Shell resistiría en la Justicia la clausura de su destilería
Shell parece no dar paso atrás en la batalla que libra con Romina Picolotti, la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable. El motivo: la inminente clausura a la refinería que la petrolera posee en Dock Sud. "El informe técnico está terminado y la decisión tomada. Si aún no se clausuró la refinería de Shell ubicada en Dock Sud es porque todavía se están haciendo los papeles, pero será un hecho antes de este jueves", declararon desde las cercanías de Picolotti. Para Shell, sin embargo, todavía no hay nada concreto. Frente a cada acusación del informe técnico de Ambiente, Shell contrapone otro argumento. En el paper que ya descansa sobre el escritorio de Picolotti, se señalan muchas deficiencias, entre las cuales tres son "motivo de clausura" para el organismo que ella dirige. Estos son: las filtraciones de fuel oil en tanques y cañerías, carencia de pruebas hidráulicas en calderas y equipos (control de calidad previo a su funcionamiento), y una cuantiosa toma de agua –sin permiso– del Río de la Plata y el Canal Dock Sud. Desde Shell, consideran que estas acusaciones no están probadas o son de una magnitud muy distinta a la que propone Ambiente. "Los auditores designados por nosotros, que deberían advertirnos sobre estas cuestiones, no comentaron nada acerca de las supuestas filtraciones de fuel oil", contestó un vocero de Shell. ControlesLa misma fuente también recordó que, según la Resolución 785/2005 de la Secretaría de Energía, los controles sobre todo tipo de instalaciones de hidrocarburos –desde refinerías hasta estaciones de servicio y plantas de almacenaje– deben ser hechos por los "profesionales independientes y empresas auditoras de seguridad" anotados en un registro, y que "ejercitarán los controles materiales" exigidos en esa resolución. Es decir, si Energía delegó el control y auditoría sobre terceros y quienes se encargan de aplicarlo sobre Shell no detectaron anomalías, no hay razón para la clausura. "No fuimos informados de ningún hallazgo", afirmó el vocero. Según publica hoy un matutino porteño, este planteo preanuncia una disputa que, tras la clausura, puede librarse predominantemente en el terreno judicial más que en el administrativo. También hay interpretaciones cruzadas sobre la legalidad de tomar diariamente más de 440 millones de litros de agua de dominio público. Según los asesores de Picolotti, Shell viola la ley 12.257 (1999) y la resolución 08/2004 (ambas provinciales) desde la creación de la primera. Desde la petrolera aducen haber hecho "todos los trámites para obtener el derecho de uso desde que esto fue obligatorio, en 2006. Mientras esperamos la resolución podemos utilizar el recurso para no interrumpir nuestro proceso productivo".