Interna caliente: intentan reconciliar a Alberto Fernández y Cristina Kirchner pero la unidad está cada vez más lejos

Buscan resolver la interna para evitar más desgaste en el Gobierno y llaman al diálogo. La Cámpora vuelve a la calle. Temor a que la pelea recrudezca
Por Pablo Sieira
22/03/2022 - 13,00hs
Interna caliente: intentan reconciliar a Alberto Fernández y Cristina Kirchner pero la unidad está cada vez más lejos

La pelea interna en el Frente de Todos afecta negativamente a la gestión del presidente Alberto Fernández, que poco a poco va perdiendo el respaldo de La Cámpora y de la vicepresidenta Cristina Kirchner, y un grupo de funcionarios y legisladores ya trabaja en lograr una reconciliación que evite un desgaste mayor del Gobierno.

"Todo depende de que Alberto y Cristina puedan arreglar las cosas", resumió ante iProfesional una fuente gubernamental preocupada por el destino del Frente de Todos si el Presidente y su vice no restablecen el diálogo que se cortó por el acuerdo con el FMI y el ataque a pedradas al despacho de Cristina Kirchner, que sembró más desconfianza a su alrededor.

Sin embargo, la reconciliación parece cada vez más difícil. A la carta crítica que publicaron intelectuales kirchneristas cuestionando la "moderación" del Presidente, le siguió una respuesta del propio Alberto Fernández con cuestionamientos velados al comportamiento: "De mi parte no esperen un solo gesto que rompa la unidad. Yo no soy títere de nadie". Y agregó: "Esperaba que me acompañaran y no me acompañaron". 

Mientras algunas voces del "albertismo" tratan de convencer al Presidente de alejar a La Cámpora de puestos clave, la agrupación kirchnerista que lidera el diputado Máximo Kirchner redobla la apuesta y, sin ocultar su malestar, planea dar una demostración de fuerza. En ese contexto, en la Casa Rosada temen además la difusión de una nueva carta crítica por parte de la vicepresidenta.

En ese terreno pantanoso se mueven por estas horas dirigentes como el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el jefe del bloque oficialista, Germán Martínez; el diputado Eduardo Valdés; el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, y el presidente de la bancada de senadores, José Mayans, entre otros.

El Gobierno atraviesa sus horas más críticas por la interna entre "albertistas" y "cristinistas"

Con reuniones privadas y declaraciones públicas, todos ellos intentan calmar las aguas en el frente oficialista para que el Gobierno tenga el respaldo necesario en su objetivo de lograr una recuperación económica y librar la "guerra contra la inflación", además de ordenar las cosas para que el peronismo llegue en forma a la pelea electoral del año próximo.

Quién intenta reconciliar a Alberto Fernández y Cristina Kirchner

Massa fue uno de los primeros en acercarse al despacho de Cristina Kirchner en el Senado el día del ataque a pedradas contra el Congreso. Aprovechando la situación intentó tender un puente entre ella y el mandatario para que volvieran a hablar, según supo este medio, pero no lo logró, como se conoció luego.

Junto a Martínez, el presidente de Diputados intenta bajar la tensión en el bloque oficialista, donde una ruptura dejaría al Gobierno con poco más de 70 votos y al kirchnerismo con unos 40, situación de suma debilidad frente a una oposición que reúne 116, solo con Juntos por el Cambio. Además, no abandona la idea de establecer una mesa de diálogo para institucionalizar al Frente de Todos, en un mecanismo similar al que tiene Juntos por el Cambio.

Por su parte, Valdés tiene el atributo de ser amigo de Alberto Fernández y mantener un buen diálogo con Cristina Kirchner. "Tenemos que resolver el conflicto que haya para volver a la unidad. De acá en adelante solo gestion, gestion y gestion", expresó el diputado en declaraciones radiales.

"Yo dedico las horas para decir y trabajar para que el encuentro entre Alberto y Cristina se produzca. No tenemos tiempo para el desencanto", argumentó. En la misma línea se expresó el ex ministro de Defensa Agustín Rossi, al señalar días atrás que "es importante que Alberto y Cristina restablezcan el diálogo".

En el oficialismo advierten que es central para el Gobierno que el Presidente y su vice vuelvan a dialogar

En el entorno de Mayans señalaron a iProfesional que la preocupación del senador formoseño también es mantener unificado al bloque en la Cámara alta, algo que según afirman no presenta tantas dificultades como en Diputados, aunque en el debate del acuerdo con el FMI asomaron algunas críticas veladas a la postura del kirchnerismo. La más notable fue la del entrerriano Edgardo Kueider al expresar que "no hay que darle la espalda" al Gobierno "en los momentos difíciles".

Por su parte, Aníbal Fernández intentó bajarle el tono a la interna luego de haber protagonizado él mismo un episodio en Twitter con el ministro bonaerense y referente de La Cámpora, Andrés "Cuervo" Larroque. "No sé por qué le dan un valor tan importante a una discusión de la política, en definitiva son eso discusiones de la política", expresó recientemente el funcionario nacional.

¿Por qué es difícil la reconcialición entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner?

Si bien Fernández se resiste por el momento a escuchar a los "halcones" que le recomiendan tomar distancia del kirchnerismo, sigue molesto por el desplante y La Cámpora no parece dispuesta a moderar sus críticas a la gestión para atemperar la interna del frente oficialista, sino todo lo contrario.

La agrupación que tiene a Cristina Kirchner como su principal referencia política convoca a una movilización para el jueves 24 de marzo, en oportunidad de conmemorarse los 46 años del golpe de Estado de 1976. "Vuelve lo más lindo. Y tenemos 30.000 razones para estar ahí", señala el flyer que difunden por Twitter.

La movilización de La Cámpora podría ser un nuevo escenario para las críticas del kirchnerismo al Gobierno 

Sin confirmación sobre la asistencia del Presidente o de algún funcionario vinculado a su figura y en medio de la crisis pública del Frente de Todos, la movilización de La Cámpora podría leerse como una primera demostración de fuerza con tono más opositor que oficialista.

Esto se debe a que desde el kirchnerismo dejan trascender sus pronósticos negativos para la economía por las medidas que el Gobierno deberá tomar para cumplir con el acuerdo con el FMI. Es lo que piensa Cristina Kirchner y lo que fundamenta las críticas de su espacio a la gestión del ministro de Economía, Martín Guzmán.

Desde las mismas usinas filtran que para la vicepresidenta el entendimiento con el Fondo selló la suerte electoral del Frente de Todos y que no le encuentra sentido por estos días a mantener la unidad cuando no se comparten las políticas.