Sigue sin definirse la entrada del dueño de Buquebus en Aerolíneas
Pese a lo avanzadas que parecían las negociaciones hace más de un mes, la situación dentro de Aerolíneas Argentinas sigue sin definirse. El ingreso del dueño de Buquebus, Juan Carlos López Mena, en la aérea sigue demorado pese a la intención de vender que evidenciaron los dueños españoles de la compañía.Incluso se mantiene en el aire la posibilidad de que el Estado incremente su participación accionaria pese a que ya se autorizaron más tarifas y subsidios que alcanzan a todas las aerolíneas. A raíz de la falta de novedades, nadie se arriesga a decir si López Mena ingresará en la empresa y, mucho menos, si ésa será la solución que permita encaminar la compañía. El empresario naviero, publica La Nación, ha permanecido en el más cerrado de los silencios en el último mes. Y volvieron las dudas sobre el negocio de la compañía. Los pronósticos son variados. Respecto de esta situación se pronunciaron dos ejecutivos de la empresa, uno más del sector aerocomercial y una alta fuente de la influyente diplomacia española en la Argentina. Sólo esta última fue tajante: "La venta se va a hacer. Hay un papel firmado y un compromiso de ambas partes. Está encaminado", contestó. Las otras fuentes pusieron en duda el final feliz de la historia. "Se enfrió todo", dijo uno de los ejecutivos. "Todo va mucho más lento de lo que se creía en un principio", contestó otro a la fuente mencionada. Jorge Molina, vocero de Aerolíneas, negó que la venta estuviera demorada. "Está dentro de los plazos previstos", dijo, y agregó que tres consultoras estaban trabajando en la operación para evaluar el valor y el estado del activo. "En los próximos días vamos a tener los resultados", afirmó. Molina no niega que la empresa tenga problemas de caja. "Por supuesto que hay inconvenientes, eso no es nuevo: todas las aerolíneas del mundo tienen problemas. Este año, casi 40 dejaron de volar", sostuvo. Y adujo que las últimas medidas tomadas desde la Casa Rosada le habían insuflado cierta dosis de alivio al negocio del mercado doméstico. Cambio Así las cosas, el grupo español Marsans, controlante de la aerolínea, no parece muy definido en su estrategia. La firma trasladó, recientemente, al CEO de la compañía, Enrique Meliá, quien regresó a España. El dato no es menor, ya que Aerolíneas Argentinas está en la actualidad en manos de varios ejecutivos de confianza de los españoles, pero sin ningún gerente general. "La empresa necesita alrededor de u$s200 millones para poder empezar una reestructuración operativa que permita volar con normalidad", dijo una fuente. En la actualidad, la falta de dinero efectivo es tal que muchos de los aviones con los que cuenta y por los que se pagan los contratos de alquiler están en tierra por falta de repuestos o de chequeos. "Esto genera costos operativos importantísimos que hacen que todo sea mucho más antieconómico", confesó otro de los ejecutivos consultados. Gutiérrez Luego de que el Gobierno decidiera empujar el ingreso de un grupo local, la figura de Ernesto Gutiérrez, presidente de Aeropuertos Argentina 2000, apareció siempre ligada a la operación.Desde que la operación está más demorada de lo que se creía, varios miran al lugarteniente de Eurnekian para adivinar qué sucederá. Desde que se anunció el acuerdo con López Mena, el Estado cumplió con algunas promesas. Entre otras cosas, modificó el régimen de compensaciones para las rutas no rentables, otorgó un subsidio al combustible y autorizó un aumento de tarifas. Pero la crisis de la empresa es tan grande que estas mejoras no consiguen advertirse significativamente en la caja. "Lo que sucede es que todavía no se ve la mejora. Justamente por los problemas que arrastra la compañía, como una proporción importante de aviones en tierra, que hacen que los vuelos sean antieconómicos", contestó uno de los ejecutivos.