NUEVO DISEÑO
NUEVO DISEÑO

Actualidad

Estos son los siete pecados capitales que se cometen al "googlear"

Estos son los siete pecados capitales que se cometen al "googlear"

Google puede resolvernos muchas cosas, pero hay límites que es mejor no propasar; los riesgos son darle mucho crédito a lo que vemos o volvernos perezosos 

30.06.2014 19.45hs Actualidad

Google resulta de gran ayuda para todo aquel que sepa cómo usarlo. Una perla de información bien colocada cortesía del buscador puede prepararlo para conversaciones difíciles o una reunión estresante, y puede desplegar ante usted cualquier pequeño error o gran logro de una persona.

Y aunque confiemos en él a ciegas, a veces Google nos lleva por mal camino. Sin ir más lejor, esta selama la revista New York afirmó que resistirse a "googlear" a una cita potencial es "la nueva abstinencia".

CNN Expansión consignó los siete pecados capitales que conlleva el hecho de abandonarse por completo a la fuerza G:

1.- Codicia: Cuando su sed de conocimiento conduce a errores

Dicen que la fortuna sonríe al que está bien preparado, pero cuando el director editorial de Fortune Andy Serwer se sentó a cenar con el presidente ejecutivo de Chevron, John Watson, la preparación resultó contraproducente.

Serwer le preguntó a Watson acerca de su posición en el consejo de los Padres de San Diego, un hecho real del que se había enterado durante su investigación previa a la cena a través de Wikipedia, una página a la que había sido dirigido a través Google. Resulta que ése era otro John Watson

El equipo de Watson en Chevron rastreó la fuente original y la entrada de Wiki fue cambiada desde entonces, pero en Fortune, un vago sentimiento de traición flota en el aire.

2.- Gula: Cuando reúne demasiada información

A veces, es posible caer en un arrebato y googlear todo. A sus amigos. A su jefe. A la pareja de su jefe. Al perro del amigo del jefe de la pareja de su jefe.

A veces descubre cosas que realmente no necesita saber, pero que no puede olvidar. Es demasiada información. 

3.- Lujuria: Cuando investigar un interés romántico se vuelve espeluznante

Si usted es soltero, muchas de sus cacerías a través de Google podrían estar impulsadas por un interés no platónico. Eso puede incluir atracones de fotos en Facebook, hacer click a través de 10 páginas de resultados de búsqueda, y echar un vistazo a la cuenta de Instagram de alguien (si es pública).

Pero entonces cuando de hecho sale con el objeto de sus afectos de búsqueda, se enfrenta a un verdadero dilema: fingir sorpresa ante las cosas personales que le dice o reconocer que ya las sabe.

Gracias a Google, ya conoce su alma mater universitaria, su color favorito, su dirección y el patrón exacto del empedrado de su entrada.

4.- Pereza: Cuando confía perezosamente en las opiniones de otros

A veces las impresiones de Google triunfan por sobre las primeras impresiones. En un artículo sobre Match.com, el autor Steve Friedman contó que una vez salió con una columnista de sexo que decidió cancelar su segunda cita después de que su búsqueda en Google le arrojara algunos de sus artículos, aunque ella pensó que era dulce y divertido en persona.

Peor aún, a veces no hay oportunidad para una primera impresión. La gente confia cada vez más en los comentarios en línea, y como resultado, las empresas o productos con malas reseñas no obtienen negocios.

Michael de Luca, un profesor asistente de Harvard Business School, publicó un informe de investigación de 2011 que mostró que un aumento de una estrella en Yelp conduce a un aumento de 5% a 9% en los ingresos de los restaurantes.

Pero, ¿qué pasa con los nuevos restaurantes que no han recibido muchas reseñas, o los que contratan a un nuevo chef y apuestan todo a él? A veces, hay más en la realidad de lo que Google puede decirle.

5.- Ira: Cuando manipula los resultados de Google

Wikipedia se destaca por permitir a los usuarios cambiar el texto y a veces lo hacen para perseguir sus propios fines.

Después de que Chile venció a España dos a cero en la Copa del Mundo de este año, la entrada de Wikipedia de la página de la selección nacional de futbol de Chile fue alterada y señaló: "Querida España, LOL. Decile adiós a la Copa del Mundo... De Chile".

O por ejemplo, a mediados de mayo, cuando los Rangers de New York dieron la vuelta desde una desventaja de una serie 3 a 1 contra los Penguins de Pittsburgh en los playoffs de la Stanley Cup. Unos días más tarde, la página Wiki de los Pens mencionaba a los Rangers como el propietario del equipo. Malicioso, pero creativo.

6.- Envidia: Cuando está celoso de los resultados de Google de otra persona

Las redes sociales pueden llevar a la envidia. Pueden conducir, eventualmente, a la depresión. En un estudio de 2013 de la Universidad de Michigan, los investigadores Ethan Kross y Philippe Verduyn enviaron un mensaje a las personas mientras estaban usando Facebook, y encontraron que, a medida que el tiempo dedicado a la red social aumentaba, el estado de ánimo de una persona y la satisfacción general con su vida disminuía.

En otras palabras, Facebook puede darle celos. Puede hacer que se sienta más solo que conectado. Kross y Verduyn no observaron otras redes sociales, pero es sensato decir que repasar las listas de los logros de otras personas y de sus carreras impresionantes fácilmente puede ponerlo verde de envidia.

7.- Orgullo: Cuando espera que otras personas lo hayan buscado en Google

Vivimos en un mundo donde googlear a alguien se ha convertido en algo más que de buena educación, es prácticamente una obligación. Reuniones de negocios, citas para cenar, entrevistas de trabajo: googlear, googlear, googlear. Pero ¿qué pasa cuando se sienta con alguien y descubre que no lo ha buscado en Google, y no tiene ni idea de quien es usted ni de lo que ha hecho? Es doloroso. Pero no debería serlo.

 

Te puede interesar