En competencia con otro pelotón de empresas, Adecoagro busca desembarcar en SanCor
Puntos importantes
A dos meses de que la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela ordenara reactivar la venta de SanCor, el destino de la unión de cooperativas sigue en la indefinición pero aparecen señales para promover de algún modo su continuidad operativa. En esa línea, L3N, la unidad láctea de Adecoagro viene de formalizar una propuesta para producir a fasón en las plantas de Devoto (Córdoba) y Gálvez (Santa Fe) de la lechera emblemática. La oferta incluye además una solicitud de licencia para utilizar sus marcas comerciales. Con este movimiento, la empresa busca incrementar su presencia en SanCor mientras, en paralelo, forma parte de una compulsa por los activos de la empresa quebrada donde compite con un pelotón de firmas interesadas entre las que figuran Milkaut, Punta del Agua, La Tarantela, Elcor (La Tonadita), Jewell Especialidades, F&G Finanzas & Gestión, Fidulac, Fransro SRL y SanCor Seguros. El objetivo directo apunta a sostener la explotación de las plantas de SanCor hasta que el juzgado ejecute la subasta definitiva de los activos de la unión de cooperativas.
El esquema propuesto contempla que Adecoagro aporte la materia prima, mientras que el personal de SanCor ejecutará el procesamiento, envasado y entrega final de la producción. La firma calculó una provisión mensual de hasta 600 toneladas de crema y hasta 300 toneladas de queso semiduro.
Los productos elaborados en Devoto (crema, manteca y queso crema) y Gálvez (queso semiduro) se comercializarán bajo las etiquetas de SanCor o de L3N, dueña de Las Tres Niñas. Según trascendió, la intención de la compañía pasa por maximizar la capacidad productiva instalada en ambos polos industriales.
"El acuerdo está orientado a sostener la explotación de las plantas hasta que se concrete la venta de SanCor", precisaron desde el entorno de la empresa.
De obtener luz verde, la maniobra consolidaría el interés del grupo agroindustrial por los activos de la quebrada cooperativa. La firma ya había adquirido en 2019 marcas emblemáticas como Las Tres Niñas, Angelita y Apóstoles, además de los establecimientos de Chivilcoy y Morteros, que hoy procesan más de 1,1 millones de litros diarios a capacidad máxima.
SanCor, sin un horizonte muy claro
El juzgado a cargo de Marcelo Gelcich declaró la quiebra de SanCor el pasado 22 de abril, luego de que la propia cooperativa admitiera su incapacidad para formular un plan de pagos tras entrar en concurso durante febrero de 2025.
El fallo dispuso la continuidad operativa transitoria para evitar el vaciamiento y la pérdida de valor de la infraestructura. En junio se fijó una base de venta de u$s52,1 millones por las seis plantas y el paquete marcario.
Sin embargo, la licitación quedó en suspenso por impugnaciones planteadas por cinco acreedores contra las condiciones impuestas en el expediente.
En septiembre, la Cámara de Rafaela hizo lugar a los reclamos y ordenó redactar un nuevo pliego. El tribunal exigió fijar criterios objetivos de ponderación y ajustar la tasación según la tasación probable y los daños del incendio registrado en la sede de Sunchales. Asimismo, la resolución habilitó el pago en pesos al tipo de cambio vendedor del Banco Nación.
A la par de la situación con SanCor, el interés del grupo trasciende el negocio lácteo tradicional. Adecoagro mantiene la mirada fija en Alimentos Refrigerados SA (ARSA), la ex firma del grupo Vicentin encargada de elaborar los postres, flanes y yogures de las marcas Yogs y Shimy, que atraviesa su propio proceso concursal.
Fundada en 2002, Adecoagro opera 210.400 hectáreas repartidas entre la Argentina, Brasil y Uruguay. El año pasado, el gigante cripto Tether tomó el control accionario al desembolsar u$s615 millones para elevar su tenencia por encima del 70 por ciento. En paralelo, la firma asumió el 90% de Profertil, compró el ingenio Caarapó en Brasil y sus socios vienen de cerrar la adquisición de 900.000 hectáreas a la familia Benetton.
Plazos en suspenso y desgaste productivo
A casi dos meses de habilitada la venta de activos, el expediente ligado a SanCor sigue a la espera de un nuevo cronograma oficial. El juez Gelcich debe adecuar el pliego y aprobar la grilla que ponderará el precio ofrecido, la continuidad de los puestos de trabajol y los planes de inversión presentados.
El proceso admite ofertas tanto por el paquete global como por lotes individuales. La división del pliego comprende seis plantas industriales ubicadas en Sunchales, Gálvez y San Guillermo (Santa Fe), junto a Devoto, Balnearia y La Carlota (Córdoba), más el lote comercial que reúne la marca SanCor, cotizada de forma individual en u$s18,7 millones, Quesabores, Tholem, Mendicrim y Santa Brígida.
El desgaste operativo de la cooperativa aceleró la urgencia de una salida industrial. Durante 2025, la láctea pasó de procesar materia prima propia a depender de convenios de elaboración a fasón para terceros.
Al interrumpirse esos contratos, la operación se desplomó: en enero pasado apenas vendió el equivalente a seis millones de litros de leche, un volumen insuficiente para sostener la estructura. En su base de Sunchales, la línea de leche larga vida trabajaba por debajo del 10% de su capacidad instalada previa al colapso. La propuesta de Adecoagro busca tomar la delantera en una compulsa donde los tiempos judiciales dictarán la supervivencia comercial de las plantas.