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ALERTA

Reforma laboral: Milei busca dejar a los gobernadores como responsables de no querer bajar impuestos

Fuentes cercanas al ministro del Interior aseguran que la reforma laboral comenzó a destrabarse, pero el Gobierno tiene un as bajo la manga
31/01/2026 - 07:59hs
Milei busca avanzar con la reforma laboral

En la Casa Rosada nadie lo admite en público, pero en los despachos se habla del lado B de la reforma fiscal y laboral que Javier Milei intenta hacer avanzar contrarreloj en el Congreso. Un intercambio resignado, el Presidente está dispuesto a sacrificar la rebaja del impuesto a las Ganancias para las 144 empresas más grandes del país a cambio de que el Senado destrabe la Ley de Modernización Laboral desde el lunes próximo, en pleno período de sesiones extraordinarias.

El proyecto, una vez aprobado en la Cámara alta, pasaría a Diputados. Pero el mensaje político está escrito de antemano. "Después los gobernadores van a tener que explicar a la sociedad por qué no quieren que se bajen impuestos", deslizó a iProfesional una altísima fuente del Gobierno, en una frase que resume la estrategia defensiva del oficialismo: ceder, pero facturar el costo político.

Javier Milei busca acelerar la reforma laboral, presionado por encuestas

El capítulo fiscal de rebaja de impuesto a las Ganancias se eliminaría para permitir los votos de los senadores que responden a los gobernadores y aprobar así la Ley de Modernización Laboral. Los gobernadores perdieron coparticipación por la baja de recaudación en el IVA por la merma del consumo y no quieren perder la coparticipación en Ganancias porque provocaría un agujero en su caja fiscal.

Detrás de esa negociación fiscal-laboral se coló otro factor decisivo: los incendios en la Patagonia. Y no solo como tragedia ambiental, sino como variable política de peso. Los gobernadores de Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa pusieron condiciones claras para acompañar la reforma laboral: Declaración de Emergencia Ígnea ya, fondos, visibilidad y rapidez.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, informó por la red X que se firmó el DNU para la Emergencia Ignea para Chubut, Rio Negro, Neuquén y La Pampa, y omitió a Santa Cruz.

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Manuel Adorni anunció que se firmó un DNU para declarar la Emergencia Ígnea.

En Balcarce 50 reconocen, en voz baja, que el DNU que declara la emergencia no fue solo un gesto institucional. Fue también una respuesta a una alarma que empezó a sonar fuerte en los tracking diarios que monitorea Santiago Caputo, el asesor todoterreno del Presidente. Las encuestas y la medición en las redes sociales que surge de la minería de datos que manejan sus equipos.

La estrategia del Gobierno para presionar a gobernadores

Los números fueron lapidarios: la inmensa mayoría de la opinión pública estaba en contra de Milei por la demora en reaccionar frente a los incendios y por la percepción de que el Presidente había priorizado su agenda personal (Davos, Cosquín, Mar del Plata, el show con Fátima Flórez y la Derecha Fest) mientras la Patagonia ardía. Las redes sociales se inundaron de videos de Milei cantando el Rock del Gato editados junto a imágenes de la Patagonia en llamas.

Las llamas llegaron rápido a la Casa Rosada. "Las balas ya le estaban entrando", se sinceró un funcionario con acceso directo al despacho presidencial. La frase se repite en distintos despachos, casi como un mantra tardío. En ese contexto, el cambio de estrategia fue inevitable: emergencia por DNU, fondos, despliegue operativo y relato de respuesta inmediata.

El Ministerio del Interior informó el envío de $4.000 millones en ATN a Neuquén, además de recordar los $100.000 millones destinados al fortalecimiento del sistema de Bomberos Voluntarios, junto con recursos para capacitación, equipamiento, logística y asistencia financiera a productores afectados. Según el Gobierno, hay 400 brigadistas en territorio, medios aéreos, fuerzas federales, asistencia sanitaria y ayuda social.

Pero incluso ahí, el relato oficial tiene fisuras. El diputado pampeano Ariel Rauschenberger, del peronismo, salió a aclarar lo que en el Congreso muchos comentan en privado: esos $100.000 millones "son lo que corresponde", no fondos extraordinarios. Están establecidos por la Ley 25.054, y además, advirtió, el Gobierno todavía adeuda más de $43.000 millones no transferidos en 2025, que terminaron engrosando el superávit fiscal.

Mientras tanto, el fuego avanzó. Más de 250.000 hectáreas arrasadas en distintas provincias patagónicas y un daño ambiental que ningún decreto puede revertir en el corto plazo.

En paralelo, la reforma laboral empezó a destrabarse. "Se está avanzando bien", admiten cerca del ministro del Interior, Diego Santilli, el principal negociador con los gobernadores. Santilli se movió con sigilo: reuniones en la Casa de Salta con Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, donde los mandatarios llevaron una advertencia clara y matemática.

"La caída del consumo ya nos redujo la coparticipación del IVA. Si además se baja Ganancias, que es coparticipable, las provincias perderíamos 3.200 millones de dólares. Eso es inaceptable", fue el mensaje unificado.

Milei y Santilli evalúan una aceptación resignada, aunque con una salida discursiva diseñada al milímetro: culpar a los gobernadores de frenar la baja de impuestos. El ministro de Economía, Luis Caputo, se resiste, pero sabe que si el proyecto se empantana en el Senado, no habrá margen para el purismo fiscal.

"Queremos bajar impuestos, generar trabajo formal y crecer. La ley tiene esos tres objetivos", explicó en reserva un allegado a Santilli. Y agregó la frase que desnuda la tensión real: "Si los senadores sacan lo de Ganancias para que salga la reforma laboral, puede ser. Pero los gobernadores van a tener que explicarle a la sociedad por qué no quieren bajar impuestos".

"La reforma fiscal de la reforma laboral es para 2027 no para 2026, algunos no quieren perder ni un mango en un año electoral", se plantean en la Casa Rosada. Milei, mientras tanto, intenta sostener el discurso original sin romper los puentes que necesita para gobernar.

En la última reunión de la Mesa Política en Casa Rosada, con Karina Milei (Secretaría [General), Manuel Adorni (jefe de Gabinete), el asesor Santiago Caputo, el ministro Santilli, el diputado Martín Menem, la senadora Patricia Bullrich, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y Luis Caputo (Economía), la decisión ya estaba tomada. La emergencia ígnea iba por DNU. "La velocidad amerita esa vía", dijeron. No había margen para más demoras.

En el Gobierno admiten que la medida no fue el disparador de la política, sino un intento por mitigar críticas que ya habían calado hondo. "Estamos tratando de contrarrestar un poco las críticas. En este tema, las balas entraron", reconocieron fuentes inobjetables.

Así, entre incendios, encuestas, gobernadores y leyes trabadas, el Presidente avanza en un delicado equilibrio: ceder sin admitir derrota, acelerar reformas mientras apaga incendios, reales y políticos, y preparar el terreno para un relato donde, pase lo que pase, la responsabilidad siempre quede del otro lado del mostrador.