NUEVO DISEÑO
NUEVO DISEÑO

Economía

El mercado duda de "Macri 2019": se apura a vender bonos argentinos, se asusta por el dólar y teme por el pago de la deuda

El mercado duda de "Macri 2019": se apura a vender bonos, se asusta por el dólar y teme por la deuda

Por primera vez, los fondos de inversión empiezan a consultar sobre las probabilidades de un default de la deuda soberana en el mediano plazo. Mientras se desesperan por vender títulos locales, miran con desconfianza medidas que implican una expansión monetaria 

Por Claudio Zlotnik
02.07.2018 00.08hs Economía

Se vienen instancias decisivas para el futuro de la economí­a. La escalada imparable de la cotización del dólar -que el viernes se vendió a $30 en algunos bancos lí­deres privados, y que sólo bajó algunos centavos luego de la masiva intervención del Banco Central, fuera de agenda- le pone una expectativa especial para la apertura de este lunes.

En el calendario será la primera jornada de operaciones del segundo semestre del año. Un momento que habí­a sido imaginado muy diferente por Mauricio Macri, a quienes sus funcionarios le habí­an prometido que estarí­a dominado por la desaceleración inflacionaria y la potencia de la actividad económica.

Nada de eso se dará. Está claro. Y este lunes, los funcionarios y los operadores financieros estarán en la misma sintoní­a: toda la atención y la adrenalina se concentrará en la apertura del mercado cambiario. Su evolución se convirtió en protagonista principal.

Dos hechos que ocurrieron en las últimas horas dejan expuesto el complejo cuadro de situación por el que atraviesa la economí­a argentina:

Uno: Miembros del staff del Fondo Monetario entablaron contactos con economistas y también con el triunvirato de la CGT para monitorear de cerca ya no solamente la evolución de la actividad económica sino, lo más llamativo, la situación social y polí­tica en la Argentina. Esos llamados incluyeron a economistas "heterodoxos", algunos incluso alineados con el kirchnerismo.

Los propios protagonistas de esos llamados se manifestaron sorprendidos de que el FMI, del cual ellos son fuertes crí­ticos, los estuviera contactando para pedirles su punto de vista.

Dos: Durante una reunión reservada organizada en Londres entre banqueros e inversionistas con fuerte exposición en tí­tulos de deuda de la Argentina, uno de los fondos más grandes de la City londinense, formuló una inquietud que sobresaltó a los demás invitados: "¿Cuál es la posibilidad de un default argentino dentro de tres años?".

Es todo un punto de inflexión: nunca antes, durante el mandato de Macri, habí­a aparecido en las charlas con inversores la palabra "default".

Ambas secuencias resumen un diagnóstico: crisis de confianza.

Funcionarios del Palacio de Hacienda y de la Casa Rosada observan la situación con estupor. Están sorprendidos por la velocidad de la crisis.

Los compradores ahora se desesperan por vender
La misma preocupación que evidencian los financistas extranjeros, que a comienzos de año le compraron nada menos que u$s9.000 millones en bonos de la deuda a Luis Caputo.

Desde entonces todo cambió. El ejecutivo de uno de los fondos ingleses que antes del fin de semana participó del cónclave de inversores lo puso en números: "Compramos Global 2048 a u$100 y ya vale u$s76".

Lo peor, desde el punto de vista del gobierno argentino, ni siquiera es admitir ese derrape. Lo peor es que los fondos de inversión se siguen desprendiendo de esos papeles. Prefieren asumir ese quebranto. Y el problema que están enfrentando radica en que se ven imposibilitados de hacerlo al ritmo que quisieran.

"No hay mercado para descargar. Nadie quiere bonos argentinos. Por eso mismo los precios se desploman dí­a tras dí­a", comenta uno de los participantes de la reuniòn en Londres.

Y el fantasma del default asomó, para sorpresa de todos. No en el corto plazo. Está claro que el Gobierno cuenta con los fondos suficientes para cumplir con los vencimientos más cercanos. Las dudas van más allá.

Y aquí­ es donde los análisis económico-financieros se hacen más complejos. Y los financistas mezclan esas variables con el escenario polí­tico. Las dudas sobre el futuro de Mauricio Macri 2019, que hasta la última reunión de inversores aparecí­a como reelecto por cuatro años más.

