Bianchi resumió la historia reciente del Cabernet Sauvignon de San Rafael en seis añadas
El reconocido establecimiento organizó una cata vertical durante la cual se pudieron degustar distintas cosechas, partiendo de la añada 1998 
Por Juan Diego Wasilevsky
09.04.2015 21.15hs Vinos & Bodegas

Una degustación vertical -aquella que permite catar un mismo vino a través de diferentes añadas- es un ejercicio cargado de conceptos.

Lo que se analiza, en definitiva, no es sólo el vino y su presente. Cada vendimia se transforma en una suerte de ventana al pasado que permite entender mejor cuál era el estilo de enología que predominaba en determinado momento, cómo era el manejo de la madera y cuán efectiva terminó resultando ser la visión del enólogo para un vino de alta gama.

Esto significa, si un ejemplar que fue pensado para resistir un largo período de crianza terminó convirtiéndose en un gran vino o si, por el contrario, sucumbió ante el paso del tiempo.

Con el objetivo de degustar y analizar un poco de la historia reciente de los vinos de San Rafael, Casa Bianchi sacó a la luz seis cosechas de Particular Cabernet Sauvignon: 1998, 2003, 2005, 2007, 2010 y 2011, la última que se encuentra disponible en el mercado.

Durante la presentación, organizada para la prensa especializada en el Hotel Sofitel de Ciudad de Buenos Aires, Facundo Pereira, gerente de enología, recordó que "la línea Particular fue lanzada en 1976 y en ese entonces sintetizaba lo mejor de la bodega. Pero comenzó siendo un vino pensado para ser consumido por la familia Bianchi. Después, los que iban probándolos, preguntaban dónde podían conseguirlo e insistían para comprarlo. Así surgió la idea de comenzar a comercializarlo".

Para el enólogo, Particular sigue reflejando el alto estándar de calidad que se puede lograr en los distintos varietales que conforman la línea, especialmente el Cabernet Sauvignon, en un terruño de las características de San Rafael.

"Esta zona presenta muchas ventajas respecto a otras regiones de Mendoza, empezando por el clima, que brinda un período libre de heladas de hasta 200 días, y que además, por la temperatura y el nivel de amplitud, provoca que el ciclo vegetativo para el Cabernet sea de casi 120 días, desde la poda hasta el momento de cosecha. Esto permite que casi todos los años logremos un punto de madurez muy bueno, lo que es clave para esta cepa", completó Pereira.

En momentos en que los críticos internacionales posan cada vez más sus ojos en microterroirs emplazados en Valle de Uco, el enólogo destacó que la zona de San Rafael en la que Bianchi tiene viñedos, "es un estadío intermedio entre el Este mendocino y Uco".

"Tenemos buenas temperaturas, pero no tan elevadas como en el Este, lo que evita que la fruta madure pero sin concentrar muchos compuestos. A esto se suma que el suelo posee características muy similares, si bien no idénticas, a las de Uco, por ser de origen aluvional", completó. 

Según Pereira, el suelo es de dominancia franco arcilloso, muy bueno para la producción de vid, ya que permite lograr buen color, elevada acidez y concentración de compuestos.

"El carbonato de calcio ofrece poca retención de agua, lo que permite que la vid no crezca indiscriminadamente", explicó el enólogo.

Un recorrido por la historia reciente

Como se mencionó, durante la cata, se degustaron las cosechas 1998, 2003, 2005, 2007, 2010 y 2011. 

Al comparar los distintos ejemplares y analizar cómo vienen evolucionando a través del tiempo, si bien fue posible notar algunas variaciones de estilo, hubo múltiples puntos de coincidencia y varios factores en común, lo que demuestra que, más allá de los detalles, esta línea logra plantear una propuesta coherente.

A continuación, la crítica de cada etiqueta:

•Particular Cabernet Sauvignon 1998

Al inicio, domina una nota cárnica, con los minutos en copa, cobra protagonismo la fruta roja, tipo mermelada. También hay toques mentolados y aromas que recuerdan al café y al tabaco. En boca es un vino amplio, graso, con taninos firmes pero dóciles, sin aristas y bien pulidos por su tiempo en botella y que le otorgan una gran textura. La acidez le imprime nervio y demuestra que es un vino que no sólo está vivo, sino que todavía tiene resto por delante. Con unos 17 años encima, se muestra soberbio, de lo mejor de la degustación.

Según Pereira, "2008 fue un año húmedo y cálido. No todos los tintos lograron madurar. Fue una vendimia muy difícil, pero hay excepciones a la regla y fue este Cabernet Sauvignon, con el que logramos un nivel de madurez muy interesante".

•Particular Cabernet Sauvignon 2003

Es un Cab que exhibe un perfil más clásico, con una nota pirazínica mucho más a flor de piel. Acompañan toques de fruta roja y negra y un nítido colchón especiado. Se percibe, en un segundo plano, una nota licorosa. Al paladar ofrece un paso sucroso, siendo un vino con estructura pero bastante delgado, de buen fluir. Sus taninos todavía están evolucionando, lo que le da agarre y textura en boca.

•Particular Cabernet Sauvignon 2005

Paleta aromática sobria y elegante, con predominancia de frutas negras. Se percibe una nota de pimentón ahumado y, a medida que se va abriendo, surgen algunos aromas torrefactos, como moca y tostados. Al paladar ataca seco, siendo un Cab de paladar pleno, cremoso y con buen músculo, tipo full bodied. Su medio de boca potencia notas de café y ciruelas secas. La acidez, en tanto, compensa y extiende el final.

•Particular Cabernet Sauvignon 2007

Es un ejemplar en el que prevalece la fruta madura roja, tipo confitada, con un buen acompañamiento de especias. Su aromática es medida y nada estridente. En boca muestra un fluir amplio, con buena potencia de boca, se mantiene el graso que caracteriza a la línea, y sus clásicos taninos firmes y maduros. Conforme avanza, se liberan notas propias de la crianza, como chocolate y vainilla. Gran textura, marcada acidez y mucho camino por delante para continuar redondeándose. Muy buen presente, mejor futuro.

•Particular Cabernet Sauvignon 2010

Si bien en general en todas las añadas se observa un uso racional de la madera, es en esta cosecha a partir de la cual se palpa un estilo más moderno y world friendly, completamente alineado con la tendencia internacional que pregona por la fruta al frente y una madera que no tape, sino que quede en un segundo plano, acompañando. El resultado es un vino muy frutado y con notas de pirazina súper equilibradas. Es un Cab de fluir prolijo y fresco, largo de boca, con taninos de pulso dulzón sin aristas, que lo vuelven un vino elegante y amable.

•Particular Cabernet Sauvignon 2011

Mantiene mucho el estilo de la añada anterior: fruta roja madura al frente, leve especiado pero, en este caso, con notas de crianza más evidentes, definiendo un vino más comercial y en línea con lo que esperan parte de los consumidores argentinos de vinos de alta gama. Se perciben notas de vainilla y nuez moscada. Amplio y de andar ligero, sin dejar de tener buena concentración, con una fruta roja bien nítida que se adueña de su medio de boca. La acidez, como es la marca registrada de la línea Particular, le da un perfil definitivamente fresco. Con varios años menos en botella, los taninos están menos marcados, lo que demuestra la adaptación hacia uno estilo más moderno. Vino de guarda pero que ya está listo para beber.

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