutas alcanzaron los 1.100,9 millones de euros que, medidas al tipo de cambio corriente, quedaron 5,3% por debajo del mismo período de 2025, mientras que a tipo de cambio constante aumentaron 21,8%.

En cuanto a las ventas netas, sumaron 872,7 millones de euros, con una baja del 5,5% al cambio corriente y un crecimiento del 21,5% a cambio constante.

En el documento, la cadena considera que "la secuencia trimestral muestra una estabilización del consumo" y asegura haber preservado tanto su participación de mercado como su posición dentro del segmento de proximidad.

Más allá de los resultados financieros, los números incorporan una nueva fotografía comercial del negocio de DIA en Argentina que el Santander está mostrando a inversores desde que recibió el mandato para explorar alternativas para que la cadena abandone el mercado local.

Supermercado DIA: el ajuste detrás de la estabilización

En este sentido, el balance revela que la evolución de las ventas en el mercado local convive con una reducción de la estructura si se tiene en cuenta que terminó septiembre con 991 supermercados en la Argentina frente a los 1.007 que tenía al cierre de diciembre de 2025.

Es decir que en nueve meses, la red doméstica de sucursales se achicó en 16 establecimientos, que son equivalentes al 1,6% del total, de las cuales cinco tiendas fueron cerradas solamente durante el tercer trimestre.

En el balance, la empresa encuadró esas decisiones dentro de una política de eficiencia operativa y disciplina financiera destinada a preservar su posición competitiva y la capacidad de autofinanciación de la filial.

Ese objetivo también apareció en el mensaje de Martín Tolcachir, CEO de Grupo DIA, quien explicó que "en Argentina, mantenemos nuestro foco en preservar la competitividad del negocio y su capacidad de autofinanciación en un entorno que continúa siendo exigente".

De hecho, la situación financiera surgida del balance explica en parte el contexto en el que se desarrolla el proceso de venta de la cadena si se tiene en cuenta que, durante el primer semestre perdió 24,4 millones de euros, frente a un resultado negativo de 23,3 millones de euros en igual período de 2025.

En el caso del EBITDA, quedó prácticamente neutro, en 100.000 euros, mientras que el EBITDA ajustado antes de NIIF 16 fue negativo en 1,3 millones y el flujo de caja operativo arrojó un rojo de 5,7 millones de euros.

Al mismo tiempo, la filial terminó junio con una posición de caja neta de 40 millones de euros y acceso a líneas de crédito locales no garantizadas por hasta 75 millones.

La cadena también informó que estaba impulsando operaciones de sale & leaseback sobre determinados inmuebles para reforzar la capacidad futura de autofinanciación.

La traducción al español es venta y arrendamiento posterior, se trata de una transacción financiera en la que una empresa vende un activo de su propiedad (como un inmueble, una nave industrial, oficinas o maquinaria) a un inversor o entidad financiera, a cambio de liquidez inmediata y de manera simultánea lo alquila para poder seguir utilizándolo.

Un deterioro anterior a la búsqueda de alternativas

Más allá de que ese proceso todavía no permite identificar qué impacto tuvo en sus cuentas, el mandato de venta entregado al Santander llegó después de un cambio marcado en la evolución de la filial.

DIA Argentina había terminado 2024 con una pérdida de 12,7 millones de euros y durante 2025 ese rojo aumentó hasta 51,3 millones y ventas brutas medidas en euros que cayeron 15,1%, hasta aproximadamente 1.510 millones de euros.

La compañía vinculó aquel retroceso con la contracción del consumo argentino y el impacto de la depreciación del peso sobre sus cuentas consolidadas.

Durante el 2025 también profundizó el ajuste operativo y cerró 34 supermercados deficitarios a pesar de lo cual, el grupo siguió presentando formalmente a España y Argentina como sus dos mercados estratégicos.

Es más, el plan corporativo 2025-2029 contempló inversiones por 900 millones de euros y planteó para la filial local la recuperación de volumen y rentabilidad a medida que se estabilizara el consumo.

Por eso, la información disponible permite establecer una secuencia que se inició con acumulación de pérdidas, siguió con una reducción de sus tiendas, pasó a priorizar la autofinanciación y, posteriormente, a encargar al Santander explorar alternativas estratégicas.

Una búsqueda con resultados negativos

El proceso se conoció el 23 de julio pasado y hasta la fecha no obtuvo resultados satisfactorios en cuanto a la búsqueda concreta de alternativas para su operación local que contempla una eventual venta del negocio o la incorporación de un socio estratégico.

Desde ese momento, DIA evitó admitir la decisión de abandonar el país y la respuesta oficial de la compañía frente a las consultas fue que el grupo no comenta rumores de mercado ni valora especulaciones.

