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Llega Powell, ¿sufre la economí­a argentina?: los economistas anticipan efectos negativos por la nueva polí­tica de la Fed

Llega Powell, ¿sufrirá la Argentina?: economistas prevén efectos negativos por nueva polí­tica de la Fed

La perspectiva de que el nuevo titular de la Reserva Federal aplique "mano dura" en materia monetaria pone en alerta a los analistas locales

Por Rubén Ramallo
01.02.2018 11.16hs Finanzas

Con la asunción de Jerome Powell, es la primera vez, desde Richard Nixon, que un Presidente entrante no mantiene al frente de la FED al funcionario nombrado por su predecesor.

Powell, que será el presidente de la Reserva Federal número 16,seguramente atraerá la atención de los mercados, en particular en lo que hace a la tasa de interés.

De hecho, diversos analistas prevén que la FED incrementará en tres ocasiones la tasa de referencia en 2018, que podrí­an extenderse a cuatro si el crecimiento supera lo previsto, a partir de la junta prevista para marzo,.

Powell asume el cargo cuando las acciones en todo el mundo están en alza y el aumento de los precios de las materias primas impulsa a los mercados emergentes, tanto así­ que el Fondo Monetario Internacional elevó su perspectiva mundial de 2018.

Según James Knightley, economista jefe internacional de ING, desde que su antecesora, Janet Yellen asumió en febrero de 2014, el S&P 500 se ha revalorizado un 63%.
De esta forma, Powell heredará una coyuntura algo peculiar, donde tanto la reciente debilidad del dólar como las condiciones financieras pueden forzar tomar decisiones más abruptas.

"Estamos en una posición bastante buena en este momento en términos económicos, pero tenemos una polí­tica monetaria que todaví­a parece estar en los remanentes de la era de la depresión", mencionó en la ciudad suiza de Davos el máximo ejecutivo de Barclays, Jes Staley.

¿Por qué Powell?
Si bien Donald Trump reconoció que le gustaba de Yellen la orientación de la polí­tica monetaria, su dosis de cautela y gradualismo, mostró fuertes discrepancias en lo que hace al aparato regulatorio posterior a la crisis del sistema financiero.

Es por ello que pretende desmantelar buena parte del mismo, pues en su opinión restringe la generación de crédito y limita el potencial de crecimiento de la economí­a estadounidense.

En su búsqueda para remplazarla, encontró a Jerome Powell, que cuenta con una particularidad: no es economista, sino que como abogado siempre se ha movido en el riesgoso mundo de las firmas de inversión de riesgo.

Por tanto se trata, como le gusta a Trump, de un exitoso hombre de negocios, inmensamente rico, con una fortuna estimada de más de u$s120 millones, buena parte de ella amasada como alto ejecutivo de Carlyle Group.

"Durante los más de 20 años que conozco y he trabajado con Jay Powell, ha demostrado consistentemente ser una persona consistente y reflexiva. Estoy seguro de que será un excelente presidente de la Reserva Federal", aseguró Tim Adams, el capitán del Instituto Internacional de Finanzas (IFF, por sus siglas en inglés).

En breve sí­ntesis, los riesgos que tendrá que calibrar el nuevo presidente de la Fed son los siguientes:

Para empezar, la inflación. A partir de un pronóstico de crecimiento del 3%, lo más probable es que la tasa de desempleo descienda por debajo del 4%. Por lo tanto, las presiones inflacionarias de demanda y salariales pueden empinarse este año.

A eso hay que sumar el aumento de los precios del petróleo y la reciente caí­da del precio del dólar, lo que encarecerá los productos importados.

Por tanto, la inflación deberá de vigilarse muy de cerca, no sea cosa que una repentina suba fuerce a la FED a actuar con una mayor contundencia.

Eso parece que es lo que piensa el mercado de bonos, donde las tasas a corto y mediano plazo son las más altas desde la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008.

Finalmente, surge la cuestión de la estabilidad financiera, pues los analistas se preguntan si Wall Street soportará que la tasa de 10 años se vaya al 3%.

Nadie lo sabe y eso es lo que tendrá que calibrar Powell y sus colegas. Muchos dicen que sí­, en tanto que la economí­a prosiga su expansión y los beneficios corporativos sigan en alza, más aún ahora que un dólar barato inflará las utilidades de aquellas multinacionales que repatrien sus utilidades.

Pero otros indican que ese nivel puede hacer tambalear a los mercados y a la economí­a de Estados Unidos. Ahí­ se verá si Powell cuenta con la habilidad necesaria para hacer frente a las dificultades que se le vayan presentando.

Para algunos analistas argentinos, la decisión de Trump refleja la priorización de la experiencia en el sector privado y el negocio bancario sobre las credenciales académicas. En tal sentido, aseguran que, por más experiencia que tenga, Powell dependerá del análisis de su equipo económico.

Federico Furiase, director de Eco Goconsidera que "Powell tiene a favor que viene del mundo financiero y sabe cómo funcionan en la práctica los mercados, pero le falta conocimiento académico. Sobre todo, en análisis de proyecciones de tasas de interés".

