IPROFESIONAL ENTREVISTA

Berensztein: "Cristina no va a romper con Alberto, cuando se le fue el peronismo la última vez perdió tres elecciones seguidas"

El analista político dialogó con iProfesional sobre la coyuntura nacional y sobre cómo están posicionados los dos principales candidatos presidenciales
POLÍTICA - 11 de Octubre, 2019

A escasos días para las elecciones presidenciales, iProfesional conversó con Sergio Berensztein para conocer su reflexión sobre el momento actual del país y para que analice a los dos principales candidatos que pueden asumir el próximo 10 de diciembre.

"Sería muy lamentable que el Presidente termine dejándole al que viene una situación como la que él recibió, que era terminal", indica a este medio este doctor en Ciencia Política de la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos) y Licenciado en Historia (UBA).

Con respecto a Alberto Fernández, considera que, en caso de ganar, deberá tener que construir un liderazgo y hacer equilibrios ante los diferentes segmentos que conforman su espacio, aunque indica que esto no sería novedoso porque los presidencialismos de coalición "siempre han sido así".

-¿Cómo analiza el panorama político en la previa a las elecciones generales?

-Políticamente creo que hay dos elementos a tener en cuenta: hay un candidato que es Alberto Fernández que está obligado a dar señales de lo que piensa hacer, en caso de ganar y antes de asumir, algo que lo obliga a moderarse y dar, básicamente, pautas en los temas más urgentes para el país, como la cuestión de la deuda. Entonces es un candidato ya en función casi de Presidente, porque los resultados de las PASO fueron muy sorprendentes.

Y, por otra parte, se ve un Gobierno que está tratando de revertir una situación recontra compleja con, incluso, la dificultad de tener que enfrentar algo costoso o más difícil a lo que era el 11 de agosto, porque la crisis se agudizó mucho. Entonces las medidas que toma casi a diario están en contra de su filosofía y afecta, fundamentalmente, a su electorado, como las restricciones y el cepo cambiario. Es decir, al entrar en la lógica del intervencionismo lo obliga a seguir interviniendo.

-Ambos están posicionados en situaciones diferentes…

-Son situaciones muy diversas, porque me parece que Fernández está tratando que pase rápido el reloj, porque es como un equipo de fútbol que gana 3 a 0 y le falta todavía un tiempo por jugar. Y Macri tiene que revertir un 0 a 3, pero con un jugador menos y sin confianza. Así que es un partido muy distinto para uno y otro candidato.

-¿Le pueden jugar en contra a Macri algunas de las medidas económicas que tomó y que afectan a sus votantes?

-Hay dos hipótesis. Una es que la base de votantes que tiene Macri lo va a apoyar, independientemente de lo que haga. Y en la medida que el Presidente pueda seguir argumentando que Alberto Fernández es Cristina, y la gente le crea, eso puede tener algún impacto. Es decir, se puede apalancar en la grieta y crecer un poco.

En tanto, otros creen que no es posible y que la situación del Gobierno es irreversible en términos electorales. Y argumentan que Macri tiene un desgaste como líder porque en el Gran Buenos Aires, por ejemplo, intendentes como Martiniano Molina, Néstor Grindetti y compañía hacen campaña sin él y sin Vidal. Entonces se ve una situación de "sálvese quien pueda" en algunos candidatos que tienen ratificar su dominio en algunos territorios, a nivel provincial o local, y eso es signo de debilidad. Ahora bien, hay un mínimo entusiasmo, una especie de burbujita, dentro del Gobierno y eso es cierto.

-¿Considera que el Gobierno puede revertir la dura derrota electoral?

-En política decir "nunca" o "no" es muy difícil, yo diría que las chances de que esto ocurra son acotadas. No puedo dar un número pero es muy cuesta arriba revertir la situación. No es imposible, sino improbable en todo caso.

-¿Y cómo ve las chances de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires?

-Ella tiene más realismo y entiende que la situación efectivamente es muy compleja y ya hay un diálogo para facilitar una eventual transición, que es muy bueno e importante que suceda esto de forma civilizada.

