Cuenta regresiva para la llegada de los helicópteros Black Hawk que compró Argentina
Puntos importantes
Siempre con la mira puesta en acentuar el rearme, el Gobierno busca acelerar los tiempos para el arribo de un lote de aeronaves clave para la cobertura de áreas sensibles de la Argentina. En concreto, la dirección de aviación del Ejército Argentino (EA) tiene establecido el arribo de 4 helicópteros UH-60L Black Hawk —sobre un total de 20 aparatos que comprará el país— para la segunda mitad de diciembre. Sin embargo, en el Ministerio de Defensa buscan recortar esos plazos e impulsar un arribo anticipado para acelerar el despliegue operativo a nivel nacional. El arribo previsto se hizo con la luz verde emitida por el Departamento de Estado norteamericano y la firma de una primera Carta de Oferta y Aceptación (LOA). En el oficialismo buscan cumplir con todos los pasos administrativos pendientes para adelantar la llegada de los Black Hawk, en un contexto de ampliación de la capacidad aérea con el reciente aterrizaje de otra tanda de los cazas F-16 comprados a Dinamarca.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, confirmó recientemente que la recepción formal de las cuatro aeronaves se realizará en territorio norteamericano en el inicio de diciembre. Sin embargo, la fecha de traslado definitivo hacia nuestro país dependerá del ritmo de formación de los pilotos e ingenieros.
Las aeronaves provienen de los stocks de reserva de las Fuerzas Armadas estadounidenses y fueron puestas a punto bajo el programa de Ventas Militares al Extranjero (Foreign Military Sales – FMS). En ese marco, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, ratificó la operación a través de la red social X al señalar que el esquema contempla entregas escalonadas para el reequipamiento.
La compra de los Black Hawk constituye la prioridad máxima del Ejército Argentino en materia de movilidad. El objetivo directo radica en concretar el reemplazo progresivo de 25 veteranos Bell UH-1H Huey y recuperar la capacidad de transporte táctico mediano que quedó vacante tras la baja del material SA-330 Puma y SA-332 Super Puma.
La proyección integral de la aviación militar prevé incorporar una flota total de 20 helicópteros en una primera fase. Dicho lote cuenta con disponibilidad técnica y avales por parte de Washington.
Readecuación de costos y equipamiento técnico
Si bien el Departamento de Estado norteamericano fijó un techo de venta por un monto máximo estimado en u$s140 millones —en un paquete que engloba aparatos, repuestos, herramientas, asistencia técnica y capacitación a cargo del contratista principal Sikorsky—, las gestiones oficiales permitieron ajustar la cifra final.
El ministro Presti precisó que los convenios concretados redujeron el costo de los cuatro helicópteros a aproximadamente 28 millones de dólares. Ese valor contempla repuestos e insumos para cubrir las primeras 480 horas de vuelo operativo de la flota.
A ese desembolso se sumaron cerca de u$s10 millones derivados de la primera LOA firmada el pasado 9 de septiembre. Dichos fondos se destinaron a la asistencia técnica inicial, la selección individual de las máquinas en los talleres de origen y los estudios de ingeniería orientados a alcanzar la configuración requerida por las fuerzas locales.
Desde el aspecto mecánico, indican sitios especializados como Zona Militar, las aeronaves sumarán motores T700-GE-701D, planta propulsora que ofrece un 5 por ciento más de potencia, duplica la durabilidad de sus componentes y reduce los costos de mantenimiento preventivo en comparación con las versiones previas.
La configuración aprobada por Estados Unidos abarca transpondedores IFF APX-100 y APX-123, receptores de aterrizaje instrumental, GPS Garmin GTN-750, radios multibanda Cobham C-5000 y transmisores de emergencia EBC 406HM.
Para respaldar las tareas territoriales, las unidades contarán con tanques auxiliares internos de combustible, sistemas de inserción de cuerda rápida, cabrestante de rescate, gancho de carga pesado y el cubo Bambi para la extinción de incendios forestales.
Instrucción de pilotos en Colombia
En paralelo con la letra chica de los contratos financieros, el Ejército Argentino avanzó en la instrucción del personal de cuadros encargados del sostenimiento de la flota.
A partir de acuerdos de cooperación bilateral, el EA acordó instancias de capacitación con las Fuerzas Armadas de Colombia, un usuario de amplia trayectoria en el empleo operativo de la familia Black Hawk. La iniciativa contempla la formación continua de suboficiales mecánicos y oficiales de la Dirección de Aviación del Ejército para estructurar las tareas de mantenimiento de las naves.
El destino final de las unidades será el Batallón de Helicópteros de Asalto 601. La llegada del sistema UH-60L otorgará capacidades para la custodia de zonas fronterizas, el combate contra el crimen transnacional y la asistencia en emergencias humanitarias, en un esquema donde las aeronaves convivirán temporalmente con 18 helicópteros Bell Huey 2.