Starke, sobre Lavagna: "Los economistas metidos en política casi siempre son potenciales fracasos"

Starke, sobre Lavagna: "Los economistas metidos en política casi siempre son potenciales fracasos"
El politólogo y director de StarkeLabs, que realiza focus group y encuestas de opinión pública, conversó con iProfesional sobre el panorama electoral
Por Mariano Jaimovich
18.03.2019 06.22hs Política

"El Gobierno tiene una enorme capacidad para hacer campañas pero en la gestión fue un verdadero fracaso", sentencia Roberto Starke. Son días ajetreados para este politólogo y sociólogo, director de StarkeLabs, empresa que realiza consultoría, focus group y encuestas de opinión pública.

En medio de un panorama político de incertidumbre, él ve puntos débiles en todos los sectores. Además de los problemas de gestión de Cambiemos, también señala problemas en la oferta electoral del kirchnerismo. "Cristina tiene muchos acompañantes que le restan votos en vez de sumarle", afirma.

Y, además, ante el auge de las versiones sobre las chances de una "tercera vía", él pone en duda la suerte de Roberto Lavagna como posible primer mandatario.

El siguiente es un resumen de su charla con iProfesional.

-¿Cómo ve a Macri en el arranque del año electoral?

-Hay un cambio en el tono y el perfil de Macri. En el Congreso se mostró enojado y abandonó el discurso "zen" que tenía para dirigirse en contra de la oposición y responsabilizarla de una serie de manejos en temas de corrupción y apañamiento a Cristina Fernández de Kirchner. Eso, me parece, será en los próximos meses el eje del discurso electoral, que estará basado en temas de corrupción y seguridad. El Gobierno se puso a la ofensiva al decir indirectamente: "miren, nosotros estamos pasando por un muy mal momento, pero estamos intentando lograr que haya un cambio estructural en la Argentina". Si bien hoy el 70% de la gente opina mal de Macri, con toda razón porque la situación económica es desesperante, diría que parte de este discurso penetra en sectores medios y acá se juega un poco la idea de pasado, futuro y presente.Ojo, del futuro Macri no puede hablar porque ya prometió un montón de cosas y se hizo añicos. Tampoco Cristina puede hacerlo porque está muy condicionada por su situación judicial y, al mismo tiempo, porque la gente tampoco le cree demasiado. Entonces lo que hace la ex mandataria es mirar un poquito al pasado para decir: "conmigo ustedes estaban mejor". En sí, Macri lo que dice es que el presente es muy malo, y ahí si lo que hace es vender un poco de futuro pero de forma tenue, con timidez, diciendo que si hacemos este esfuerzo va a mejorar la situación e invita a la gente a acompañarlo. Por eso, llama a no mirar para atrás, porque eso es corrupción, inseguridad, autoritarismo. Creo que este discurso que tiene mucho de valorativo axiológicome parece que en algún sentido permea en la sociedad.

-¿Qué están indicando sus relevamientos?

-En los focus group que hacemos notamos que los sectores medios más disgustados con el Gobierno se sienten frustrados, incluso muchos de ellos acompañaron a Macri en la primera vuelta, pero tampoco quieren volver atrás y afirman que Cristina ya tuvo su oportunidad. Se cansaron de la inseguridad económica y social, y de los ciclos de crisis y vaivenes. Me parece que alrededor de este eje va a ser la campaña de Mauricio Macri.

-Entonces, ¿es la economía lo que va a primar en las elecciones?

-Sin dudas, la economía va a tener mucha fuerza y el Gobierno especula con eso porque creo que piensa que el clima económico puede empezar a mejorar a partir de mitad de año. Entonces, cuando se produzca la primera vuelta (las PASO), haya alguna mejora y que la gente tenga la sensación que el Gobierno controla la economía y que la situación tenga perspectivas de mejorar. A la gente le gusta tener plata en el bolsillo para gastarla. Si esto no pasa, las posibilidades de reelección bajan.

