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Desde Amazon y Calvin Klein hasta GAP y H&M: estas son las marcas internacionales que ponen su mirada en la Argentina

Desde Amazon y Calvin Klein a GAP y H&M: estas son las marcas del exterior que miran a la Argentina

La decisión de las grandes marcas extranjeras de volver a la Argentina o desembarcar por primera vez se verá más fuerte este año 

Por Andrés Sanguinetti
15.01.2018 17.00hs Negocios

"Vivir con lo nuestro" era una de las máximas del economista Aldo Ferrer que el gobierno kirchnerista adoptó como propia durante sus 12 años de gestión.

Más que una frase, se convirtió en una polí­tica de Estado; en una razón de ser para el modelo de Néstor y Cristina Kirchner, que la convirtieron en una herramienta para ponerle cepo a una gran cantidad de productos y marcas extranjeras

Muchas debieron levantar campamento porque el escenario de la supervivencia con lo "made in Argentina" se les tornó imposible de afrontar.

Otras dejaron de considerar al paí­s en su plan expansionista en América latina.

Falta de dólares, cepo cambiario, burocracia aduanera, imposiciones tributarias... todo sirvió para intentar alejar a las marcas globales de las góndolas, vidrieras, locales y centros comerciales argentinos.

Hubo un éxodo que afectó a muchos rubros como el automotriz, con la salida de la española Seat, perteneciente al grupo Volkswagen, que dejó de comercializar todos su modelos por problemas para operar.

Le siguieron marcas de indumentaria como Emporio Armani, Polo Ralph Laurent, Yves Saint Laurent, Escada, Ermenegildo Zegna, Louis Vuitton, Calvin Klein y Carolina Herrera, entre otras.

También hubo empresas que pusieron en el freezer sus planes de expansión y hasta debieron achicar su red comercial, como fue el caso de la automotriz BMW o de la mí­tica compañí­a de motos Harley Davidson. 

El cambio de gobierno y la nueva mirada inclusiva y con base en la previsibilidad del comercio exterior impulsada por el presidente Mauricio Macri, de a poco fueron modificando el "vivir con lo nuestro" para reemplazarlo con algo así­ como "vivir con lo nuestro y con lo de los demás".

El desarme del cepo, la posibilidad de volver a girar divisas y la eliminación de los controles a las importaciones, sumado a la mirada global de un gobierno más abierto al mundo, permitió que las inversiones extranjeras retomaran el interés por el mercado doméstico.

En especial, las vinculadas al consumo masivo.

Aquellas que son "fruto del deseo" de los argentinos que viajan a Miami, Europa o a Chile y que tienen que ver más que nada con la gastronomí­a, la tecnologí­a y la moda.

El atractivo es un mercado de 42 millones de habitantes y una plaza como Buenos Aires, que figura como la segunda zona metropolitana de Sudamérica, con 15 millones de personas que viven, pasean o trabajan en sus barrios.

A esto se le suman las varias ciudades del interior con más de un millón de habitantes, los 125 shoppings que hay en el paí­s, la gran cantidad de polos gastronómicos para todos los gustos y el "hambre" por la tecnologí­a.

A esto se sumó que el Gobierno ha tomado y prometió seguir tomando medidas para facilitar las inversiones, eliminar la burocracia estatal, reducir la carga impositiva y establilizar la inflación. 

Así­, aunque de a poco, grandes í­conos comerciales del mundo empiezan a instalarse en la Argentina o están analizando un futuro desembarco. 

Nombres en danza
La última compañí­a que pateó el tablero fue Amazon, que analiza traer al paí­s varios de sus negocios.

Incluso, iProfesional dio a conocer el dato de que la compañí­a de e-commerce comandada por Jeff Bezos, está comenzando a reclutar personal para Amazon Web Services, su servicio de computación en la nube, que brindará almacenamiento de bases de datos al Gobierno y empresas.

Y todo indica que será el primer paso hacia una operación más grande. 

Otro gigante tecnológico "deseado" por los argentinos que suelen hacer turismo en el exterior es el iPhone.

El celular de Apple fue, por años, motivo especial de viajes a Estados Unidos por parte de miles de fanáticos locales, quienes se veí­an impedidos de comprarlos en alguna tienda local.

El cambio de vientos polí­ticos hizo que este smartphone ahora se venda directamente en el paí­s, aunque todaví­a a precios lejanos a los de Estados Unidos o Europa. Incluso, a pesar de la eliminación o reducción de los impuestos que gravan a los aparatos tecnológicos.

