Macri, el estratega: quiere pelear por el 2023, no puede confrontar con Larreta y quiere usar a Bullrich

La interna del PRO es un verdadero "hervidero vacacional". Más todavía esta semana que esta empezando y que amenaza con ser una hoguera
Por S.R.
10/01/2022 - 06,56hs
Macri, el estratega: quiere pelear por el 2023, no puede confrontar con Larreta y quiere usar a Bullrich

La decisión del ex presidente Mauricio Macri, de volver a pasearse orondo por la Casa de Gobierno, como una suerte de revancha contra el destino, ya es inquebrantable.

Por cierto, el camino de regreso esta plagado de espinas y el ex presidente debe ser cuidadoso, no puede quedar públicamente como el lagarto que se come a sus hijos, al fin de cuentas es un felino, no un reptil. Y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta es su principal contendiente, y además, su hijo dilecto.

Es imposible olvidar cuando Macri se lanzó a presidente y se produjo el combate por su sucesión en la sede del gobierno local entre Larreta y Gabriela Michetti. El ex presidente se la jugó por Horacio, lo bancó, pidió el voto para él, pese a Gabriela era su vicejefa y esperaba, al menos, ecuanimidad.

Pero ahora, las cosas cambiaron. Primero porque Larreta no tiene alternativas: su segundo mandato fenece y no hay reelección. O es presidente, o viene el ostracismo, una banca tal vez, en una cámara entre 257 colegas. Inviable para alguien que, además, es un administrador natural, no soportaría los tiempos legislativos.

La interna del PRO es un verdadero "hervidero vacacional"

Asimismo el actual jefe de gobierno ya comenzó a operar, tomó el mando, manipuló las candidaturas en los principales distritos como CABA y Provincia de Buenos Aires y si bien se pueden plantear algunas dudas y discusiones, ganó. Se siente poderoso. Lo buscan. Muchos dirigentes del PRO con ambiciones no van a "Los abrojos", van a la sede imperial de Uspallata a pedir la bendición.

En ese contexto, con Macri queriendo volver, el enemigo directo es Larreta, y a la vez, no puede combatirlo abiertamente. Quiere usar a Patricia Bullrich para desgastarlo. En reuniones recientes, les pidió a sus pocos seguidores en la actualidad, que "respaldemos Patricia es la única forma que no despegue Horacio".

¿Qué dice Bullrich a esto? "No es la primera vez que la usa. Antes de la definición de las candidaturas quiso imponerla contra la de (María Eugenia) Vidal y después al momento de los bifes, se fue a Europa y la dejó, sola, tuvo que transar obligada. Ahora ya sabe quién es quién. ¿Vos te creés que es boluda Patricia?" dicen en su entorno. Por las dudas, ante el fervor de la pregunta uno responde rápidamente que no.

El hombre, cercano a la ex ministra de Seguridad del gobierno de Macri, agrega: "Igual, va a dejarse usar hasta donde le convenga, lo que pasa que Mauricio cree que después de usarla la va a correr con un premio consuelo y va a ir él, eso es lo que no va a pasar", completa amenazante.

Patricia es combativa, su grupo responde a esa línea. Miran hacia los cuatro costados con desconfianza, el PRO le ha deparado malas experiencias en materia de relaciones humanas. "Acá si hacés la prueba esa que te hacen los coach de dejarte caer para atrás confiando en que tu compañero te ataje, te desnucás", explica un experto en el serpentario amarillo.

Claro, en todo este embrollo también juegan su papel los radicales y su nuevo y ambicioso presidente, Gerardo Morales. El jujeño, parece mas cercano a las posiciones del gobierno que a la de los halcones del PRO, preside un partido que tiene gobernadores, poderosos bloques en las cámaras del Congreso y quiere ser presidente. "No lo subestimen a Morales porque viene de Jujuy, (Carlos) Menem vino de La Rioja", dice un dirigente con mucho recorrido del noroeste argentino.

Patricia es combativa, su grupo responde a esa línea. Miran hacia los cuatro costados con desconfianza

Morales significó un cambio de paradigma en el modo en que la UCR se para frente al gobierno y a la interna de Juntos. Alfredo Cornejo, su antecesor, se mostraba mas cercano a la línea de los halcones, totalmente antik, Morales, reprocha públicamente las conductas de sus colegas de alianza, por ejemplo, respecto de la propuesta de acuerdo con el FMI.

Esa actitud provoca irritación interna, porque pese a distanciarse de los "duros", tampoco es amigo de Larreta, otro tipo de "paloma" de un cariz diferente. Nadie entiende bien a qué juega Morales, ni a que atenerse, ni siquiera los radicales, que lo miran con enorme desconcierto.

"Gerardo juega para él, como siempre, para nadie más. Lo que pasa es que ni siquiera tiene claro la mejor forma de jugar para sí mismo, por eso oscila, a veces hasta se desconcierta su propio círculo íntimo y el no les puede explicar porque dijo lo que dijo", dicen en el Comité Nacional que ahora preside.

Esto seguirá creciendo a medida que se acerque 2023, seguramente se produzcan estallidos por espasmos, frente a hechos puntuales, pero la caldera interna despide vapor como una locomotora.

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