-Muchos analistas alertan que esa mejora económica puede ser mínima, ¿cómo puede golpear esto a la hora de entrar en el cuarto oscuro?

-Creo que va a pegar y que el Gobierno tiene márgenes muy pequeños de referencia en términos de encuestas cuantitativas, por eso está la preocupación de Cambiemos. Ese número mínimo que tiene lo lleva a polarizar con Cristina Fernández de Kirchner. Y la señora también necesita polarizar con el Gobierno, porque los dos se retroalimentan con esto, porque ella necesita ser la jefa de la oposición al tener la mayor cantidad de votos.

-¿Piensa que Cristina se va a presentar como candidata en torno a sus últimas reuniones y noticias electorales?

-Apostaría que sí, que se va a presentar, porque para ella es una buena oportunidad. Por más que pierda por muy poco va a quedar como la jefa de la oposición en el próximo período. A la vez que incrementaría su representación en el Congreso. Cristina es muy hábil, de hecho fue Presidenta ocho años, y me parece que hoy está mucho más pragmática y abierta a negociar  con el peronismo que hace un año atrás. Por ejemplo, fue el caso del acuerdo con Manzur en Tucumán a pesar que Alperovich es abiertamente kirchnerista.

Es decir, hay casos que prefiere apoyar al candidato peronista que presentar un candidato alternativo. Incluso volvió a unirse con Alberto Fernández, con el que estaba totalmente enemistada. También lo incorporó a Solá. Igual ojo, Cristina tiene muchos acompañantes que le restan más que sumarle, como el caso de Hugo Moyano, pero esto demuestra que ella está en actitud de sumar y abandonar la conducta divisoria que tenía de determinar quiénes eran buenos y malos.

-¿Y Roberto Lavagna?

-Es un factor nuevo que entra porque es un candidato que es considerado potable para los sectores medios, un hombre que es respetado en general. No es un político, sino economista, pero los economistas metidos en la política casi siempre son verdaderos y potenciales fracasos.

Él ya está decidido a participar, el tema es que quiere que todo el mundo se ponga a sus espaldas y respalde su candidatura. Esto significa que tiene que lograr que se baje Sergio Massa, Urtubey y llegar a un acuerdo con Cristina Fernández de Kirchner.

-¿Ve posible que se establezca esta unión en el peronismo?

-Eso lo veo difícil, mi impresión es que Massa aspira a un cargo electivo expectable: si no es candidato a Presidente apunta a serlo como gobernador, algo que quizás Lavagna le puede dar. Pero eso significa una negociación donde evidentemente vamos a percibir quién tiene más "uñas para el guitarreo". Por el lado de Urtubey, ya dijo que no se baja. Y me parece que la negociación con Cristina va a ser muy difícil, porque ella estaría dispuesta a sentarse con Lavagna, pero por supuesto que le va a decir que tiene más votos que él. Con lo cual, le puede exigir muchas más cosas a este economista y pedirle que se sume a su partido.

-En caso que haya un acuerdo con Lavagna, ¿gran parte de la gente que lo apoya aceptaría esto?

-Bueno, hay que ver qué pasa con Lavagna cercano a Cristina, porque cuando uno está cerca del "cuco" los chicos se asustan. Esto es algo que me parece que hay que tener en cuenta. En la política toda acción tiene un costo. Y Lavagna tendría que tomar ese riesgo, algo que no le gusta y tampoco tiene tanta claridad sobre cómo será la situación para él en caso de llegar a hacer este acuerdo. Yo no descartaría que él se presente como tercera fuerza.

¿Cuál es su desafío? Tiene que pasar la primera vuelta solo, algo que es difícil, pero en la segunda gana. Los números indican más o menos eso. Él quiere una coalición más grande incorporando al peronismo disidente y al socialismo de Santa Fe, quiere hacer una fuerza más abarcativa. Pero la experiencia política indica que cuanto más se amplía es la coalición se controla menos, pero hay sectores del peronismo que van a encontrar en este economista un candidato que le parece que es bueno.

