A la espera del papa León XIV, FADEA sigue su achique feroz y con operarios que son Uber
El Sumo Pontífice celebrará misa en el predio de la estatal, que acumula salarios por debajo de la pobreza y programas de producción frenados
La inminente visita del papa León XIV a la Argentina dispone de una agenda que tiene a Córdoba como uno de los puntos clave en el itinerario previsto para el Sumo Pontífice. Y dentro de ese distrito, está previsto que la máxima autoridad de la iglesia católica celebre misa en el predio de una de las empresas estatales donde más se vienen aplicando ajustes y los cruces derivados de la conflictividad laboral. En concreto, está previsto que durante la mañana del 10 de noviembre León XIV lleve a cabo una ceremonia religiosa en FADEA, la fábrica de aviones. Y en el Gobierno no falta preocupación respecto de la posibilidad de que los operarios de la firma aprovechen la ocasión para visibilizar sus quejas al achique y la reducida actividad que ostenta esa empresa. La planta aeronáutica atraviesa una reducción de operarios que alarma: desde la asunción de Javier Milei, el personal se redujo un 30% (pasando de 936 a 651 trabajadores) y solo en el último mes se registraron 87 salidas. Al mismo tiempo, fuentes gremiales afirman que los operarios especializados deben salir de su turno para hacer Uber o changas para intentar llegar a fin de mes. Aseguran que la ausencia de paritarias suma tres años.
En FADEA, la reciente visita del ministro de Defensa, Carlos Presti, no logró calmar el descontento ni disipar las serias dudas que atraviesa al personal técnico.
El funcionario prometió partidas para terminar la reparación de un C-130 Hércules que tendría como misión trasladar a Milei a la Antártida, pero el gremio tomó el anuncio con marcada cautela ante la ausencia total de soluciones estructurales para la empresa estatal.
Ajuste de personal y un déficit financiero que se profundiza
La reestructuración impulsada por el Gobierno nacional se tradujo en un drenaje constante de personal especializado en la capital cordobesa. El recorte se profundizó drásticamente en las últimas semanas.
"Es el número más bajo que he visto en los 40 años que tengo dentro de FADEA: somos unos 565 trabajadores, el mes pasado se fueron 87 compañeros. De ese total, hoy apenas el 30% está trabajando diariamente en el proyecto Embraer y el resto realiza tareas menores", declaró Marcelo Bertorello, secretario general del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA).
Las proyecciones presupuestarias diseñadas para 2027 exponen la brecha económica de la compañía. FADEA prevé ingresos de operación por $81.771 millones frente a gastos de funcionamiento proyectados en $110.495 millones, fondos que la fábrica debe desembolsar de forma continua para mantener sus puertas abiertas y ejecutar sus tareas cotidianas.
La facturación propia apenas alcanza a cubrir el 74% de los costos directos de producción. A pesar de contemplar $22.157 millones en transferencias corrientes del Tesoro Nacional, el resultado económico proyectado arroja un rojo neto de 6.750 millones de pesos.
En paralelo, el pago de salarios por un total de $35.818 millones insume más de la mitad de los ingresos comerciales esperados. Esto deja a la vista que el volumen de negocios previsto no alcanza para sostener con recursos propios ni siquiera el total de las remuneraciones.
Un contexto de congelamiento salarial
El congelamiento de los ingresos golpea directamente a los técnicos y especialistas. "El ministro (Presti) llegó en horario no laboral, después de las 15.30 que es el horario de salida, y solo se reunió con jefes y gerentes. A nosotros no nos recibió", afirmó Bertorello.
El dirigente gremial fue categórico al describir la situación socioeconómica de los operarios: "Hace tres años que no tenemos paritaria y los sueldos están por debajo de la línea de pobreza".
La pérdida severa del poder adquisitivo repercute en el clima laboral y en las tareas de alta precisión que caracterizan a la industria.
"Le venimos anunciando al directorio que tenemos dudas sobre la seguridad operacional, que es el pilar fundamental de la actividad. Los compañeros están esperando que suene la sirena para salir a hacer Uber o alguna otra changa para tratar de llegar a fin de mes, y ahora tenemos que hacer un avión en tiempo récord", señaló.
Según Bertorello, el trabajo previsto para el C-130 Hércules que trasladará a Milei solo ocupará a unos 110 operarios de forma directa.
Sin avances en nuevos contratos para FADEA
La inactividad generalizada responde a un problema histórico: la parálisis contractual. En mayo de 2025 se firmaron convenios por u$s23,8 millones para la flota Hércules y por u$s67,1 millones para la modernización del sistema IA-63 Pampa III, pero ninguno de esos acuerdos se cumplió.
"Defender FADEA no es esconder sus números ni sostener indefinidamente su déficit, es ponerla a producir", sentenció Bertorello.
Las demoras persisten bajo la conducción del Ministerio de Defensa y la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa —a cargo de Mario Katzenell—, mientras la fábrica arrastra una deuda acumulada con proveedores internacionales de casi u$s21 millones que mantiene frenada la provisión de insumos críticos.
En este escenario, el programa C-390 Millennium de Embraer se sostiene como el único polo de actividad constante mediante la entrega de piezas a la cadena global de la firma brasileña. Sin embargo, la participación en proyectos externos no alcanza para suplir la falta de contratos con las Fuerzas Armadas nacionales.
Por su parte, el presupuesto asigna apenas $4.383,9 millones en Inversión Real Directa para 2027 —un magro 4% de los gastos operativos—, lo que restringe la actualización tecnológica y dilata las intenciones