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La Patagonia, en llamas: por el conflicto con los mapuches, anticipan un menor flujo de turistas a Bariloche y zona de los lagos

Patagonia en llamas: prevén desplome en el flujo de turistas a Bariloche por el conflicto mapuche

Los operadores predicen que la afluencia de público que visitará esa ciudad y su área de influencia durante el verano caerá por lo menos un 20%. Estiman que la merma rondará los 50.000 visitantes. ¿Desde qué países del extranjero prevén una fuerte baja en los arribos? 

Por Federico Mc Dougall
10.12.2017 06.04hs Actualidad

Entre los empresarios del sector turí­stico de la zona con mayor afluencia recreativa de la Patagonia argentina, la preocupación es creciente.

Y no es para menos. Confirmada la muerte del joven Rafael Nahuel por el accionar del grupo Albatros, de Prefectura, el consenso es que la escalada en la conflictividad -derivada del reclamo territorial mapuche- ya viene dejando su sello en el nivel de reservas de cara al verano.

Referentes de la actividad anticiparon a iProfesional que -a raí­z de la tensión social y un escenario caracterizado por el gran despliegue de fuerzas de seguridad-, el flujo de turistas que visitará Bariloche y su área de influencia caerá, por lo menos, un 20%.

Desde la local Asociación Empresarial Gastronómica Hotelera (AEHGB) afirman que la temporada a iniciar estará marcada por una pérdida de hasta 50.000 visitantes.

La inquietud ante un probable recrudecimiento en la disputa inherente al reclamo originario es compartida por los actores turí­sticos de esa región.

En San Martí­n de los Andes, por ejemplo, voceros de la filial doméstica de la AEHGB temen eventuales cortes de rutas y anticipan una merma en la demanda de hospedajes, que puede profundizarse aún más si no se "calman las aguas" en Bariloche.

El Bolsón, e incluso la misma Esquel, no escapan a los pronósticos de una temporada signada por las protestas y posibles enfrentamientos.

Los representantes de las organizaciones que nuclean el turismo en esa parte del paí­s, además de los propios intendentes, no dudan en destacar la "habilidad" de los lí­deres mapuches para llevar a cabo acciones de gran impacto mediático, que traen importantes consecuencias económicas.

"Con tal de no incitar un conflicto mayor de cara al inicio de la temporada, desde la Gobernación nos pidieron expresarnos lo menos posible sobre la cuestión mapuche", reveló a este medio una alta fuente de la Cámara de Turismo de Bariloche.

"Los ánimos están muy caldeados, y si se sienten provocados es muy probable que haya nuevos cortes de ruta y más tomas. Para nuestra actividad, esto se traduce en un completo desastre", completó.

Según las estadí­sticas, el 80% del turismo que recibe la zona conocida como "Siete Lagos", es por ví­a terrestre. Lo mismo ocurre con quienes eligen El Bolsón o Esquel.

"Si el conflicto se mantiene, caerán aún más las reservas. Las situaciones de tensión han comenzado a repetirse incluso con cierta facilidad. Necesitamos que se le dé un corte definitivo a todo esto", sostuvo a iProfesional Aldo Elí­as, presidente de la Cámara Argentina de Turismo.

El empresario aseveró que, de no atenderse los reclamos y dar con una solución definitiva, durante el verano podrí­an generarse situaciones que complicarán fuertemente el movimiento turí­stico en el sur.

"Para el sector, lo más importante es que todo lo que está ocurriendo se resuelva cuanto antes. Hay que evitar que haya más piquetes, cortes o protestas. Estamos por iniciar la temporada y se necesita certidumbre", dijo.

Elí­as reconoció que cualquier atisbo de conflictividad "espantará a más turistas", de modo que la expectativa está puesta en que "las autoridades restablezcan las condiciones de derecho, de modo tal de evitar cortes o medidas de este tipo".

Turismo perdido
Desde la filial Bariloche de la Asociación Empresarial Gastronómica Hotelera (AEHGB) su titular, Hugo de Barba, reconoció que el conflicto mapuche le "quitó atractivo" tanto a esa ciudad como a los sitios más consolidados en San Martí­n de los Andes, El Bolsón y Esquel.

"Damos por descontado que habrá una merma en la ocupación, porque la gente no se acerca a lugares en los que hay conflictos. Por lo general, la temporada implica un trabajo fuerte y sostenido de alrededor de 90 dí­as", expresó.

"Si se complican las cosas a raí­z de los reclamos y protestas, lo más probable es que -en el mejor de los casos- contemos con 60 dí­as de labor intensa", comentó a iProfesional.

De Barba sostuvo que hay inquietud por lo que pueda ocurrir, y teme la menor afluencia de un público clave para la zona: el turismo extranjero.

"A partir de enero, también en febrero, es usual contar en Bariloche con muchos chilenos. Llegan en auto y aportan mucho a la actividad. Ese turista también se perderá si persisten los problemas", sentenció.