Aun así­, el próximo 19 de enero, tanto Claro, Frávega como Garbarino saldrán a vender el iPhone X en Argentina, con una preventa que ya comenzó.

En tanto, Apple anunció que desembarcará en el paí­s con tres locales oficiales, en los que se podrá hablar con especialistas y asistir a clases sobre diversas herramientas digitales.

Serán tiendas Apple Premium Reseller, iguales a las que se pueden encontrar en Nueva York o Miami.

Habrá una en el Shopping Alto Rosario, otra en el Shopping DOT de Buenos Aires y una tercera en Palermo Soho.

Según explicó OneClick, el revendedor autorizado de la empresa, trabajarán todos los productos de la marca, incluido el iPhone.

En otro orden, donde más fuerte están pisando las marcas extranjeras es en el negocio de la indumentaria, tanto de lujo como la orientada a la clase media.

En los últimos meses, hubo un aluvión de compañí­as que volvieron a poner un pie en el paí­s, luego de haber abandonado el mercado local en tiempos kirchneristas.

Entre las últimas se destacan Calvin Klein, Emporio Armani y Ermenegildo Zegna que en su momento decidieron cerrar sus locales en el paí­s, afectadas por el cepo y las trabas a las importaciones. 

Los tres gigantes de la moda decidieron con todo su lujo, diseño e innovación.

En el caso de Calvin Klein lo hizo en 2017 con un local en el Patio Bullrich, en el barrio de Retiro. 

Así­, retornó al paí­s cinco años después de haber cerrado su último local en Buenos Aires. 

La marca habí­a desembarcado en 2008, en momentos de fuerte crecimiento del consumo, con Calvin Klein Underwear.

Llegó a planificar la apertura de 15 tiendas, pero sólo logró inaugurar cuatro: en Alto Palermo, Paseo Alcorta, Patio Bullrich y Unicenter.

Sin embargo, en 2011 cerró los locales de los primeros tres shopping y, en marzo de 2012, bajó las persianas del último, ubicado en el complejo de Martí­nez, en virtud de las dificultades para importar ropa interior. 

Ahora cuenta con un local de 100 m2 en el Patio Bullrich, con una gama más grande de productos, que incluye también ropa y accesorios.

El mismo camino emprendió Emporio Armani, que en abril de 2009 se habí­a tenido que despedir de la Argentina, cerrando su único local que estaba ubicado en la Avenida Alvear, en Recoleta.

Lo hizo afectada por las trabas burocráticas que dificultaban la comercialización de prendas importadas en esos años.

Ocho años después, volvió aunque con otra de sus lí­neas de negocios como es la de productos para decoración de hogares.

Lo hizo en un edificio de lujo de 22.000 metros cuadrados, en Recoleta. Se trata de un desarrollo inmobiliario de la empresa ABV, denominado Decó Recoleta Furniture by Casa Armani.

No se descarta que allí­ pueda desarrollar una boutique de la marca. El local tendrá toda la impronta de la etiqueta, con fecha de finalización en 2020.

La zaga de regresos la completa Ermenegildo Zegna. La tradicional marca de moda  dedicada a la confección y venta de indumentaria femenina y masculina de lujo se fue en 2015 tras 14 años de operaciones.

La razón también tuvo que ver con las dificultades que comenzó a tener para poder importar mercaderí­a, lo cual le impidió poder abastecer de manera adecuada su tienda que hasta ese momento se ubicaba en la Avenida Alvear al 1600.

Las licencias no automáticas afectaron sus operaciones aún cuando existí­a la posibilidad de cerrar acuerdos de exportación que permití­an importar por iguales montos.

Era la época de Guillermo Moreno al frente de la Secretarí­a de Comercio y la casa de moda habí­a sellado un convenio para vender en el exterior lana peinada a un valor equivalente a lo que ingresaba del exterior.

Sin embargo, poco tiempo antes de la salida del polémico ex funcionario kirchnerista en 2013 se comenzaron a implementar las declaraciones anticipadas de importación, conocidas como las DJAI, que prometí­an terminar con los complicados trámites de las licencias no automáticas.

Sin embargo, complicaron aun más la situación, en especial para las marcas que competí­an en el segmento de lujo.

También sufrieron las consecuencias de estas medidas proteccionistas otros grupos de lujo como Carolina Herrera, Fendi, Louis Vuitton, Yves Saint Laurent, Escada, Polo Ralph Lauren y Cartier. 

La mayorí­a tení­a locales también en la Avenida Alvear que, de ese modo, fue perdiendo el glamour de otros años y nacionalizando la identidad de sus inquilinos.