-En caso que Macri pierda, ¿qué piensa que puede decidir en cuanto a la fecha de finalización de su mandato?

-La clave es la gobernabilidad, Macri es el Presidente de la Nación y Alberto puede ser en esa fecha el Presidente electo, pero lo más importante es que se cumpla la Constitución y que las cosas se resuelvan como están previstas. Es fundamental que Macri termine su mes y pico que le restará para finalizar su mandato. Sería importante que la transición sea ejemplar entre ambas gestiones y se comparta información. Como así también, se volvería muy lamentable que el Presidente termine dejándole al que viene una situación como la que él recibió, que era terminal, con un Banco Central con balance negativo y sin caja.

-Convengamos que a algunos sectores quizás les conviene que termine el actual gobierno de forma abrupta para poder volcarle toda la culpa de la crisis…

-Ya tiene la culpa Macri, ya está, no hace falta que la cosa sea peor para que la gente sepa cómo está el país, la opinión pública ya lo demostró. Si no gana la elección o incluso si la ganase nuevamente, él va a quedar como que fracasó en su primer mandato, eso es inevitable. El tipo de cambio estaba $14 cuando llegó Macri y ahora está en $60, una devaluación brutal. Más la inflación, la pobreza, el endeudamiento sin sentido. Lamentablemente salió mal, y lo reconocen los propios funcionarios del Gobierno y el propio Presidente.

-Y en el caso de Alberto Fernández, que cuenta en su frente con tantas fuerzas con distintos pensamientos, ¿va a poder gobernar si llega a Casa Rosada?

-Es una coalición heterogénea y diversa. El peronismo siempre fue un partido "atrapa todo", ésta no sería la excepción. Alberto va a tener que construir un liderazgo y tener que hacer equilibrios ante diferentes segmentos, pero los presidencialismos de coalición siempre han sido así. El frentismo en Argentina tiene una larga historia, Perón también tenía sectores diversos que convivían adentro, algunos venían del radicalismo, otros del socialismo y de una derecha conservadora, y él los fue procesando debajo de su liderazgo.

No veo por qué las divisiones internas o los distintos segmentos dentro del Frente de Todos generen tanta inquietud, porque siempre pasa la misma conformación en todos los países. En general, los gobiernos son heterogéneos, no homogéneos.

-¿Cómo puede jugar el poder de Cristina Fernández de Kirchner al ser vicepresidenta y "dueña" de los votos?

-Si Cristina hubiese querido disputar el poder, ¿por qué no se presentó ella?

-Por ahí no podía juntar todos los votos necesarios para ganar…

-Pero si Cristina gana la vicepresidencia, ¿por qué va a arriesgar el poder que reconstituyó con el peronismo adentro cuando si lo llega a romper se le va a ir el peronismo? Se debe recordar que cuando se le fue el peronismo la última vez perdió tres elecciones seguidas (2013, 2015 y 2017). Ella sabe la consecuencia de pelearse con el peronismo, ¿por qué lo haría ahora?

O sea, puede haber conflictos, pero no sé si le conviene a ella, porque casi va presa por pelearse con el PJ. No veo mucho sentido en que se pelee con Alberto Fernández y con el peronismo, porque ella los necesita para no pagar un costo enorme.

-¿Cómo se imagina esa eventual convivencia entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner?

-Como cualquier presidente y vice, ellos ya se conocen y en ese sentido tienen ventajas. Se conocen hace muchísimos años. ¿Qué presidente se llevó bien con su vice? Ninguno. ¿Por qué deberían llevarse bien Alberto con Cristina? Diría, ¿por qué los políticos deben llevarse bien?

-Bueno, pero Cristina tiene un caudal de votantes muy importante que tal vez quiera hacer valer al llegar al poder…

-Hay que esperar a ver el caudal de votos que saca Alberto Fernández. Una cosa es que gane con 45% y otra con el 54%. El 45% es lo mínimo, y ahí marca que hay un porcentaje de votos que no son de Cristina, y tampoco son de Alberto. La gente te vota o no te vota.

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