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Lobby: la oposición, en dura interna para definir cómo aprovechar el escándalo de Alberto y Fabiola

Algunos referentes buscan avanzar con una ofensiva legislativa contra el Presidente, pero no hay una posición común. Así es el debate por dentro
Por Claudio Mardones
17/08/2021 - 13:00hs
Lobby: la oposición, en dura interna para definir cómo aprovechar el escándalo de Alberto y Fabiola

La fundadora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, le ofrendó este domingo un guiño al presidente Alberto Fernández, en medio del escándalo que afronta por la filtración de fotos donde se lo ve participando del cumpleaños de su pareja, Fabiola Yañez, el 14 de julio de 2020.

La imagen fue captada dentro de la residencia de Olivos durante uno de los momentos más duros de la pandemia y violando las restricciones que él mismo había dispuesto, porque habían dos personas más que las diez permitidas para reuniones sociales. La exdiputada manifestó que no apoya el pedido de juicio político que presentaron el viernes dos grupos de diputados de Juntos por el Cambio.

Con sus palabras, la socia menor de la coalición opositora hirió de muerte el empeño que puso el ala dura del espacio para capitalizar uno de los momentos más críticos que transita Fernández desde que asumió.

"La Coalición Cívica no va a acompañar este pedido. Yo lo que quiero es que pueda terminar su mandato y después vaya preso", disparó la oriunda del Chaco para tomar distancia de los pedidos que el viernes firmaron el titular del interbloque de JxC en la Cámara baja, Mario Negri, y su par del PRO, Cristian Ritondo.

A ellos se sumó otro presentado por el legislador macrista Waldo Wolff, donde también estaba el gancho del diputado Maximiliano Ferraro, presidente de la Coalición Cívica. "En campaña, no hago ningún tipo de denuncias, porque no hacen más que entorpecer. Se torna todo electoral. Esto es muy grave. Yo quiero que vean lo que son.

En la oposición hay una fuerte pulseada para definir cómo aprovechar el escándalo de Alberto y Fabiola

"No sea cosa que Fernández renuncie y asuma Cristina Kirchner", completó Carrió para reflejar el debate que atraviesa a la coalición opositora desde que estalló el escándalo. La exlegisladora prefiere que avance la Justicia y que indagué cuántas veces fue violado el aislamiento.

Sus aclaraciones no fueron gratuitas. Sin desautorizar a sus socios, le quitó fuerza a la táctica de impulsar el juicio político contra el Presidente, cuando la posibilidad de que prospere es prácticamente nula, porque el oficialismo tiene mayoría en la comisión que tramita los pedidos. El objetivo de las solicitudes presentadas es que la Cámara de Diputados se transforme en el escenario donde el oficialismo pague el costo por el escándalo, cuando faltan cuatro semanas para las primarias del 12 de noviembre.

En el mismo sentido Ritondo presentó un proyecto para crear una Comisión Investigadora que colabore que la investigación judicial, pero que a la vez pueda citar funcionarios y también ordenar allanamientos en caso de que lo considere necesario. Ese texto tiene más chances de prosperar porque necesita mayoría simple para ser aprobado, pero es una parte de una ofensiva legislativa que Carrió desestimó antes de que naciera.

El precandidato a diputado nacional de JxC, Martín Tetaz, precedió a "Lilita" en bajarle el precio. Fue el primero en exhibir las discrepancias internas en JxC sobre cómo aprovechar el escándalo por la filtración de la foto.

"Me sorprende que tanta gente no se dé cuenta que el juicio político es una herramienta justamente política, que debe ser administrada con lógica política y que hoy no conviene, porque Cristina sería presidente. La justicia penal es la que debe actuar en el escándalo de Olivos", aseguró el aspirante impulsado por la UCR dentro de la lista que lidera la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

Dentro del PRO existía la misma lectura esquiva apenas el radical Negri aseguró que presentaría un pedido de juicio político. Finalmente Ritondo, como jefe de la bancada macrista, lo acompañó, pero dentro del bloque amarillo no hay una posición común sobre la ofensiva legislativa para un caso que se metió de lleno en la campaña electoral pero con dudoso impacto en las urnas. Su efecto en el voto es todavía una incógnita, pero atraviesa con firmeza al núcleo duro de la coalición opositora.

El escándalo de las fotos del cumpleaños de Fabiola estalló justo antes de las elecciones

Una demostración de ese fenómeno sucedió apenas Carrió le quitó el apoyo al juicio político. "Ahora ella quedó como una encubridora y es muy cuestionada en el mundo anti-K", relfexionaron dentro del interbloque opositor donde el pronunciamiento cayó como una piedra, pero terminó de alinear las posiciones internas de la CC.

Así como el diputado Ferraro, en calidad de titular del partido que fundó Carrió, firmó el pedido de juicio político que impulsó Wolff; su par Juan Manuel López, que preside la bancada de "Lilitos" en la Cámara baja, no lo suscribió y desnudó hasta donde llegaban las discrepancias internas.

Por fuera de los desacuerdos sobre la manera de llevar el tema al Congreso, hay dos consensos en los tres socios de JxC: que la filtración de las fotos golpeó duramente la imagen del Presidente luego del escándalo de las vacunas vip que estalló en abril y desembocó en la renuncia del entonces ministro de Salud, Ginés González García.

Pero también hay una coincidencia inquietante respecto al empoderamiento de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ante el desgaste del Presidente. Esa variable es la que más adherentes suma dentro del PRO, la UCR y la CC y amplifica los límites internos ante quienes ir por su cabeza.

Hace una semana el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta lanzó una definición al respecto que Carrió alimentó este domingo. "Para mí hay incumplimiento a las pautas de distanciamiento y cuidado de ese momento donde nos decían que había que evitar las reuniones sociales. No tengo los detalles, pero sí ha habido reuniones sociales cuando no correspondía y ha habido incumplimiento. Los que tenemos una responsabilidad, tenemos que dar el ejemplo", dijo el alcalde que conduce la campaña de JxC en la Ciudad y también en la provincia de Buenos Aires. En su crítica nunca habló de juicio político, una hipoótesis que el larretismo descarta hasta como un recurso de marketing político, al menos por ahora.

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