Nicolás Wolovick, de la Universidad Nacional de Córdoba, advirtió ante iProfesional los riesgos de la reforma electoral informática que impulsa el Gobierno
Por Cesar Dergarabedian
28/09/2016 - 17,24hs

La reforma electoral que envió el Poder Ejecutivo al Congreso incluye el sistema de boleta única electrónica (BUE) o boleta digital (BD) con el propósito de eliminar prácticas como el robo de boletas y el clientelismo, además de agilizar la votación y el escrutinio de sus sufragios.

En el marco de esa discusión, iProfesional entrevistó a Nicolás Wolovick, doctor en ciencias de la computación de la Universidad Nacional de Córdoba.

-¿En qué punto está hoy la reforma electoral que se discute en la Cámara de Diputados?-En la Cámara de Diputados hubo una audiencia el 4 de agosto. Ahí se invitó a media docena de técnicos argentinos de nivel internacional, pero solo para cumplir una formalidad como ya se había hecho anteriormente en alguna reunión más chica con (el secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior) Adrián Pérez y (el ministro de Modernización) Andrés Ibarra

También en instancia vimos claramente que ni siquiera los diputados que entienden el problema son capaces de oponerse ya que se les pide votar en bloque. 

Creo que el espacio de lucha está afuera convenciendo a los ciudadanos que todo esto es una mala idea.

Los técnicos invitados fueron de seguridad, computación, criptografía, etc., todos ellos de una capacidad fenomenal. 

De hecho presentaron cosas nuevas en ese momento: Alfredo Ortega “hackeó” la web de Diputados para la ocasión y Javier Smaldone presentó su aplicación compra-votos.

Daniel Penazzi introdujo la idea que la obligación en demostrar que el voto no es vulnerable debe ser del que construya el software so pena de multa si cualquier ciudadano demostrara lo contrario.

-¿Cómo evalúa la boleta única electrónica (BUE) que se quiere implementar? ¿Qué problemas y beneficios le encuentra?-Desde mi punto de vista hay dos problemas que hacen el sistema inviable. La BUE, o más generalmente el voto electrónico no es universal y no es soberano.

Lo primero porque Adriana, mi verdulera, no puede ser fiscal ni autoridad de mesa y yo si quiero que lo sea, o si no la democracia no es tal. 

Mis condiciones socioeconómicas y el apoyo del Estado --todo mi recorrido académico fue en instituciones públicas-- me dieron la posibilidad de estudiar, desarrollarme y comprender cómo funcionan las computadoras y por lo tanto puedo de manera efectiva fiscalizar una elección donde haya voto electrónico. 

En contraposición ella que viene de sectores sociales vulnerables no. ¿Por qué? Si el voto es con papel y urnas de cartón, ambos podemos estar fiscalizando en igualdad de condiciones.

Respecto a lo segundo es algo que ya pasó. En la elección de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), a Joaquín Sorianello lo allanan porque desde MSA denunciaron que desde su departamento intentaron “hackear” el sitio “back-office” de la elección. 

Hubo cuatro intentos más, dos de los cuales no venían del país. Eso es muy fuerte, estamos perdiendo nuestra capacidad de autodeterminación como país.

Es importante remarcar que esto último tiene que ver con el efecto de escala que sufren estos sistemas. 

Con muy poca energía –joules-- debidamente aplicada, se puede cambiar el resultado de toda la elección

Con la boleta de papel al menos hay que prenderle fuego a miles de urnas y eso requiere mucha coordinación y además libera muchísima energía.

Beneficios... casi nulos. Me llamó mucho la atención cuando escuché que los partidos chicos no estaban tan en contra de la iniciativa porque, por ejemplo, en Salta con la BUE les había ido comparativamente mejor.

Es como si la idea de que con BUE no se necesitan fiscales fuera cierta y esto beneficia directamente a las estructuras políticas más chicas que no pueden poner un fiscal en cada mesa de cada distrito electoral.

Prefiero malas prácticas que todos conozcamos para poder fiscalizarlas todos a malas prácticas conocidas por una elite técnica fácilmente comprable.

-¿El sistema de la BUE no es efectivo para resolver problemas como los planteados por el oficialismo, como por ejemplo el robo de boletas o el clientelismo?-Javier Smaldone ya mostró como hacer un "voto en cadena" aun más simple y limpio que el de ahora.

Puede solucionar el robo de boletas puede ser, pero a un costo muchísimo mayor, sin tener en cuenta el impacto ecológico de 20 millones de chips RFID que son básicamente una computadora que hay que reciclar de manera adecuada --si, los chips RFID son una pequeña computadora--.  Ah, la boleta única en sus diferentes formas, Córdoba o Santa Fe, también lo soluciona.

-¿Es más cara la BUE que el sistema tradicional de voto en papel?-No conozco estudios al respecto y sería bueno hacerlos para desenmascarar la presunción sobre el voto electrónico: que a la larga sale más barato.

Supongo que economistas serios pueden hacer lo mismo que estamos haciendo nosotros con los aspectos de las ciencias de la computación, pero trabajando en los aspectos económicos.

Personalmente tengo la sensación que hay que imprimir y distribuir mucho papel , que se recicla, para igualar el costo de 120.000 computadoras, que no se reciclan y envejecen tecnológicamente año a año.

-¿Cuáles son los principales recaudos a tener en cuenta?-El sistema de votación nunca tiene que ser con máquinas de registro directo (DRE) como las que se usan en Brasil. Es tan grotesco que hasta en Los Simpsons está caricaturizado.

Las máquinas de registro indirecto (IRE) como la BUE, donde la emisión y el conteo del voto están separados, tienen que ser cuidadosamente fiscalizadas, con muchísima anticipación, y por equipos de expertos que trabajen de la manera más cómoda posible.

Sinceramente no creo que dado el nivel de experiencia que hay de “InfoSec” en la Argentina, alguno de los talentos vernáculos apruebe alguno de estos sistemas.

Ya han demostrado en la elección de CABA su capacidad para encontrar vulnerabilidades serias en días, cuando el sistema lleva años de desarrollo --Alfredo Ortega, ITBA, Multivoto--.

-¿Qué nos enseña la experiencia de otros países?- Que no tenemos que hacerlo, vamos a lapidar recursos. Hagamos escuelas, fomentemos a las pymes, cualquier cosa menos esto.

Hace poco Vía Libre dijo algo y Chequeado lo confirmó aquí. Basta buscar las razones por las que Holanda, Alemania o Irlanda los implementaron y los desecharon.