Así­ como se espera que Powell vaya en sentido inverso de Yellen en lo que hace a la cuestión regulatoria, ya anticipó que mantendrá el statu quo de su antecesora en lo que respecta a la polí­tica monetaria.

El impacto de la suba de las tasas de interés

Luego de muchos años en los que los rendimientos de los bonos de EE.UU. se mantuvieron extremadamente bajos, todo indica que comenzará a perfilarse un ciclo ascendente que sin dudas tendrá efectos tanto sobre los paí­ses desarrollados como sobre los paí­ses emergentes, incluyendo a la Argentina. 

En un contexto de relativa "normalidad" de los mercados, un movimiento ascendente de las tasas podrí­a provocar en el caso argentino los siguientes efectos:

Tipo de cambio: mayor ritmo de devaluación, ante el previsible fortalecimiento del dólar

Materias primas: se prevé posibles caí­das de los precios, también en función de la recuperación del dólar a nivel global.

"¢ Deuda: encarecimiento del costo de colocación en dólares, más allá de una potencial reducción del diferencial de tasas frente a los bonos de EE.UU:

"¢ Aumento del pago de intereses en pesos, que engrosarí­a el déficit total del sector público, por aceleración del ritmo de devaluación del tipo de cambio.

"¢ Menor flujo de ingreso de capitales destinados tanto a renta fija (bonos) como variable (acciones), que podrí­a reducir el ritmo de crecimiento en ambos segmentos.

Cabe señalar que los analistas esperan que la FED suba la tasa del 1,250 a 1,5% en marzo, con una meta de largo plazo en torno al 2,8 por ciento.

En tal caso será clave la forma y la claridad en la cual el organismo se dirija hacia ese porcentaje. Pero existe cierto consenso en que Powell no estarí­a dispuesto a tomar decisiones abruptas y buscarí­a evitar los conflictos en los mercados financieros.

"Una suba de tasas de interés viene acompañada de un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que hace que se ajusten las condiciones financieras de los paí­ses emergentes", explica James McCormack, Global Head Sovereign & Supranational Group en Fitch Ratings.

Según el economista, la repercusión de un aumento de tasas será mayor en el costo de financiamiento de paí­ses que requerirán emitir grandes montos de deuda en 2018, como es el caso de Polonia, Sudáfrica, Indonesia y la Argentina.

"Además, cuando la FED sube la tasa, el dólar se fortalece y obliga a los paí­ses emergentes a devaluar su tipo de cambio, que hace que aumente el costo financiero inmediatamente", sostiene.

En opinión del analista Claudio Zuchovicki "la suba de la tasa de interés podrí­a complicar a la Argentina".

"La amenaza, que por ahora sigue siendo baja, despierta y le saca un condimento especial a esta búsqueda de rentabilidad de parte de los inversores. Entonces, que la tasa ya esté cerca del 3% anual, hace que muchos fondos de afuera que vinieron a buscar renta, al volver a tenerla en Estados Unidos, decidan posicionarse en bonos del Tesoro estadounidenses", argumenta.

Para Santiago Palma Cané, socio de Fimades, en principio, "lo normal serí­a que la FED no se aleje demasiado de la estrategia de subir los tipos de interés gradualmente".

"La sincronización global del crecimiento, la reciente dinámica de la inflación y la devaluación del dólar frente a las principales monedas refuerza el escenario base de dos o tres alzas de tasas en 2018", agrega Palma Cané.

"¿Qué riesgos va a tener que calibrar Powell? Pregunta Palma Cané. "Con el ritmo de expansión actual y un desempleo en baja, las presiones inflacionarias de demanda y salariales pueden aumentar este año".

Desde Criteria resaltan que el rendimiento de los bonos de EE.UU. muestra una clara tendencia alcista y esto afecta de manera directa el valor de nuestra deuda en dólares.

"Creemos que existe un riesgo de que esta tasa continúe subiendo durante este año, pero no más allá del nivel de 3%", agregan y sostienen que "en este contexto, el rendimiento de los bonos soberanos argentinos tiene más espacio para comprimirse, que lo que pueda ensancharse la tasa libre de riesgo, representada por los bonos del Tesoro de EE.UU."

En este contexto, los analistas consideran que el Discount en dólares, dada su duración intermedia, sigue siendo una opción atractiva en términos de riesgo / retorno para capturar esta mejora.

"Actualmente rinde 6,30% anual y tiene una duración de 7,5 años", apuntan desde Criteria.

Por su parte, Gustavo Cañonero, Head Strategist y Partner de SBS,resalta que "las últimas ruedas han mostrado cierta tendencia de suba en las tasas globales que en el pasado eran transitorias y ahora parecieran sostenerse".

El experto agrega que "una perspectiva de mayores tasas de interés internacionales amenaza los activos de riesgo, principalmente la deuda de los paí­ses emergentes o deuda corporativa de segunda lí­nea".

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