Una pareja hace mochilas con botellas recicladas y ya reutilizó más de 5 toneladas

Una bandolera lleva el equivalente a seis botellas recicladas. La historia de Botela y cómo sostiene su negocio entre Chile y la Argentina
Una pareja hace mochilas con botellas recicladas y ya reutilizó más de 5 toneladas

Botela es una marca de moda sustentable que fabrica mochilas, bandoleras, bolsos, remeras y accesorios con tela hecha de botellas plásticas recicladas. La crearon Paula Madero y Arturo Vial, pareja y socios, y sus productos ya incorporaron material equivalente a más de cinco toneladas de PET recuperado, según cuentan a iProfesional. Con un taller propio en Chile y un local en Recoleta, el emprendimiento reúne a ocho personas y vende en los dos países.

Paula estudió Administración de Empresas y trabajaba en el mundo corporativo cuando en 2013, en Chile, a través de amigos en común, conoció a Arturo, un diseñador industrial chileno-argentino. Pasaron alrededor de un año yendo y viniendo entre Santiago y Buenos Aires, hasta que decidieron instalarse juntos. Ella renunció y decidió cruzar la cordillera e mudarse al país vecino.

"Yo siempre pinté en paralelo, entonces fue una buena oportunidad. Dije ‘renuncio, me voy para allá y veo cómo resurgir mi lado artista’", recuerda. Mientras Arturo trabajaba en una agencia, ella aprendió encuadernación y empezó a hacer cuadernos con sus ilustraciones en las tapas.

"Aunque eran hermosos, los cuaderno claramente no era escalable", cuenta Paula. "Arturo, con su mente de diseñador, me dijo ‘¿por qué no imprimimos telas en grande y llevamos tu obra a más productos, para que esto pueda crecer y no sea tan manual?’".

(Gentileza Botela)

Así nació Paper Home en 2015, con manteles, artículos para el hogar y, después mochilas de telas intervenidas con las obras de Paula.

Alrededor de 2018, el trabajo del diseñador acercó a Arturo a proyectos de sustentabilidad. Cuando Chile prohibió entregar bolsas plásticas en los supermercados, los dos empezaron a buscar alternativas para su marca.

"Dijimos ‘acá hay algo’", cuenta Arturo. Investigaron hasta encontrar una empresa en Estados Unidos que convertía botellas plásticas en hilo. Querían conocer el proceso y viajaron a visitar la planta, aunque su escala todavía estaba lejos de la que manejaba aquel proveedor.

La primera pregunta que le hicieron fue cuántas toneladas de tela querían comprar. "Éramos mínimos, no éramos nadie. Les dijimos que queríamos conocer el producto, intentarlo y después ver qué hacíamos", recuerda. Ya tenían los pasajes comprados, y los recibieron igual.

"Es una industria gigantesca y muy automatizada, y hay pocos lugares en el mundo donde se hace. Claramente no podíamos traer la tecnología, somos muy chiquitos. Ni en Argentina ni en Chile hay suficiente volumen para instalar algo como esto", aclara. Sin embargo, podían importar, por lo tanto, volvieron con una idea y el nombre resuelto, botella más tela.

En 2019, con el taller ya armado en Chile, empezaron a producir bolsos y mochilas con esa tela. Antes de llegar a ellos hay dos eslabones; una empresa recicla las botellas y las convierte en hilo, y una segunda, normalmente certificada por la primera, teje la tela. Botela compra ese material y realiza el diseño, corte, confección, estampado y terminaciones. 

El plástico recuperado también se utiliza para fabricar anteojos hechos con botellas recicladas, como los que comercializa la marca argentina Bonding.

Al principio pensaron en ropa e hicieron remeras, que todavía forman parte de la oferta. Pero los talles y los cambios complicaban la venta online. Los bolsos y las mochilas les permitían trabajar con modelos unisex y atemporales.

Cada producto lleva el logo de Botela y un número al lado. Es la cantidad de botellas recicladas que hicieron falta para fabricarlo, un dato que les entrega el proveedor. Una bandolera usa seis; una mochila, entre 10, 15 y 20, según el tamaño. "Es una forma de mostrar que eso que llevás con vos todos los días también es una manera de que la sustentabilidad te acompañe", señalan.

La tela es un tejido 600, impermeable y resistente a la carga y al roce, y al tacto parece una lona común. Fue a propósito, nada en su aspecto indica que está hecha con material de descarte "El consumidor no quiere algo que parezca reciclado. Desde el discurso te lo dice, pero en la práctica no lo consume", sostiene Arturo. "Que sea sustentable es relevante, pero está en un cuarto o quinto orden. Tiene que cumplir la función que vos querés, tener la calidad que vos querés, acompañarte en tu día a día y, además, ser sustentable".

