Más problemas para Toyota: un estado de Brasil prohibió la venta de autos Corolla
La historia de los problemas de Toyota parece no tener fin. Tal es así que sumó un nuevo capítulo, esta vez, en el continente sudamericano, más precisamente en Brasil.
En el segundo estado más poblado de ese país, Minas Gerais, la agencia de protección al consumidor bloqueó la venta de autos Corolla, de la japonesa Toyota Motor, aduciendo riesgos de aceleración repentina en los vehículos.
El organismo estatal, que es parte de la oficina del ministerio público, explicó en un comunicado que nueve Corollas mostraron problemas de aceleración continuada que podrían representar riesgos para los consumidores, parte de un problema mundial provocado por las alfombras de piso en autos Toyota.
De este modo, Toyota no puede vender Corollas en todo el estado de Minas Gerais desde el jueves, informó la firma en un comunicado citado por Reuters.
La firma debe cambiar las alfombras en todos los modelos en circulación y debe implementar una solución permanente al problema, según la decisión de la agencia de protección al consumidor.
El consejo general de Toyota do Brasil, la unidad local de la automotora, sostuvo que no se necesitaba un retiro en ese país porque las alfombras y pedales de los autos fabricados en esa nación no son los mismos que los realizados en Estados Unidos.
Esos últimos fueron los protagonistas de dos masivos retiros en algunos de los principales mercados de la marca, según las declaraciones hechas a la agencia Procon.
Un problema mundialSin embargo, los problemas que enfrenta Toyota no se reducen al continente sudamericano. El primer fabricante internacional de automóviles pidió la revisión de un total de 34.000 todoterrenos en todo el mundo, correspondientes a los modelos Lexus GX 460 y Toyota Land Cruiser, por un posible defecto en el control de estabilidad. La firma explicó esta semana que, "en condiciones extremas", estos vehículos pueden sufrir una "leve" pérdida de estabilidad, que se manifiesta cuando, al circular en línea recta a unos cien kilómetros por hora, si el conductor levanta súbitamente el pie del acelerador, realiza un giro brusco de noventa grados como mínimo y no pisa ni el freno ni el acelerador, según informó La Vanguardia. Cuando concurren estas circunstancias, puede producirse un deslizamiento del tren trasero que no sería corregido por el control de estabilidad, si bien Toyota no tiene constancia de que se hayan producido vuelcos, incidentes o accidentes por estas causas. Para solucionar el problema, Toyota procederá a reprogramar la unidad de control del VSC con el fin de aumentar su sensibilidad. La revisión lleva unos cuarenta minutos y se realizará sin cargo alguno al cliente.
La empresa aceptó el martes pagar una multa de u$s16,4 millones impuesta por el Gobierno de EE.UU. por ocultar defectos, si bien la empresa niega este extremo.