Richmond lanza un autotest de VIH sin extracción de sangre y que se hace en el hogar
Puntos importantes
Laboratorios Richmond suma el autodiagnóstico a su negocio farmacéutico y entra a competir en el mercado argentino de las pruebas de VIH para uso domiciliario.
La compañía presidida por Marcelo Figueras anunció el lanzamiento de OraQuick, un dispositivo de la estadounidense OraSure Technologies que distribuirá de manera exclusiva en el país y que utiliza fluido oral, sin necesidad de extraer sangre.
La incorporación de este producto abre una categoría comercial dentro del laboratorio y, según informó la propia empresa, se trata de su primer producto de venta directa al consumidor, con una estrategia que contempla farmacias y la plataforma de comercio electrónico MiTest.
El segmento ya cuenta con la presencia de Panbio HIV Self Test, del laboratorio Abbott, que funciona con una gota de sangre obtenida mediante una punción en un dedo.
En el caso de Richmond ingresa con una alternativa que modifica la toma de la muestra ya que el usuario pasa el dispositivo por sus encías y luego lo coloca en una solución para obtener la lectura.
El lanzamiento comercial sucede a una etapa regulatoria y contractual previa que comenzó el 13 de julio pasado, cuando Richmond informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV), y a los mercados que ANMAT había otorgado la liberación para comercializar OraQuick.
En esa presentación el laboratorio ya había comunicado el acuerdo con OraSure y la apertura de un nuevo canal de negocios.
Autotest de VIH: la competencia llega al hogar
La oferta de autotests que se acaba de anunciar permite que el comprador realice el procedimiento por su cuenta, fuera de un laboratorio de análisis clínicos.
Tanto Panbio como OraQuick detectan anticuerpos contra los virus VIH-1 y VIH-2, aunque utilizan muestras y tiempos de lectura diferentes.
Por caso, Abbott describe a Panbio como un dispositivo de un solo uso, diseñado para personas sin capacitación profesional, que ofrece resultados desde los 15 minutos.
En tanto, OraQuick utiliza fluido oral y su lectura debe realizarse entre los 20 y los 40 minutos posteriores al procedimiento.
Pero esta disputa comercial también alcanza a internet si se tiene en cuenta que MiTest, mencionada por Richmond entre los canales previstos para el lanzamiento, ya ofrece el autotest de Abbott en su catálogo, con alternativas de entrega a domicilio y retiro por farmacia.
De todos modos, para Richmond, la incorporación extiende su actividad en VIH hacia la detección y la suma a su cartera, que ya comprendía medicamentos para el tratamiento, combinaciones de principios activos y opciones de prevención.
La exclusividad sostiene el acuerdo entre Richmond y OraSure
El vínculo entre Richmond y OraSure comprende compra, distribución y calidad y de acuerdo a la comunicación presentada al mercado en julio pasado, el laboratorio argentino tiene la distribución exclusiva de OraQuick en todo el territorio nacional.
La fabricación se realiza en Bethlehem, Pensilvania y para las tareas locales de importación y acondicionamiento secundario, el registro identifica instalaciones de Richmond sobre la avenida Elcano, en la ciudad de Buenos Aires.
El esquema incorpora una tecnología extranjera mediante un contrato de distribución que se suma a otras modalidades con las que el laboratorio integra su oferta, entre ellas el desarrollo propio, la producción de medicamentos, las licencias y las transferencias tecnológicas.
En el caso de OraSure, se la identifica como una compañía estadounidense que cotiza en Nasdaq bajo el símbolo OSUR y cuya especialidad son los dispositivos de diagnóstico y recolección de muestras biológicas, con productos para enfermedades infecciosas y tecnologías utilizadas en investigación.
De los tratamientos a la detección
La información explica que el autotest agrega un producto destinado a una instancia anterior al tratamiento, dentro de una especialidad en la que Richmond tiene una trayectoria de tres décadas.
Al respecto, Maximiliano Bergman, director Médico de Richmond, explicó durante la presentación que "sumar un producto de diagnóstico es fundamental para vencer el estigma y ayudar a que las personas lleguen antes al tratamiento".
Además, aclaró que la condición regulatoria de OraQuick es la de una prueba orientativa para autoevaluación, sin valor diagnóstico por sí sola y advirtió que un resultado reactivo debe confirmarse mediante estudios en un establecimiento sanitario.
Las instrucciones también advierten que puede no detectar infecciones correspondientes a exposiciones ocurridas durante los tres meses anteriores y la propia empresa lo presenta como una herramienta complementaria del testeo disponible en los centros de salud.
De todos modos, la incorporación del dispositivo amplía el portafolio vinculado con el VIH mediante una actividad comercial que se agrega a la fabricación y venta de medicamentos.
Más actividades en una etapa de inversión
Adicionalmente, la apertura de esta línea coincide con cambios en los ingresos de Richmond y con la puesta en marcha de inversiones industriales.
Durante el primer semestre de este 2026, la compañía registró ventas netas por $63.487 millones, frente a $76.197 millones en igual período del año anterior, marcando una caída del 16,7%.
En su informe de resultados, el laboratorio atribuyó esa evolución a una contracción de la demanda y a cambios en el calendario de compras del sector público e informó que había reforzado su posición en el mercado privado.
En paralelo, desde marzo pasado concretó las primeras ventas de vacunas de la planta VIDA, inicialmente destinadas al sector privado.
Durante el semestre reconoció $8.023 millones en costos fijos de fabricación que todavía no habían sido absorbidos por los niveles de producción de esa planta ubicada en la localidad bonaerense de Pilar.
Una especialización de tres décadas
Richmond es una farmacéutica de capitales argentinos que cotiza bajo el símbolo RICH y su cartera comprende infectología, oncología, oncohematología, cardiometabolismo y neurociencias, con medicamentos propios y productos incorporados mediante acuerdos con otras compañías.
De acuerdo con los antecedentes proporcionados por el laboratorio, su actividad vinculada con el VIH comenzó en 1996 y desde entonces lanzó 25 productos relacionados con esa especialidad, entre ellos 18 que fueron los primeros genéricos registrados en el país y cinco formulaciones combinadas propias en dosis fija.
La empresa informó que esas especialidades se exportan a 28 países y agregó que su portafolio incluye tratamientos antirretrovirales y opciones de profilaxis preexposición, conocidas como PrEP.