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La contundente definición de Sturzenegger sobre una posible regulación de la Inteligencia Artificial

El ministro estuvo presente en la mesa de opinión en el Foro Económico Mundial en la que se debatieron las regulaciones de las nuevas tecnologías
21/01/2026 - 18:15hs
La contundente definición de Sturzenegger sobre una posible regulación de la Inteligencia Artificial

Federico Sturzenegger participó del Foro Económico Mundial de Davos y dejó una definición contundente sobre la postura del Gobierno argentino frente a la inteligencia artificial. Durante un panel dedicado a regulación y tecnología, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado afirmó que su "única tarea es que no aparezca ninguna ley de inteligencia artificial", al explicar por qué la administración de Javier Milei rechaza una regulación estatal específica sobre esta tecnología y busca enviar una señal clara de desregulación.

La conversación fue moderada por Nicholas Thompson y contó con la participación de Maryam bint Ahmed Al Hammadi, ministra de Estado y secretaria general del Gabinete de los Emiratos Árabes Unidos; Yutaka Sasaki, presidente y CEO de NTT DATA Group; y Joel Kaplan, director de Asuntos Globales de Meta. El intercambio giró en torno al rol del Estado frente al avance de la inteligencia artificial y su impacto sobre la economía, la competencia y las reglas de mercado. En ese marco, Sturzenegger vinculó sus definiciones con el proceso de reformas encarado por el Gobierno argentino y con una revisión integral del entramado regulatorio.

La desregulación como punto de partida

El ministro explicó que el trabajo de desregulación no comenzó con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, sino dos años antes, cuando se realizó un relevamiento exhaustivo de todas las leyes vigentes en el país. Según detalló, ese análisis permitió clasificar las normas entre aquellas que debían eliminarse, las que estaban en condiciones de mantenerse y las que requerían modificaciones.

De acuerdo con Sturzenegger, esa preparación previa fue clave para avanzar con rapidez durante el primer año y medio de gestión y demostró que la desregulación no es un proceso improvisado, sino el resultado de un trabajo técnico y sistemático. En ese contexto, remarcó que la Argentina no contaba con una ley específica de inteligencia artificial, por lo que no existía una normativa de ese tipo que deba ser desregulada.

A partir de ese diagnóstico, el funcionario sostuvo que su función actual es impedir que se sancione una ley de IA y dejar en claro que el país no busca regular el desarrollo de esa tecnología. Para el ministro, la discusión sobre la inteligencia artificial se inscribe dentro de una revisión más amplia del rol del Estado y de la forma en que se construyeron históricamente las regulaciones en la Argentina.

"Mi única tarea es que no aparezca ninguna ley de IA"

"Lo que queremos en la Argentina es asegurarnos y dar el mensaje de que no queremos regular la IA", afirmó Sturzenegger durante el panel, al cuestionar la tendencia de los parlamentos a impulsar leyes específicas frente a cada avance tecnológico. Incluso planteó, con tono irónico, la posibilidad de sancionar una norma que establezca que no debe existir una ley de inteligencia artificial, como forma de expresar la decisión política de no intervenir.

Para el ministro, el debate va más allá de una legislación puntual y abre interrogantes sobre la relación entre regulación y tecnología. En ese sentido, recordó que una de las razones clásicas para regular sectores económicos es la existencia de información asimétrica, como ocurre en el sistema financiero, donde los usuarios no cuentan con todos los datos necesarios para tomar decisiones.

Sturzenegger se preguntó si la inteligencia artificial no podría resolver por sí sola ese problema al brindar más información y mayor conocimiento, lo que haría perder justificación a ciertas regulaciones. Aclaró que se trata de una discusión abierta, pero sostuvo que la IA podría reducir la necesidad de intervención estatal en áreas donde la regulación buscaba corregir fallas de información.

En otro tramo de su exposición, afirmó que en la Argentina gran parte de las regulaciones no surgieron de un planificador central benevolente, sino de intereses particulares que utilizaron al Estado para levantar barreras de entrada y generar privilegios. También advirtió sobre el llamado "efecto de prominencia", por el cual un hecho aislado provoca reacciones políticas inmediatas que derivan en normas costosas, y señaló que ese riesgo también existe con la inteligencia artificial.

Por último, sostuvo que la IA generará resistencias a medida que avance sobre distintas actividades y empleos, y advirtió que frenar su desarrollo por temor al cambio implicaría consolidar regulaciones que bloquean la competencia y el crecimiento, en lugar de permitir que los mercados funcionen con mayor libertad.