Un aspecto que muchos ya ven como un anticipo de cómo se verá alterada la demanda para este verano, son las reservas para las próximas semanas. En AEHGB reconocen que están por debajo del nivel de años anteriores.

"Si no hay un cambio de tendencia, tendremos un verano con menos empleos y complicaciones que incluso repercutirán en lo polí­tico, ya que bajará la recaudación municipal", advirtió.

Se suma a esta preocupación, en cuanto a la menor concurrencia, lo que está haciendo Brasil para captar público. Por lo pronto, comenzó a modificar sus precios y su esquema de impuestos, de modo que será un rival muy duro para la Patagonia.

"Si aun sin conflictos ya nos vení­a costando competir en precios, hay que imaginarse qué ocurrirá si le sumamos manifestaciones, piquetes y cortes de rutas. Más argentinos viajarán a Brasil y los brasileños dejarán de venir", dijo.

Según de Barba, la baja en la afluencia de visitantes por los incidentes ocurridos en cercaní­as de Bariloche será, como mí­nimo, del 20% en comparación con el perí­odo anterior.

El empresario sostuvo que, más allá de cómo se verán afectadas las compañí­as turí­sticas, la disminución de público también complicará la situación laboral de los propios mapuches.

"Muchos integrantes de las comunidades trabajan en el ámbito turí­stico. Si la ocupación baja, se perderán puestos de trabajo. Nunca antes se habí­a dado un escenario de tensión social como el que tenemos ahora en Bariloche", sentenció.

San Martí­n de los Andes, con temor
En la sede de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de San Martí­n de los Andes también la preocupación es creciente.

Agustí­n Roca, titular de la organización en esa ciudad, dijo a iProfesional: "Hemos tenido cortes de rutas y eso genera inquietud en el sector ante el comienzo de la temporada".

"Las consultas se están dando y la relación con los pueblos originarios es mucho mejor que en otros sitios. Pero la preocupación existe, eso es real", indicó.

Roca reconoció que la discusión respecto de la posesión de tierras se encuentra en una instancia de "elevada sensibilidad" también en ese espacio de la Patagonia.

No obstante, dijo que la decisión de ceder a los mapuches el control de determinadas actividades turí­sticas descomprimió eventuales reclamos.

"Mantenemos un diálogo muy fluido con los "˜lonkos', los jefes de las comunidades. Ellos entienden la relevancia del turismo para nuestra economí­a", afirmó la fuente consultada.

"El trato es cordial y en gran medida se logró desde que empezaron a compartirse determinadas actividades económicas. Los mapuches, por ejemplo, tienen el manejo ecológico de los parques de esta zona", completó.

En otro orden, reveló que las comunidades intervienen en los cobros por la explotación de las áreas naturales, lo que está ayudando a sostener una buena convivencia.

Esquel, expectante
El panorama en Esquel se emparenta bastante a lo que viene sucediendo en el resto de las zonas del Sur.

De acuerdo con quienes dirigen los destinos de esta plaza patagónica, las acciones que vienen acompañando el reclamo territorial originario no hacen más que desalentar el flujo de visitantes.

En paralelo, las sucesivas ocupaciones de lotes elevaron la queja incluso de los productores agropecuarios locales que, desde un tiempo a esta parte, comenzaron a exigir del Estado municipal nuevas polí­ticas que garanticen el trabajo seguro dentro de las estancias.

Dicho malestar fue reconocido a iProfesional por el Sergio Ongarato, actual intendente de Esquel.

"El incremento en los focos de tensiones está minando el insumo básico de la actividad turí­stica, que es la tranquilidad", apuntó.

"Hay preocupación en el sector turí­stico de la ciudad, porque la zona se está transformando en un sitio de conflicto. El hecho de tener tensiones sobre una ruta nacional, que nos vincula con el Norte, complica más el panorama", alertó.

Ongarato aseguró que el malestar entre los empresarios va en ascenso, y que la persistencia de la disputa en torno a la tierra en Chubut "se está volviendo un foco de problemas que pone en riesgo inversiones que son necesarias".

"Es lógico que baje la llegada de turistas por los incidentes. Nadie va de vacaciones a Siria, por ejemplo. Ya tenemos una situación problemática con los cortes de rutas. Pero si llega a darse algo similar en la zona del aeropuerto, entonces ahí­ sí­ será dramático para todos", se sinceró el mandatario comunal.

El intendente expuso que, además de la inquietud en el rubro turí­stico, varios representantes de la actividad agropecuaria también manifiestan su malestar ante los grupos mapuches que avanzan sobre tierras  privadas.

"El sector productivo pide continuamente un mayor acompañamiento y que se le brinde protección. Los empresarios quieren estar tranquilos para poder seguir invirtiendo en sus establecimientos", dijo.

Sin embargo, el mandatario comunal se mostró desconcertado frente a los continuos conflictos que azotan a la ciudad.

"La verdad es que no sabemos cómo anticiparnos a los hechos que se denuncian en los campos. Tampoco cómo garantizar la seguridad que se nos pide", concluyó.