Salarios mínimos, inflación récord y caída del PIB: el costo social de la crisis venezolana
La situación económica de Venezuela no responde a un episodio aislado ni reciente, sino a un proceso de deterioro prolongado que se fue profundizando en la última década y que hoy mantiene al país en una situación especialmente delicada. Los números ayudan a dimensionar el retroceso.
A fines de los años noventa, el Producto Interno Bruto (PIB) venezolano rondaba los u$s97.500 millones. El punto más alto se alcanzó en 2012, cuando la economía llegó a valer cerca de u$s372.000 millones, impulsada por un contexto internacional favorable y precios del petróleo por encima de los u$s100 el barril.
Desde entonces, la trayectoria fue descendente: para 2025, el Fondo Monetario Internacional estima un PIB cercano a los u$s82.000 millones, lo que implica una contracción acumulada de alrededor del 70%.
El mayor colapso sin guerra
El desplome venezolano no tiene precedentes recientes fuera de un conflicto armado. "Venezuela enfrenta una crisis estructural dramática desde hace más de una década. Su economía dio cuenta del mayor colapso que reconozca la historia mundial por causas no asociadas a guerra", declaró al diario La Tercera el economista jefe de Bci, Sergio Lehmann.
Y agregó: "De ser la economía más rica de América Latina hace 25 años, hoy se encuentra entre las economías más pobres de la región. En términos del tamaño de su economía, se reconoce una caída en torno a 70% en los últimos diez años".
Una lectura similar aporta Andrés Pérez, economista jefe de Itaú, quien pone el foco en la actividad: "Si uno mira el nivel de actividad del PIB, está en un cuarto del nivel de 2014. Esta debe ser la mayor contracción de una economía que no está en guerra", sostiene, y la atribuye a "la acumulación de malas políticas en el tiempo".
De actor global a economía marginal
El deterioro también se observa en la pérdida de peso relativo de Venezuela en la economía mundial. "El PIB de Venezuela en los años 80 llegó a representar cerca de 1% del PIB mundial (medido a poder de paridad de compra). En la actualidad, se estima que su PIB representa solo un 0,1% del PIB mundial a PPP", explica Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP
Otro termómetro clave es el petróleo, históricamente la principal fuente de ingresos del país. Pérez recuerda que "a fines de los 90, alcanzó un máximo de 3,5 millones de barriles diarios y ahora está en torno a 1 millón de barriles de exportación. Esa es la principal fuente de ingresos de ese país". Aunque hoy el sector petrolero representa cerca del 15% del PIB, concentra más del 80% de las exportaciones, lo que vuelve cualquier recuperación dependiente de su reactivación.
Según Pablo Müller, académico de la Universidad Autónoma, "con una producción cercana al millón de barriles diarios, cualquier recuperación estructural depende de la reactivación sostenida de este sector".
Para Carlos Smith, investigador de la UDD, el desafío es mayúsculo: "Se tendrá que invertir mucho en Venezuela para poder volver a los niveles que tenía antes. Se habla de alrededor de u$s20 mil millones por los próximos 10 años".
El ingreso por habitante, en caída libre
El impacto del colapso se refleja con claridad en el PIB per cápita. De acuerdo con el FMI, en 2012 alcanzaba los u$s21.934, mientras que para 2025 se proyecta en apenas u$s7.196, una baja cercana al 69%.
Apablaza agrega que Venezuela pasó de superar el promedio regional a quedar muy por detrás: "Venezuela superaba el PIB per cápita de Latinoamérica y el Caribe hasta el año 2015. En 2018, el PIB per cápita de ese país representaba cerca del 62% del PIB per cápita de Latinoamérica y el Caribe y se estima que representará un 39% del PIB per cápita en 2025".
Las comparaciones internacionales son aún más contundentes. "Venezuela alcanzó poco más de la mitad del PIB per cápita real a PPP de Estados Unidos en la década de los 80; en 2018 representó el 17% (…) proporción que cae a 10% según las estimaciones a 2025", señala. Y frente a Chile, el retroceso es igual de marcado: "Venezuela llegó a duplicar el PIB per cápita real a PPP de Chile (…) En 2018 representa cerca del 40% (…) y cerca de un 25% (…) en 2025".
Salarios mínimos que no alcanzan
La crisis también se expresa en los ingresos. En el sector público, el Ingreso Mínimo Integral se ubicó en u$s161 mensuales durante el tercer trimestre de 2025, según el PNUD, impulsado por ajustes en bonos más que en el salario base. En el sector privado, el ingreso mínimo rondó los u$s41, con caídas interanuales. Según un análisis del OCEC-UDP, el salario mínimo venezolano es el más bajo de la región y uno de los más bajos del mundo.
Inflación persistente y pérdida de poder de compra
A este panorama se suma una inflación crónicamente elevada. Entre enero y septiembre, los precios subieron 256%, con una tasa anualizada cercana al 390%, y las proyecciones apuntan a un cierre de año en torno al 500%.
La aceleración inflacionaria erosiona el poder adquisitivo, presiona sobre el tipo de cambio y consolida un escenario de inestabilidad que sigue golpeando a los hogares venezolanos.