Parados en la vereda de enfrente del fast fasion, decidieron hacerse cargo de las reparaciones. Si se rompe un cierre, una correa o una costura, el cliente puede llevar el producto para que lo arreglen sin cargo.  "La sustentabilidad no se trata solo de elegir materiales que por ahí son más sustentables, sino de ser más sustentables en todo el proceso. Si tenés un problema, no tiene sentido que lo deseches. Tenemos que dar la oportunidad de reparar", dice.

Cuánto cuestan las mochilas de Botela y cómo funciona el negocio

Después de la pandemia, Paula y Arturo viajaron a Inglaterra para estudiar innovación textil. El taller siguió trabajando en Chile y ellos lo administraron a distancia. Esa experiencia cambió una decisión familiar que también terminó modificando el negocio. A fines de 2022 y principios de 2023 se preguntaron dónde querían vivir al regresar.

Infografía del proceso: reciclaje, triturado, pellets, extrusión e hilado hasta el producto final
Una bandolera de Botela utiliza tela equivalente a seis botellas plásticas recuperadas del descarte (Gentileza Botela)

"Antes de la pandemia jamás se nos hubiera ocurrido que podíamos vivir en la Argentina y tener el taller en Chile. Una cosa es una empresa de tecnología, pero acá tenés pruebas de color y cosas que necesitan presencia. Cuando vimos que desde Inglaterra se pudo, dijimos ‘¿por qué no vamos a la Argentina y aprovechamos para desarrollar el negocio allá?’", recuerda Paula.

Hoy venden online en los dos países, pero solo tienen local físico en la Argentina. El local de Recoleta, en la Ciudad de Buenso Aires, también funciona como oficina y depósito.

"En Chile el público está muy acostumbrado a comprar online. El argentino es más del local, le gusta ver el producto, tocarlo; se toma tres colectivos para llegar", dice Paula. 

Hoy tienen alrededor de 15 productos, para hombres, mujeres y chicos, casi todos unisex, y los precios van de $50.000 a $150.000. La mochila de viaje ocupa el extremo superior de la oferta. Se abre por la mitad, como una valija, y sus creadores la pensaron para organizar ropa para entre siete y diez días. La proponen como artículo personal para el avión, sujeto a las medidas admitidas por cada aerolínea.

El que más piden es la bandolera "Tenemos un público fuerte de personas mayores que no quieren cargar peso, que quieren llevarla adelante para sentirse seguras. Y gente joven que va a hacer deporte y busca algo chiquito. También hombres que ya no quieren llevar todo en los bolsillos. Al final es muy versátil", explica Paula.

"Si esto se masifica, los precios de las telas van a bajar", asegura Arturo. Sin embargo, sus fundadores señalan que la mayor carga dentro del costo es la mano de obra. "Si produjéramos en China seguramente seríamos mucho más baratos. Pero seguimos eligiendo producir localmente y en buenas condiciones", dice.

Paula Madero sentada junto al río tomando mate con gafas de sol, termo y un bolso matero de Botela
Paula dejó empleo corporativo y se mudó a Chile, donde empezó a crear cuadernos con dibujos propios (Gentileza Botela)

Por ahora, toda la confección se concentra en Chile. A comienzos de 2023 probaron con un taller externo en la Argentina para productos de Paper Home, pero el resultado no los convenció. "Para nosotros la calidad es muy importante. Podríamos producir en un taller de otra persona, pero perdemos ese control. Entonces, o es propio o sigue siendo el de Chile", explica. De todas maneras, aclaran, que hoy el volumen de ventas no justifica tener dos talleres. 

En el comercio electrónico, Chile representa el 55% de las ventas y la Argentina, el 45%, según detallan. Aunque llevan más años en el mercado chileno, creen que la relación puede invertirse. Arturo estima que el mercado argentino es tres veces más grande y ve allí una oportunidad para aumentar el volumen.

El otro canal son los regalos empresariales y los kits que las compañías entregan cuando incorporan empleados. Trabajan con mochilas y bolsos personalizados y quieren desarrollar más ese negocio en la Argentina, donde ya concretaron acciones con TyC Sport, Amex y Eset, entre otras firmas. 

Ese canal también forma parte del negocio de Necológica, un emprendimiento de Necochea que desarrolla regalos empresariales con plástico reciclado para compañías como McDonald’s y Toyota.

"Si una empresa ya va a comprar una mochila o un bolso y tiene la alternativa de comprar algo más sustentable, ¿por qué no hacerlo?", plantea Arturo.

Lo que sigue es hacerse conocer. "Cuesta mucho darse a conocer, pero cuando el cliente conoce la marca, se enamora de la historia", dice Arturo. Mientras tanto, Botela suma moda sustentable y botellas recicladas con cada mochila que sale del taller. "Para la industria 5 toneladas es un número chiquito, pero somos ocho personas y estamos orgullosos. Ese plástico de otra manera terminaría en la calle, en la playa, en cualquier parte", concluyen.

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