CRISIS EN LA PLATA

De apagón a crisis política: Vidal encendió las alarmas para evitar que Edelap empañe su campaña

En la gobernación temen que el corte de energía en la capital provincial influya directamente en las PASO. El intendente Garro asumió la defensa de Vidal
POLÍTICA - 27 de Junio, 2019

Para muchos analistas, el punto de inflexión que selló la suerte de Daniel Scioli en 2015 fue el momento en que se subió a un avión para viajar de vacaciones a Italia mientras media provincia estaba inundada. A diferencia del entonces gobernador, la candidata por la oposición, María Eugenia Vidal, ganaba puntos recorriendo con las botas puestas las zonas más afectadas e interiorizándose de los problemas de los vecinos.

En aquel momento, la reacción de Scioli fue tardía. Ante la desesperación de sus asesores y en medio del enojo inocultable de los intendentes, tuvo que subirse al primer avión de vuelta, sin salir del aeropuerto, porque todos le reclamaban la presencia en medio del desastre.

Y, paradójicamente, quien hoy está en riesgo de correr la misma suerte es la misma dirigente que en 2015 se había beneficiado por el error de "timing" político de su rival: la propia María Eugenia Vidal.

Cuando comenzó el apagón que afectó a la ciudad de La Plata, parecía un típico problema que se podría arreglar en cuestión de horas. Pero conforme empezaron a pasar los días y la solución no aparecía y los informativos de TV empezaron a poblarse con las imágenes de usuarios indignados, el tema empezó a tomar cariz de crisis política.

Tanto que, a esta altura, en el comité de campaña de la gobernadora temen que el problema pueda afectar la intención de voto de la gobernadora. El miércoles, ya con cuatro días de instalada la crisis, se decidió dar una respuesta política al tema, con el doble objetivo de dar una solución a los afectados pero también de acotar el daño a la candidatura.

Se eligió una estrategia de no exponer directamente a Vidal, sino de que aparecieran otros funcionarios como "fusibles" para preservar a la gobernadora. El vicegobernador, Daniel Salvador, que durante toda la gestión tuvo un rol discreto y prácticamente nunca habló en público, fue el designado para hacerlo en nombre de la Provincia.

"Este es un Gobierno que dice la verdad, que no oculta los problemas y trata de resolverlos. Estamos recuperando la soberanía energética que perdimos en los últimos años", justificó Salvador.

El vicegobernador dijo que la instrucción de Vidal a todos los funcionarios fue "dar la cara" y estar junto a los vecinos.

Además, el funcionario señaló: "Le pedimos a la empresa que las inversiones que pretendían realizan en 2020 las hagan en 2019".

Salvador anunció además fuertes multas a la empresa prestataria del servicio y destacó que, "en un hecho inédito", los usuarios afectados no pagarán la totalidad de la factura de este período. Además, dijo que tanto el gobierno municipal como el provincial acompañarán a los damnificados en todas las acciones legales que lleven adelante por los perjuicios que tuvieron.

Una respuesta política

El intendente de La Plata, Julio Garro, fue quien asumió más directamente la defensa política de la gobernadora. A él se le asignó responder las críticas de los políticos kirchneristas que proliferaban en las redes sociales.

"¿Tanto les cuesta no caer en la hipocresía? ¿No pueden evitar caer en la especulación electoral en momentos de dificultad como el que atraviesan miles de vecinos? Estuvieron 12 años haciendo destrozos", escribió Garro en su cuenta de Twitter.

"Proponen soluciones a los problemas que ustedes mismos crearon… ¿o creen que nos olvidamos que fueron los que nos condenaron a comprarle energía a Venezuela? Destruyeron la matriz energética del país para hacer negociados con Chávez y Maduro", agregó.

Y luego, en la conferencia de prensa, fue notoria su preocupación por rescatar la imagen de Vidal. Dijo que la gobernadora se había interesado en el problema desde el primer día y que le había ofrecido su ayuda, mientras que no había recibido ningún llamado por parte de dirigentes de la oposición.

Pero además de responder a los opositores por su "falta de coherencia" y por la "utilización política" del apagón, el gobierno provincial tuvo en claro que había que señalar a un culpable. Y se disparó munición gruesa contra Edelap.

La empresa, que en 2017 cambió de dueños, está a cargo del empresario Rogelio Pagano. Y Garro no sólo se manifestó "reconfortado por las multas y sanciones ejemplificadoras" sino que fue más allá y radicó una denuncia ante la Justicia penal.

La demanda fue presentada personalmente por el intendente, quien acusó a los dueños de Edelap del delito de estrago por entender que el corte de suministro que comenzó el sábado pasado y todavía afecta a miles de usuarios de la zona causó un daño de grandes proporciones y generó un peligro común.

Generalmente, el estrago se le imputa a personas vinculadas a incendios, inundaciones o explosiones y suele ser sancionado con penas altas, al ser considerado un delito grave.

Fuentes cercanas al intendente Garro, explicaron a iProfesional que se intenta proteger la seguridad pública, reclamando que se sancione a los ejecutivos de Edelap con el objetivo de garantizar la seguridad colectiva de los ciudadanos de La Plata y de todo el ámbito de concesión de Edelap.

El silencio de Vidal, ¿un boomerang?

El apagón, si todo sale bien, quedará resuelto en cuestión de horas. Pero sus consecuencias políticas pueden llegar hasta agosto, cuando se celebren las PASO.

