La reunión con Peña Nieto hubiera sido "infructuosa", afirma el presidente de Estados Unidos
El presidente estadounidense, Donald Trump, brindó un discurso este jueves ante los líderes republicanos del Congreso donde se refirió a la cancelación de su encuentro con su par mexicano Enrique Peña Nieto y repasó los puntos más importantes de su plataforma de gobierno.
"El presidente de México y yo acordamos cancelar la reunión que teníamos planeada para la próxima semana. A menos que México trate a Estados Unidos justamente, con respeto, esa reunión hubiese sido infructuosa. Y yo quiero avanzar por un camino diferente", resaltó Trump ante los congresistas del Partido Republicano, reunidos en Filadelfia para una jornada de reflexión.
"Ahora tenemos que dárselo. Ya hubo demasiada charla pero ninguna acción", graficó ante los líderes de su partido, que dominan las dos cámaras del Congreso.
"Tenemos que reconstruir este país con productos estadounidenses. Hemos tenido muy buenas noticias con GM, con Chrysler, con Boing. Queremos que nuestro pueblo salga de los beneficios sociales y que salga a trabajar", expresó el mandatario.
"Construiremos nuevas rutas, autopistas, túneles y vías ferroviarias. Arreglaremos lo que tenemos antes de construir algo nuevo", añadió.
Trump también mencionó "las posibilidades de la energía estadounidense", y adelantó que comenzarán a explorar yacimientos de petróleo, gas y carbón. "Protegeremos a nuestros agricultores, a todos los que trabajan en la tierra y disfrutan de ello", indicó.
También comentó que reconstruirá el ejército y que se ocuparán de los veteranos, y de su inclusión en cargos de su gobierno. "Esa gente ha ocupado su vida en defender al país. Tenemos tanta gente que estamos trayendo. Son todas estrellas que nadie ha visto antes", explicó.
"Pero para poder ser un país rico debemos ser un país seguro. Debemos bajar los homicidios y los crímenes. Por eso continuaremos estando al lado de los oficiales de la seguridad", subrayó.
Además, el flamante presidente de EE.UU. aseguró que se impulsarán dos nuevas reformas, una impositiva, para reducir impuestos; y otra financiera para ayudar a los estadounidenses que necesiten créditos.
"Estamos bendecidos por la divinidad. Tenemos que llevar nuestras peticiones a cada ciudadano estadounidense", arengó Trump, y continuó: "Todos nosotros, unidos en este esfuerzo, tenemos el deber para con dios de dar nuestra devoción total para nuestro pueblo".
"Estoy honrado de ser su socio y estar aquí codo a codo trabajando cada día para hacer de EE.UU. grande una vez más", concluyó.