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Recorte a las provincias

Por el ajuste de Macri al fondo de la soja, Vidal pierde $2.000 millones y deberá "optimizar" recursos

Por el ajuste de Macri al fondo de la soja, Vidal pierde $2.000 millones y deberá "optimizar" recursos
La provincia de Buenos Aires es la más afectada por la eliminación del Fondo Federal Solidario, que era destinado a gastos de capital y obras públicas
Por Juan Manuel Barca
15.08.2018 06.38hs Política

María Eugenia Vidal empezó a sentir el impacto del ajuste encarado por Mauricio Macri. La decisión del Gobierno de ayer eliminar el Fondo Federal Solidario (FFS) le ocasionará a la provincia de Buenos Aires la pérdida de $2.000 millones de ingresos para la obra pública, por lo que tendrá que pagar el mayor costo fiscal en términos absolutos con respecto del resto de los distritos del país.

A través de ese fondo creado en 2009, Nación transfería a provincias y municipios el 30% de la recaudación de derechos de exportación a la soja. Pero el Ministerio de Hacienda anunció este martes a través de tres decretos la supresión de esa partida junto a la suspensión por seis meses de la baja de las retenciones a los derivados de la soja y una fuerte reducción de los reintegros a las exportaciones.

La gestión de Vidal deberá resignar ahora $1.400 millones y los intendentes bonaerenses otros $600 millones a raíz de la desaparición del fondo sojero

De esa manera, el Gobierno apunta a recortar el gasto en $65.500 millones de acá al 2019. Las medidas se conocieron en medio de la misión del FMI, que el lunes llegó a la Argentina para revisar los números de la economía y aceptó el plan oficial de utilizar reservas para contener la demanda del dólar, en una semana que superó la barrera de los $30 y que la tasa de referencia subió a 45%.

En ese marco, la gestión de Vidal deberá resignar ahora $1.400 millones y los intendentes bonaerenses otros $600 millones a raíz de la desaparición del fondo sojero. En total, representan más de un tercio de los $5.400 millones que la legislatura provincial había estimado recaudar por los impuestos a la soja en 2018. Al día de hoy se ejecutaron $3.500 millones.

Si bien el fondo representa el 0,8% de los $629.000 millones del presupuesto de Vidal, Buenos Aires es el distrito más afectado en términos absolutos por el fin del FFS, ya que era la provincia que más recursos recibía por ese concepto.

Las otras provincias que recibieron mayor cantidad de dinero de ese fondo en 2017 fueron, en orden descendente: Santa Fe, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Tucumán y Mendoza, según datos de Hacienda.

La decisión de Dujovne significa que ya no dispondrán de esas transferencias destinadas a gasto de capital, como equipamiento y obras públicas. Desde el Gobierno reconocieron que a partir de ahora los gobernadores deberán “optimizar los recursos” para reordenar sus gastos, en momentos que varias administraciones -incluida la de Vidal- siguen sin cerrar paritarias con docentes y estatales.

“Pueden ver la manera de financiar el bache de ingresos, no implica reducir la obra pública”, señalaron a iProfesional fuentes de Cambiemos.

La otra consecuencia es que ahora los distritos dependerán más de las partidas discrecionales del Gobierno, ya que el fondo sojero era una transferencia que recibían las provincias en forma automática.

Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el FFS llegó a representar casi un 7% de las transferencias automáticas en el año 2010. A partir de allí cayó en relevancia junto a la evolución de los precios internacionales de la soja, que comenzaron a bajar relativamente a partir de los picos históricos mostrados a finales de la primera década de este siglo hasta alcanzar un 2,5% de las transferencias totales automáticas.

“Pueden ver la manera de financiar el bache de ingresos, no implica reducir la obra”, señalaron a iProfesional fuentes de Cambiemos

En la estructura de financiamiento de las provincias, sin embargo, esos recursos eran claves para los gastos de capital, que eran su finalidad. Ese es el caso de algunas jurisdicciones en las que dicho capítulo resultó relativamente bajo, de manera que el fondo cubrió en promedio en los últimos dos años alrededor del 15% al 20% de su gasto de capital anual (con un extremo en Santa Cruz, donde financió en 2016/2017 más de la mitad de dicho gasto), según un informe difundido por Iaraf.

En el resto de jurisdicciones, en tanto, llegó a financiar el equivalente a alrededor del 5% al 10% del gasto de capital.

Mientras que en 2009 las provincias recibían la cuarta parte de la recaudación de impuestos nacionales, "gracias a decisiones adoptadas por el Gobierno nacional, las provincias han pasado a recibir en la actualidad un tercio de los recursos nacionales y continuarán aumentando su participación en los próximos años, lo cual torna innecesaria la continuidad de este mecanismo de compensación”, explicó Hacienda.

En la cartera de Dujovne aseguran que la reducción de los reintegros a la exportación, que se deduce de recaudación coparticipable, “compensa parcialmente la pérdida de ingresos de las provincias”. Para la Nación, el ahorro fiscal es de $8.500 millones en 2018 y de $ 26.500 millones en 2019.

"En realidad van a bajar los fondos automáticos por este lado, pero como aumentan por la precoparticipación y, a su vez, también aumenta la recaudación coparticipable -porque eliminan parte de los reintegros-, el efecto no es tan grande", ratificó a iProfesional Ariel Barraud, economista del Iaraf.

En el caso de Vidal, la Provincia ya redujo sus ingresos en abril pasado al retirar los impuestos provinciales sobre las tarifas de servicios públicos, en línea con el reclamo realizado por el presidente Mauricio Macri a las provincias para “aliviar” a las familias. La medida le representó un recorte de fondos por $3.000 millones.

"En realidad van a bajar los fondos automáticos por este lado, pero como aumentan por la precoparticipación y, a su vez, también aumenta la recaudación coparticipable -porque eliminan parte de los reintegros-, el efecto no es tan grande"

Los decretos anunciados este martes llegan después de las negociaciones sostenidas por el Gobierno con las provincias para repartir el ajuste fiscal. En un gesto al peronismo, la idea era que Macri le transfiriera a Buenos Aires y la Ciudad, las dos gobernadas por Cambiemos, el costo de los subsidios al transporte, el de la tarifa social del agua y el control de los aumentos de las tarifas de Edenor y Edesur.

Pero las medidas anunciadas no cayeron bien en las provincias, ni tampoco en los municipios. Su alcance incluso generó resquemor en los aliados de Cambiemos, quienes ven que los decretos “joden a todas las provincias”.

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