-Bajo este panorama, ¿cómo puede ir conformado el peronismo?

-El peronismo va a ir inevitablemente dividido, es difícil que se una con un solo candidato. Una parte acompañará a Lavagna y otra a Cristina, y puede haber otra presentación más, como la de Urtubey, que asegura que no se quiere bajar tampoco.

-¿Cómo puede impactar en el electorado la estrategia del Gobierno de tener un discurso más confrontativo?

-No sé si es efectivo en la gente, pero profundiza una división. Los que no quieren a Cristina, más allá que estén disgustados con el Gobierno, pueden llegar a "taparse la nariz" para acompañar a Macri que, casualmente, intenta establecer dos polos claros, donde él quiere ser el verdadero líder de uno de ellos, del que se opone al kirchnerismo.

-Se habló que el radicalismo con Lousteau a la cabeza quiere que haya internas con el PRO para llevar un candidato a Presidente, ¿qué opina?

-No creo que ocurra absolutamente nada, Macri no le va a dar la oportunidad a Lousteau ni a los radicales de tener a una interna. Ellos juegan un poco con eso porque son el socio minoritario de la coalición oficialista y, por ende, quieren ampliar un poco el poder y su influencia. Es algo totalmente legítimo porque son las reglas de juego.

-Más allá de lo económico, ¿qué opina del manejo del Gobierno en lo político y en lo comunicacional?

-A mi me parece que el Gobierno tiene una enorme capacidad para hacer campañas pero en la gestión fue un verdadero fracaso, empezó siendo de transición y terminó de emergencia. El Gobierno va a heredar una situación económica peor a la que recibió en 2015, y se ha empeorado. Por eso, si Macri logra su reelección, el verdadero gobierno de transición comenzará el 10 de diciembre de este año. Políticamente el Ejecutivo tuvo una pésima gestión y no se ha manejado con astucia, no tuvo rapidez para moverse en una situación de crisis. Me parece que se rodeó de gente inocente, un poco naif, que creyó que por tener una excelente y exitosa experiencia en el mercado privado iba a poder aplicarlo en lo público y en el Estado, y la Argentina es muy compleja y no han sabido lidiar con eso. Si habría que ponerle una nota al Gobierno, sería un aplazo.Ahora bien, una de sus grandes condiciones es hacer campaña, porque ahí crecen. Sobre todo porque ahora son los dueños del aparato oficial y tienen una mayor cantidad de recursos que la oposición. Segundo porque manejan muy bien las nuevas tecnologías, en eso son muy hábiles. Y, tercero, diseñan un discurso y saben cómo aplicarlo, entonces mi impresión que ahora que empezó la campaña el oficialismo se va a sentir más fuerte y cómodo. Ojo, eso no quiere decir que se tenga la variable económica, que es fundamental.

-¿Piensa que pueda perder Macri?

-Sí, por supuesto. Hoy no lo acompañan para nada los números, 70% de la gente tiene imagen negativa de él, es muy alta. Lo que pasa es que hay un 35% de la gente que tiene confianza en que la situación puede mejorar, entonces ahí se ve gente que opina mal del Presidente pero que ve la posibilidad de algo de esperanza y mejora.

-Entonces, ¿ve posibilidades que Cristina Fernández de Kirchner sea la próxima Presidenta?

-Sí, por supuesto, sus números han mejorado en el interior. La sensación es que hoy no tiene posibilidades de ganar, porque el voto de ella está muy concentrado en el conurbano bonaerense, pero las grandes ciudades del interior no acompañan y son muy "anti K" en general. La economía, el desempleo, la situación social, el temor a quedarse sin empleo, la inflación y los precios tienen una enorme incidencia en la gente.-