CBRE llega a Vaca Muerta con 52 departamentos de un desarrollo de Acindar
La demanda habitacional de las empresas energéticas y petroleras amplía el negocio inmobiliario de Añelo y atrae a desarrolladores internacionales
El negocio de alojar a los trabajadores de Vaca Muerta sumó un operador internacional de la mano de CBRE, la compañía global de servicios e inversiones inmobiliarias que desembarcó en la localidad de Añelo para comercializar un edificio de 52 departamentos.
Se trata de las unidades que forman parte del desarrollo Casa Acindar–Añelo Nuevo Housing, que tiene una oferta dirigida a petroleras, empresas de servicios e inversores.
La firma asumió la comercialización del Edificio 9, que se ofrece para alquiler o venta en bloque y está terminado, equipado y disponible para ocupación inmediata.
En la publicación comercial de CBRE, el precio solicitado por el conjunto residencial es de u$s6.734.204 más IVA, incluido el equipamiento.
La incorporación de este activo marca, según el comunicado empresarial, su primera incursión en la Patagonia y el ingreso de su negocio argentino al segmento residencial, con foco inicial en viviendas contratadas por empresas para alojar a su personal.
Al respecto, Ana González Ferrero, Senior Managing Director de CBRE Argentina, explicó que la desarrolladora "está acompañando a nuestros clientes del sector oil & gas, un mercado que despierta mucho interés y donde sentíamos que no podíamos no estar".
CBRE, una multinacional inmobiliaria en Vaca Muerta
La ejecutiva forma parte de un grupo inmobiliario multinacional que fue fundado en San Francisco, Estados Unidos, en 1906 y que tiene su sede global en Dallas, Texas, desde 2020.
Su expansión internacional incluyó la adquisición, en 1998, de REI Limited, que reunía las operaciones de Richard Ellis fuera del Reino Unido y dio lugar al nombre CB Richard Ellis, luego abreviado como CBRE.
En la Argentina, tiene sus oficinas en la Avenida Leandro N. Alem 855, en el centro porteño, y su actividad abarca la comercialización de oficinas corporativas, locales comerciales, depósitos, plantas industriales, espacios logísticos y terrenos, tanto para venta como para alquiler.
Su cartera publicada incluye oficinas en zonas como Catalinas y Palermo, además de inmuebles industriales y depósitos.
A la intermediación suma servicios de tasación, asesoramiento para inversiones, administración de propiedades y gestión de proyectos, junto con estudios sobre los mercados de oficinas, locales comerciales y logística de Buenos Aires.
La llegada a Añelo incorpora a esa actividad el alojamiento residencial contratado por empresas al intervenir como comercializadora del edificio desarrollado con el sistema Casa Acindar.
La empresa como cliente de la vivienda
La propuesta en Vaca Muerta reúne dos alternativas comerciales para un mismo inmueble ya que por un lado ofrece la compra en bloque del edificio residencial, destinada tanto a compañías que necesitan alojamiento propio como a inversores interesados en alquilarlo, y por otro, la contratación de las viviendas mediante acuerdos de entre seis y 24 meses.
Los 52 departamentos comprenden ocho monoambientes de 28 metros cuadrados, 36 unidades de dos ambientes de 37 metros cuadrados y ocho de tres ambientes de 57 metros cuadrados, y todos cuentan con mobiliario y electrodomésticos.
La publicación comercial ubica el edificio sobre la calle Neneo al 2900 y describe cuatro plantas de 13 departamentos cada una, con una superficie residencial de 2.012 metros cuadrados, además de especificar que la conexión eléctrica de EPEN está incluida en el precio.
El inmueble incorpora también, una planta baja comercial disponible de 347,82 metros cuadrados, mientras que el aviso de venta detalla otros dos locales que ya tienen contratos de alquiler vigentes.
En el caso de la comercialización del inmueble, la empresa apunta a compradores que buscan concentrar el alojamiento de sus equipos en un mismo inmueble o adquirir viviendas destinadas a la demanda empresarial de Añelo.
El déficit habitacional detrás del negocio
De hecho, la apuesta comercial de CBRE se apoya en las necesidades de las compañías que operan en Vaca Muerta a partir de competir en un segmento, conocido como housing corporativo, mediante el cual la empresa contrata las viviendas que utiliza su personal durante su permanencia en la zona.
Según el diagnóstico de CBRE, la disponibilidad de inmuebles equipados en Añelo no acompaña el crecimiento de la demanda vinculada con la actividad petrolera y gasífera.
La firma identifica limitaciones tanto en la cantidad de unidades como en las condiciones de la oferta existente.
En ese sentido, Matías Pagano, Research Manager de CBRE, entiende que "la oferta local no logra cubrir esa necesidad ni en cantidad ni en calidad", y vincula las perspectivas del alojamiento corporativo con la expansión de la cuenca petrolera.
Dentro de ese mercado, los departamentos amueblados permiten contratar alojamiento sin afrontar previamente una obra o la compra de equipamiento.
La disponibilidad inmediata constituye uno de los atributos sobre los que CBRE apoya la oferta, junto con la posibilidad de contratar unidades para períodos prolongados.
La industrialización como origen del proyecto
La presencia de Acindar en el desarrollo habitacional de Añelo es anterior a esta comercialización.
En septiembre de 2024, iProfesional ya había consignado la participación de la siderúrgica y del grupo inmobiliario Soldati en Añelo Nuevo, un emprendimiento construido mediante un sistema industrializado de hormigón armado.
En cuanto a Casa Acindar, utiliza componentes premoldeados de hormigón de alta resistencia, elaborados en planta y ensamblados posteriormente en la obra.
Según la descripción técnica del comunicado, el método permite reducir los plazos de construcción y mejorar la precisión estructural y las prestaciones de aislación térmica y acústica.
La propuesta forma parte de las iniciativas de la siderúrgica para desarrollar soluciones constructivas, al punto que en su reporte integrado de 2024, explicó que Casa Acindar surgió del trabajo de investigación y desarrollo realizado con el proyecto Casa ADN, orientado a viviendas industrializadas.
En la actualidad, Acindar pertenece al grupo ArcelorMittal y tiene su origen en la producción siderúrgica a partir de la fabricación de aceros largos para la construcción y otros sectores productivos.
La empresa fue fundada en 1942 por el ingeniero Arturo Acevedo y comenzó a producir en Rosario al año siguiente.
En 1951 trasladó su planta productiva a un predio de mayor tamaño en Villa Constitución, Santa Fe, donde posteriormente desarrolló su complejo siderúrgico integrado.