El Gobierno retiró privatización de Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino y cedió en temas críticos para sumar votos

Las modificaciones incluyeron moratoria previsional y obra pública. Buscan salvar el proyecto en un escenario de empate. El quórum para votar, clave
12/06/2024 - 12:55hs
El Gobierno retiró privatización de Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino y cedió en temas críticos para sumar votos

En el inicio del debate sobre la Ley Bases en el Senado, oficialismo informó que dejará afuera la privatización de Aerolíneas Argentinas y la reformulación de la moratoria previsional, ente otros cambios de último minuto con los que el gobierno de Javier Milei buscó preservar puntos críticos y sumar votos en un escenario muy ajustado.

Si bien algunas de las modificaciones habían sido sugeridas en los últimos días -como es el caso de la aerolínea de bandera- el senador Bartolomé Abdala las confirmó desde su lugar de miembro informante de La Libertad Avanza apenas se inició el debate al cual llegaron con el quórum justo y gracias al apoyo de legisladores críticos como Martín Lousteau.

La clave está en que los capítulos sobre los cuales el Gobierno cedió y aceptó cambios de último minuto pendían de un hilo por el anticipado rechazo de ese grupo de senadores, donde además de Lousteau hay están Pablo Blanco (también radical) y provinciales como Edgardo Kueider o Alejandra Vigo, que aportaron para el quórum pero mantuvieron la presión sobre la redacción del texto.

El Gobierno retiró privatización de Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino y cedió en temas críticos para sumar votos

Ante la certeza de que la Ley Bases volverá a Diputados de todas formas, el oficialismo aceptó hacer estos cambios de último minuto para tratar de acercar algún otro voto que le facilite a Milei la aprobación en general que necesita en el Senado y evitar un despedazamiento por la fuerza en la votación en particular de cada capítulo.

Ley de Bases: cuáles son los cambios sorpresa que aceptó Javier Milei

La jugada sorpresa del oficialismo confirmó que Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y los medios públicos quedarán afuera de la lista de empresas a privatizar, que ahora se limita a solo seis compañías, entre las cuales se encuentran AySA, Intercargo y Sociedad Operadora Ferroviaria.

Con esto buscó conformar a los senadores que se inclinaban por votar en contra de todo el capítulo sobre privatizaciones (entre los que se destacaban los patagónicos de todos los bloques) y que sumados a los 33 del kirchnerismo pusieron en jaque este punto.

El oficialismo informó nuevos cambios aceptados por el Gobierno al inicio del debate frente a una votación ajustada y llena de riesgos 

En el mismo sentido, se dejó afuera de la Ley Bases el capítulo que reformulaba la moratoria previsional y la reemplazaba por una prestación proporcional. En limpio: el esquema de moratoria que se sancionó durante la gestión de Alberto Fernández seguirá vigente hasta fin de año sin cambios. Esto lo reclamaba la cordobesa Alejandra Vigo.

Además, el oficialismo aceptó que las obras públicas con 80% de avance o que tengan financiamiento privado o "internacional" seguirán adelante y agregó organismos públicos vinculados a la cultura a la nómina de entidades que quedaran fuera del alcance de la facultad de Milei para eliminarlas.

Precisamente, la delegación de facultades es otro de los puntos críticos del proyecto porque el oficialismo no tenía asegurada una mayoría para sostenerlo, en parte, por el artículo que le permite al Presidente reorganizar o suprimir numerosos organismos del Estado que, ahora, serían muchos menos.

¿Fueron insuficientes las modificaciones?: los otros puntos críticos del proyecto 

A pesar de los cambios, el oficialismo tenía igualmente complicaciones para lograr una mayoría en cada artículo. Podría sumar ago de fuerza para esos capítulos más resistidos, pero el resultado final se mantenía abierto hasta que llegara el momento de la votación en particular.

Según supo iProfesional horas antes de la votación, algunos de los senadores más díscolos vieron con buenos ojos el gesto del Gobierno pero no tanto como para dejar de marcar sus diferencias en capítulos como el de las facultades delegadas, las privatizaciones y el régimen impositivo especial para las grandes inversiones (RIGI) y votarían en contra junto con el kirchnerismo.

Varios de esos capítulos estaban condenados de antemano a sufrir más modificaciones durante la votación en particular, donde Lousteau presionará con su dictamen de minoría -al que le sumaría votos el kirchnerismo- para introducir más cambios. Uno de los temas apuntados era el RIGI que alcanza a proyectos de inversión por más de u$s200 millnones.

Los cambios en privatizaciones y obra pública tocan temas sensibles para Milei y quedarán pendientes de la definición de Diputados

Si bien el Gobierno ya había aceptado incluir la prohibición para que los inversores pudieran importar bienes de capital e invitar a las provincias a adherir en lugar de declrar inválidas de antemano las normas locales que limiten los beneficios fiscales, Lousteau insistiría en otros cambios como regular la disponibilidad de dólares para quienes exporten bajo el amparo de ese régimen, entre otros.

El quórum, tema clave para la votación particular

Mientras la votación en general se encaminaba a un empate en 36 votos a favor y 36 en contra, al oficialismo se le presentaba otro problema para la votación en particular: las asbtenciones no cuentan para el quórum y, con esos números, los libertarios quedan a tiro de que una jugada del kirchnerismo le haga caer la sesión.

Ocurre que si el oficialismo tuviera menos de 37 votos (mínimo para el quórum) en cualquier artículo y Unión por la Patria decidiera abstenerse en lugar de votar en contra, la asbtención de otros legisladores que no apoyen el artículo en cuestión dejaría la sesión sin quórum.

Traducido: en un conexto de paridad máxima, al Gobierno le conviene más que haya votos en contra que abstenciones, para mantener el quórum. En el mismo sentido, a pesar de sus críticas a la Ley Bases, con su voto en contra Lousteau terminó siendo un garante para que la sesión avance y el proyecto se apruebe aunque sea con cambios forzados y una diferencia ajustada al extremo.

En ese contexto, los cambios de último minuto que el Gobierno agregó a la Ley Bases en el Senado apuntaron a facilitar un poco más el camino para el proyecto de Javier Milei en un escenario de paridad extrema pero no bloqueó del todo la inclusión por la fuerza de los votos de otras modificaciones, que luego el oficialismo deberá ver si puede reveritr en la Cámara de Diputados.