Sin embargo, a comienzos de este mes de octubre, el Santander ya había presentado algunos números de la filial a alrededor de seis potenciales interesados con los que mantuvo contactos pero que no le presentaron ofertas vinculantes.

También circuló entre quienes revisaron la compañía una referencia cercana a u$s100 millones que el fondo LetterOne, dueño de DIA, pretendería obtener por su salida del mercado argentino.

Interesados con tres perfiles diferentes

Entre los potenciales candidatos trascendieron hasta ahora tres grupos con perfiles diferenciados como es el caso de PedidosYa, la plataforma de delivery que nació en Uruguay, desarrolló un negocio regional y actualmente forma parte del grupo alemán Delivery Hero.

Otro nombre que circuló fue Intercorp, uno de los principales conglomerados empresarios de Perú, que posee intereses en banca, seguros, centros comerciales, educación, farmacias y supermercados, entre otras actividades, y cuenta con experiencia directa en retail a través de sus negocios de consumo.

El tercer nombre conocido está vinculado con accionistas relacionados con GDN, el grupo que controla la cadena de supermercados ChangoMâs después de haber adquirido la operación local de Walmart.

La escala explica el interés

SI bien el Santander muestra una compañía que, pese al ajuste, conserva una estructura difícil de construir desde cero, las operaciones locales de DIA incluyen una serie de problemas operativos que complican una posible venta.

De los casi 1.000 locales, el 70% funciona bajo el marco de franquicias, con contratos con el grupo que, en muchos casos, fueron denunciados ante la Justicia por deficiencias legales, falta de pago al personal, empleo en negro y facturación poco transparente.

De hecho, 4.500 trabajadores operan bajo este formato y se suman a los 3.200 que la cadena emplea en forma directa en sus locales propios o en sus cinco centros de distribución.

A este complicado escenario, le suma una causa que tramita en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 2 donde se procesó a DIA Argentina por presunta evasión previsional vinculada con contratos de franquicia, concesión y consignación y se le trabó un embargo por $800 millones sobre bienes de la empresa.

El procesamiento comprende 34 hechos correspondientes a períodos entre diciembre de 2015 y diciembre de 2018 y la hipótesis judicial analiza si determinadas estructuras contractuales habrían encubierto relaciones laborales y obligaciones por aportes y contribuciones a la seguridad social.

Entre los elementos incorporados al expediente aparecen cruces laborales y fiscales, testimonios, intervenciones telefónicas y más de 20.000 correos electrónicos.

La investigación relevó además 1.072 supuestos franquiciados y 13.690 trabajadores, según la resolución judicial.

DIA rechazó esa interpretación, sostuvo que cumple sus obligaciones tributarias, previsionales y laborales, defendió la legitimidad de su modelo comercial y remarcó que el expediente carece todavía de una resolución definitiva.

La empresa también posee Club DIA, que reúne más de cuatro millones de clientes y una marca propia que supera los 1.000 productos desarrollados junto con alrededor de 200 proveedores locales.

La presencia física de DIA tiene su principal concentración en el AMBA y la provincia de Buenos Aires, pero alcanza también a Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Salta y Jujuy.

Un esquema que ya lleva casi 30 años 

El formato está orientado principalmente a supermercados de proximidad ubicados dentro de zonas residenciales y comerciales.

Para un grupo que busque ingresar al supermercadismo argentino o aumentar rápidamente su escala, la operación permite incorporar una red cercana al millar de puntos de venta, logística, proveedores, franquiciados, clientes fidelizados y una marca instalada sin desarrollar esa infraestructura local por local.

DIA llegó a la Argentina en 1997 y su  primera expansión se apoyó en supermercados de descuento y proximidad, superficies menores que las utilizadas por los hipermercados y una creciente participación de productos de marca propia.

La compañía ganó presencia especialmente en la Ciudad y el conurbano bonaerense y después amplió su cobertura hacia otras provincias.

En el 2018, LetterOne, el vehículo inversor ligado al empresario Mijaíl Fridman, tomó el control del grupo e impulsó una recapitalización, una reestructuración financiera y una renovación del modelo comercial.

Argentina sobrevivió inicialmente al proceso de reducción internacional, al punto que tras desprenderse de otros mercados, DIA mantuvo al país dentro de su estrategia y continuó remodelando supermercados y desarrollando su formato de cercanía.

Sin embargo, en los últimos años sus negocios parecen haber sufrido un quiebre, con una pérdida de 12,7 millones de euros en 2024; un rojo de 51,3 millones en 2025; el cierre de 34 tiendas deficitarias durante ese ejercicio; otros 24,4 millones negativos durante el primer semestre de este año y una red que finalmente bajó hasta los actuales 991 establecimientos.

Esa evolución explicaría el contexto económico dentro del cual LetterOne comenzó a evaluar alternativas para una filial que durante años había sobrevivido a la retirada internacional del grupo.