"¿Cuánto vale el dólar sin Macri Presidente?". La pregunta fue formulada por uno de los ejecutivos de un fondo de inversión, en busca de la opinión de sus colegas. Nadie sabe a ciencia cierta, pero todos concuerdan en que el número es más alto que la cotización actual.

Otro de los asistentes al cónclave, que tuvo contacto directo con iProfesional, y que también pidió mantener su identidad bajo reserva, añadió una visión que por estas horas es compartida por el mundillo financiero:

"Los funcionarios, antes de las elecciones de octubre 2017, recorrieron los centros financieros prometiendo que, si le ganaban a Cristina, el Presidente se fortalecerí­a lo suficiente como para encarar el ajuste necesario para ser económicamente viable. Octubre pasó, Cambiemos le ganó a Cristina pero postergó las correcciones. Y ahora, la verdad, es que le falta gobernabilidad para tomar esas medidas", explica.

Y agrega que ese cambio de visión sobre el Gobierno fue lo que hizo que, después de haber comprado bonos de deuda en enero, en cuanto el contexto internacional se complicó, se corrieron. "Todos sabemos que las cuentas de la economí¬a argentina no cierran", sintetiza.

¿Problemas de diagnóstico?
Para los financistas, el Ejecutivo está enviando señales confusas. Ninguna, de acuerdo a la óptica de un grupo de fondos globales, capaz de atemperar la tormenta financiera.

Al contrario. El último set de iniciativas enviadas desde Buenos Aires empeoran el escenario y profundizan la incertidumbre.

Algunas de esas medidas, adelantadas por iProfesional, pueden agruparse bajo el rótulo de "kirchneristas": se trata de ideas heterodoxas completamente alejadas de las propuestas originales de la Casa Rosada. A saber:

● Se suavizan aumentos en tarifas luz y gas.

● Combustibles: ¿Marcha atrás con desregulación?

● Créditos subsidiados a las pymes, para lo cual se flexibiliza el régimen de encajes bancarios.

● Eventual impuesto a los viajes al extranjero, todaví­a materia de debate interno.

● Ampliación de programas kirchneristas de estí­mulo al consumo, como "Precios Cuidados". Sigue "Ahora 12".

● Amenazas de sanción por "precios abusivos" a las empresas.

En Wall Street, este set de medidas genera mayor desconfianza. Se interpretan como una falla en el diagnóstico que tiene la Casa Rosada para resolver la crisis.

Con cierta malicia, desde los centros financieros deslizan que pareciera como si el macrismo buscase salir de estrés con recetas "kirchneristas".

Desde un banco de inversión con sede en Londres y en Wall Street sugieren que algunas de esas iniciativas son "inconsistentes".

Un ejemplo son las lí­neas a tasas de interés subsidiadas para empresas. Para los financistas, en un momento en donde existe un pico en la demanda de dólares, lo peor que puede hacerse es una expansión del mercado de pesos.

"Serí­an pesos que realimentarí­an la crisis cambiaria", manifiesta la fuente.

El derrape de los tí­tulos públicos es una manifestación de la ola de desconfianza ante la falta de respuesta consistente desde el Gobierno.

"La receta heterodoxa no ataca los problemas estructurales de la economí­a argentina. Y si esa decisión se acompaña con la desregulación total del mercado financiero, el escenario luce muy preocupante".

La fuente que dialoga con iProfesional no es un economista de perfil kirchnerista sino uno muy cercano a las ideas del actual Gobierno. El experto prefiere mantenerse en el anonimato -alega- "para no sumar confusión en un momento muy complicado".

En sí­ntesis, toda la atención volverá a ponerse en la apertura del mercado cambiario. Y en las iniciativas que el Gobierno ponga en juego.

Desde eventuales medidas que pueda tomar -como el posible impuesto adicional al turismo en el extranjero, al que el ministro Nicolás Dujovne se opone tajantemente- hasta la chance de recurrir nuevamente al Fondo para conseguir divisas adicionales, como para intervenir en el mercado de manera más contundente.

Son horas decisivas. Una vez más.

Te puede interesar