Cuenta regresiva para la reforma laboral: se reactiva el Congreso pero Milei aún no destraba las negociaciones
Con el inicio oficial este lunes de las sesiones extraordinarias del Congreso, empieza la cuenta regresiva para el proyecto de reforma laboral que el presidente Javier Milei fijó como una de las metas principales para este año, pero las negociaciones con los gobernadores que cuestionan el capítulo fiscal de la iniciativa aún no están cerradas y amagan con retrasar los planes de la Casa Rosada.
Milei convocó a las extraordinarias desde el 2 hasta el 27 de febrero y fijó en el temario el proyecto de "modernización laboral" y la reforma de la Ley de Glaciares, que ya tienen dictamen de comisiones y esperan por su votación en el Senado, más la nueva Ley Penal Juvenil que bajará la edad de imputabilidad a 13 o 14 años y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, ambas en la Cámara de Diputados.
El objetivo ideal del oficialismo es que el paquete se apruebe antes del 1 de marzo, cuando el Presidente va al Congreso para inaugurar el nuevo período de sesiones ordinarias, pero la máxima prioridad del Gobierno es la reforma laboral. Por eso el plan de Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista del Senado, era llevar el tema al recinto la semana próxima.
Sin embargo, el diálogo con los gobernadores -dueños de los votos que necesita el Gobierno en el Senado- se tensó por la negociación sobre el capítulo del proyecto que rebaja el Impuesto a las Ganancias para las empresas y afecta las arcas provinciales. Hay propuestas sobre la mesa pero todavía no un acuerdo claro que deje tranquilo al oficialismo para ir a la sesión.
Reforma laboral: ¿en qué estado está la negociación de Milei con gobernadores por los votos?
El oficialismo tiene un compromiso de varios gobernadores y bloques dialoguistas del Senado para apoyar la reforma laboral en general. Por ello, en el Gobierno confían en que el quórum y la mayoría mínima de 37 senadores ya lo tienen. Sin embargo, es un número muy justo. La aspiración de Bullrich y el pedido de los aliados es alcanzar un consenso más amplio para no pasar sobresaltos.
Internamente, en LLA hay un clima de "optimismo pero con moderación", según apuntan fuentes del espacio. Saben que una cosa es la votación en general del proyecto, que todos coinciden que será positiva, y otra muy distinta es la particular, capítulo por capítulo, donde todo puede cambiar si no hay una mayoría sólida permita aprobar cada parte del texto. Por ello la negociación con los gobernadores sobre el capítulo fiscal es clave.
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, se niega a sacar o modificar ese tramo del proyecto. El Gobierno está disputo a compensar a los gobernadores con fondos y concesiones para las provincias, pero lo supedita al apoyo en el Senado porque no quiere retoques al texto de la reforma laboral. A los jefes provinciales esto no los seduce y, para cerrar filas y presionar, organizan una reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para el próximo miércoles.
Según fuentes al tanto de las negociaciones consultadas por iProfesional, los gobernadores dispuestos a acordar con el oficialismo tienen posturas y propuestas distintas, lo que también complejiza la negociación. Por caso, los aliados electorales de LLA -como Rogelio Frigerio (Entre Ríos) o Alfredo Cornejo (Mendoza)- están de acuerdo con la rebaja de Ganancias pero piden que en lugar de que sea en un año se desdoble en dos, para aliviar el costo que pagarían las provincias.
Otro grupo, donde hay gobernadores como Gustavo Sáenz (Salta) o Raúl Jalil (Catamarca), pide que el Gobierno compense la caída de recursos de las provincias (estiman que perderán $1,2 billones en recaudación) con algún mecanismo automático para asignar fondos, que no dependa del criterio de Milei y Caputo. Una de las alternativas que se manejan es volver a coparticipar el impuesto al cheque.
Las sesiones extraordinarias del Congreso activan la cuenta regresiva para la reforma laboral
En la mesa de negociación también está la reactivación de obras públicas, especialmente en las rutas nacionales. Se trata de un tema sobre el que los gobernadores machacan hace tiempo mientras advierten por el estado calamitoso de algunas arterias clave para el comercio y los negocios internos.
Las gestiones con las provincias están a cargo del ministro del Interior, Diego Santilli, pero la última palabra en materia fiscal la tiene Caputo, el custodio del "equilibrio fiscal". Por eso Karina Milei lo suma cada vez más seguido a las reuniones de la "mesa política" del Gobierno, donde se analizan por estos días los planteos de gobernadores y senadores dialoguistas.
En el oficialismo creen que no están tan lejos de consolidar una mayoría de, al menos, 39 o 40 votos, lo que dejaría la reforma laboral de Milei prácticamente blindada. Sin embargo, si no logra un entendimiento con buena parte de los gobernadores dialoguistas se le hará cuesta arriba llegar a ese número.
El Gobierno espera que la negociación avance esta semana y desactive la cumbre que los mandatarios tienen en agenda. En ese marco se definirá si pueden llamar a la sesión del Senado por la reforma laboral para el 11 de febrero. El pasado martes, Bullrich intentó firmar esa convocatoria pero los jefes de los bloques dialoguistas prefirieron esperar a que haya un panorama más claro.
¿Qué ocurrirá con la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo Mercosur-UE?
En tanto, la Cámara de Diputados se abocará en los próximos días a resolver cómo y cuándo se tratará el proyecto que baja la edad de imputabilidad para los menores que delinquen. Es el segundo tema en orden de prioridad para el Gobierno para las sesiones extraordinarias y si bien tiene consenso para su aprobación, también tendrá que pulir ese acuerdo.
El proyecto tuvo dictamen de mayoría en las comisiones en mayo del año pasado, pero nunca llegó al recinto. Milei lo reflotó para las extraordinarias tras la conmoción que generó el asesinato de Jeremías Monzón, de 15 años, en la provincia de Santa Fe, por el que están acusados otros tres menores de edad. Sin embargo, por el cambio de año parlamentario necesita que se firme un nuevo dictamen.
Para lograrlo el año pasado LLA había aceptado varios cambios respecto del texto original enviado por el Gobierno, donde se proponía que la edad de imputabilidad se fijara en 13 años. Finalmente acordó con el PRO, la UCR, la Coalición Cívica y otros bloques establecer como mínimo los 14 años, además de fijar la pena máxima de prisión efectiva en 15 años en lugar de 20, como quería el oficialismo.
Con la vuelta a foja cero del trámite parlamentario y con un bloque propio más robusto por el triunfo en las elecciones de medio término, el Gobierno empezó a sondear la posibilidad de insistir con la edad de imputabilidad para los 13 años. Sin embargo, las bancadas aliadas quieren mantener el texto que ya se había consensuado y sus votos siguen siendo fundamentales para que el proyecto se apruebe.
Por otro lado, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE es todavía una incógnita. Milei mostró interés en aprobarlo cuando lo incluyó en el temario de febrero, pero la decisión del Parlamento Europeo de someterlo a revisión de la Justicia y demorar su votación cambió el escenario.
Un sector del oficialismo quiere avanzar igualmente con su votación en Diputados, entre críticas a los parlamentarios europeos que frenaron un tratado cuya discusión lleva casi 20 años. En tanto, la oposición pide que primero asistan autoridades del Gobierno para explicar en detalle los alcances del tratado.
Lo concreto es que el Congreso retomará la actividad y con ello la agenda de Javier Milei empieza a ponerse en marcha, con la reforma laboral como debate central tanto por el interés del Gobierno en mostrar un avance de su plan de largo plazo, como por su impacto en la vida de todos los trabajadores. Los otros temas se acomodarán en el orden de prioridades en los próximos días.