Entre las marcas de moda de alta costura que están desembarcando por primera vez se encuentra Forever21, que busca abrir un local en algún centro comercial porteño.

Lo mismo ocurre con una larga lista de í­conos de la moda como son H&M; Gap, Burberry, Dolce Gabbana, Gucci o Brooks Brothers, entre otras.

Si bien todaví­a no pusieron un pie en concreto en el mercado local, en el caso de H&M, por ejemplo, se sabe que si le va bien en Uruguay o en Chile, en la Argentina tendrá necesidad de hacer frente a la alta demanda que generarán sus productos.

H&M, que factura u$s43 millones en Chile ya anunció que sumará otras tres tiendas en Santiago.

En la capital trasandina también se instalaron Michael Kors y Zara Home.

Además, y como también le ocurre a Gap y Forever 21, cumple con la ventaja de que ya son muy conocidas por gran público consumidor, gracias a los los viajes de compras de los argentinos a Santiago de Chile o Montevideo. 

Las que sí­ ya desembarcaron fueron Banana Republic y Victoria's Secret, dos reconocidas etiquetas de moda estadounidenses, que abrieron espacios propios en el Aeroparque metropolitano Jorge Newbery, dentro de la tienda Shopgallery en el preembarque de la aeroestación porteña.

En el mercado aseguran que ambos locales serán utlizados para probar el potencial que tiene el mercado local por sus productos. De todos modos, las dos etiquetas ya son "viejas conocidas" entre los argentinos y argentinas.

Siempre en el rubro de la moda, la fabricante alemana de calzado Birkenstock ya tiene su primer local en el barrio de Palermo y un Pop-Up Store en Alcorta Shopping.

Se trata de una empresa alemana fundada en 1774, reconocida por sus flip-flops, sandalias y suecos.

Vende 30 millones de pares de calzado al año y comercializa sus productos en 90 paí­ses.

También es probable que la marca de perfumes Paloma Herrera, desembarque con un local en Patio Bullrich durante este año.

El rubro gastronómico local también se ha convertido en un imán para las cadenas extranjeras de comida, muchas de las cuales están analizando el potencial del paí­s. 

Hay varias compañí­as que ya tienen un pie adentro de la región, tales como Dunkin Donuts, Pizza Hut, Domino's Pizza, Carl's, Cinnabon, China Wok, Cheesecake Factory, hasta las cafeterí­as colombianas Juan Valdez o la cadena Tanta.

La mayorí­a de ellas tienen planes para ofrecer sus menúes en la Argentina.

Lo mismo ocurre con el restaurante de sushi estadounidense Kona Grill, la pizzerí­a española Telepizza y la cadena mexicana de comida rápida de mariscos y pescados, Mr. Fish.

En el campo de los electrodomésticos, hay empresas de afuera que también empezaron a ofrecer nuevos productos a los clientes argentinos.

Tal es el caso de la marca turca Beko, una de las lí­deres en Europa y sponsor del FC Barcelona, que desembarcó en el paí­s de la mano de BGH, que la distribuye.

La empresa apunta a estar entre los primeros tres jugadores del mercado en heladeras en cinco años, para lo cual invirtió $100 millones en su estrategia comercial que en una primera instancia implica importar los productos, pero a mediano plazo la idea es fabricar algunos modelos de Beko en el paí­s.

También la industria automotriz atrae a nuevos jugadores. De hecho se espera que este año lleguen modelos que todaví­a no se venden, en especial de la mano de grupos chinos.

Varios son los casos como el de Brilliance, ya instalada en algunos paí­ses de Latinoamérica, y que desembarcarí­a en la Argentina este año con su unidad de negocios Shineray para comercializar los utilitarios T30, T32 y X30 con motores 1.3 económicos y rendidores.

El mismo caso se aplica para DFSK, surgida de la fusión entre DFM Dongfeng Motor Corporation y Sokon Motor Group.

Es una de las tres empresas más grandes del sector en China. Y es probalble que se asocie con el Grupo Socma, que también importa los Chery. 

Otra automotriz que pisa fuerte es Baic, representada e por Adachi Motors, una alianza entre la terminal automotriz Ralitor (JMC, DFM y Foton) y el importador Grupo Belcastro (Alfa Romeo e Isuzu).

La marca ya vende tres SUV nafteras en el paí­s: X25, X35 y X55. Y se prepara para homologar la primera SUV eléctrica.

En el caso de la también china Kandi, comenzará a vender el Coco, una especie de Smart de dos plazas, con techo de lona desmontable y eléctrico.

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