Bolivia rebaja las tarifas tras la nacionalización de la principal telefónica
El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció una reducción de entre un 17 y un 22% de las tarifas de telefonía móvil de prepago, después de la reciente nacionalización de la empresa telefónica Entel.El Gobierno del izquierdista Morales decretó la nacionalización de Entel el 1 de mayo, después de un año de negociaciones con Euro Telecom International (ETI), la subsidiaria de Telecom Italia que desde 1996 tenía el 50 por ciento de acciones y la administración de Entel.La telefonía móvil de prepago es la más utilizada entre los bolivianos con menos recursos, por lo que el Gobierno espera favorecer principalmente a ese sector con la medida."Espero que este nuevo anuncio nos permita llegar a todo el pueblo boliviano. Es una rebaja importante y esperamos que el servicio de Entel sea (entre los existentes) el más barato para todos los bolivianos (...) Seguirá el trabajo constante para que la comunicación sea en Bolivia un derecho humano", dijo Morales.En un acto realizado en las instalaciones de Entel, el Presidente aseguró que con esta disminución de tarifas, la empresa nacionalizada ofrecerá los servicios más baratos."Me acuerdo cuando debatíamos sobre nacionalizar, decíamos que en un mes debería sentirse el beneficio para todos los bolivianos, pasaron dos meses y estamos entregando este beneficio de una nueva tarifa", dijo.El Presidente, que está en campaña para ganar un referéndum que se realizará en tres semanas y podría suponerle el puesto, aseguró que durante los años de la capitalización (privatización boliviana) las empresas transnacionales se llevaron al exterior al menos 600 millones de dólares (unos 376 millones de euros), y que ahora ese dinero debe quedarse en el país.El Gobierno anunció esta semana la recuperación de unos u$s49 millones de fondos de Entel-Bolivia que el grupo Telecom Italia había transferido a un banco británico, y está tratando de recuperar otros u$s31 millones de otra cuenta en Estados Unidos.Como consecuencia de las nacionalizaciones decretadas en los dos últimos años, Bolivia se enfrenta a demandas de empresas extranjeras por valor más de u$s900 millones.