Vidal es la dirigente mejor conceptuada de Cambiemos y se prepara para una dura contienda electoral contra la fórmula que propone el Frente de Todos conformada por el ex ministro de Economía Axel Kicillof y la intendenta de La Matanza, Verónica Magario.

Los sondeos marcan que la gobernadora tendrá una prueba difícil para su reelección. Hay encuestadores que indican que necesitará un "corte de boleta" de siete puntos para poder asegurar su victoria. Todo un desafío si se tiene en cuenta que en 2015, cuando tenía enfrente a Aníbal Fernández –un candidato con mucho peor imagen que Kicillof- el corte de boleta fue de cinco puntos.

Un apagón masivo en la ciudad más importante de la Provincia es lo último que Vidal necesitaba para complicar su situación. Y todo indica que no será una tarea sencilla revertir el malhumor social, ya que al efecto del corte eléctrico se sumaba la incertidumbre porque mientras en algunas manzanas la luz había vuelto, en otras permanecían sin suministro. O había vuelto para cortarse nuevamente unas horas después. Y, además, se producían los inevitables episodios de inseguridad

Es en ese contexto que el comité de campaña de Vidal tomó la decisión de que la gobernadora no se expusiera ante la situación de crisis por el apagón. No hubo ni una declaración, ni un tuit ni un mensaje grabado. Nada.

¿Es buena esa decisión? ¿O puede implicarle el costo político de no haber estado en el lugar de la crisis?

La respuesta se sabrá con las próximas mediciones pero, por lo pronto, los expertos creen que si bien la comunicación oficial estuvo lenta de reflejos, fue correcta la decisión de haber preservado la imagen de Vidal.

"Hay diversas teorías sobre si en casos de crisis el líder tiene que asumir el protagonismo o derivarlo a otros. Cuando se trata de un desastre natural, suele ser mejor que se muestre activo y hable con la gente, pero en esta ocasión el problema era Edelap, entonces es lógico que ella no se compre el problema", afirma Diego Dillenberger, consultor en comunicación política.

De todas formas, considera inevitable que Vidal pague algún costo en términos de votos. Si bien en comparación con el inmenso padrón electoral de la provincia de Buenos Aires los afectados son relativamente pocos -unos 15.000 en Gonnet, Gorina, Villa Castell, City Bell y Villa Elisa-, el tema creció y trajo un efecto indeseado para el macrismo: puso en un plano de igualdad este apagón con el colapso energético de los años kirchneristas.

"Y hay un agravante para el Gobierno: ahora las tarifas que se pagan ya no son subsidiadas, sino que son altas, lo cual genera una irritación ante la cual hay que dar una respuesta", argumenta Dillenberger.

Según este experto, hubo un factor de fortuna para Vidal en el hecho de que el problema haya ocurrido en una ciudad donde el intendente es macrista. "Garro hizo de pararrayos, como si el tema fuera su responsabilidad y no del gobierno provincial; si esto hubiese ocurrido en un municipio peronista, su costo político habría sido mucho mayor", observa.

Debilidades en la campaña

Lo cierto es que ahora el kirchnerismo –que prácticamente tenía vedado polemizar sobre el servicio eléctrico salvo por el tema tarifario- lo transformó en un argumento central de la campaña.

"No tienen respuestas, no hablan del tema. OCEBA no existe y la gobernadora no es de Entre Ríos, es de la provincia de Buenos Aires, ¿dónde está accionando el Gobierno? ¿O no quiere lastimar los negocios de los amigos de Macri?", castigó la legisladora bonaerense Teresa García.

La legisladora destacó que "el negocio de la distribución está en una sola mano, la de Rogelio Pagano, amigo de Macri, mediante un regalo que le hizo la gobernadora Vidal, violando flagrantemente la ley de defensa de la competencia" y acusó al empresario de "generar un precio monopólico del costo del servicio".

"Desde el sábado sin luz y ahora en Edelap dicen que el servicio recién volvería el jueves a la noche. Ante esta situación, al menos tres preguntas: ¿Y las inversiones que deberían haber hecho?, ¿Y el control estatal?, ¿¿¿¿Vidal dónde está????", escribió, por su parte, la legisladora Cristina Álvarez Rodríguez.

Este es el tono que marcará el inicio de una campaña dura en la provincia de Buenos Aires. La apuesta en comité de Vidal es que la crisis quede acotada, después del anuncio de multas a la empresa y de resarcimiento a los afectados –y descontando, claro está, que no haya nuevos problemas-.

Pero no está claro si con eso será suficiente o si será necesaria una mayor dosis de "enojo político" por parte de la gobernadora. En el fragor de la discusión por el apagón, se llegó a mencionar la posibilidad de una rescisión del contrato con Edelap, una medida extrema a la que ni siquiera se animó Cristina Kirchner durante los apagones de Edenor y Edesur.

"En los próximos días, Vidal debería adoptar una actitud firme y encargar una investigación a fondo, ver por qué le ocurrió esto a Edelap y si hay que tomar otras medidas", apunta Dillenberger, para quien la lentitud de reflejos ante las crisis ha sido una marca registrada de la comunicación macrista.

En todo caso, el affaire Edelap ya permite algunas conclusiones políticas. Por ejemplo, que Vidal no tiene un blindaje mediático a toda prueba, y que este tipo de problemas pueden ser su talón de Aquiles. Como ya demostró Scioli en 2015, hasta los políticos considerados "incombustibles" llegan en algún punto a provocar la irritación de sus electores.

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