Reforma laboral: el oficialismo asegura tener acordado "el 95%" del proyecto y revisa cambios clave
El proyecto de reforma laboral empieza a moverse en el Senado, donde la jefa del bloque La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, consiguió este martes un acuerdo con los bloques dialogusitas para sesionar el 11 de febrero y asegura tener acordado "el 95%" del texto, con algunas modificaciones, pero la mayor traba sigue siendo el capítulo fiscal.
Bullrich mantuvo una reunión en las oficinas del bloque de la UCR con el jefe de ese espacio, Eduardo Vischi, sus pares del PRO, Enrique Goerling, y de Provincias Unidas, Carlos Espínola, y los referentes de bancadas provinciales clave para el oficialismo como son la chubutense Edith Terenzi, el misionero Carlos Arce y la tucumana Beatriz Ávila, entre otros.
A la salida del encuentro, Bullrich y Vischi confirmaron que ya tienen firmado el pedido de sesión para el 11 de febrero. Frente a las preguntas de la prensa acreditada en el Senado, entre ellos iProfesional, sobre si el Gobierno ya tenía asegurados los votos para aprobar la reforma laboral, la jefa del oficialismo señaló: "Creemos que sí, si no no convocaríamos".
No obstante, otras fuentes de los bloques dialoguistas deslizaron que los votos están para aprobar el proyecto en general, no así para la votación en particular de cada capítulo, donde el impositivo todavía enfrenta resistencias de los gobernadores, jefes políticos de esos senadores a los que el oficialismo necesita sí o sí.
Reforma laboral: qué cambios aceptará el oficialismo
El oficialismo cuenta con 21 senadores y necesita llegar a 37 para tener quórum, mismo número que marca la mayoría mínima que se necesita para aprobar el proyecto de "modernización laboral" que el presidente Javier Milei envió para las sesiones extraordinarias.
Para llegar a ese número el oficialismo decidió aceptar modificaciones mínimas en el texto, aunque Bullrich sentenció que hasta el día de la sesión van a "trabajar sin hablar de cuáles son los cambios", los cuales se van a conocer el mismo 11 de febero, cuando la iniciativa aterrice en el recinto del Senado.
Según adelantaron a iProfesional en uno de los bloques dialoguistas, una de esas modificaciones será sobre el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que crea el proyecto de Milei como alternativa para el pago de indemnizaciones en el sector privado. La idea que reunió consenso durante la reunión -propuesta por la UCR- es diferenciar en ese programa las empresas grandes de las medianas.
No obstante, el oficialismo y los aliados evitaron dar detalles precisos. El objetivo es que los cambios que se hagan no solo no trasciendan con mucha antelación, sino que además no cambien el espíritu del proyecto que envió Milei.
En ese sentido, Bullrich remarcó ante la prensa que el oficialismo y sus aliados ya tienen "el 95% de los temas cerrados" para ir al recinto y aprobar el proyecto, y agregó: "Vamos a llegar a un acuerdo clarito para que no haya más modificaciones en el recinto. El martes (día previo a la sesión) tiene que estar todo cocinado".
El capítulo fiscal todavía es la gran duda de la reforma laboral: qué hará Bullrich
La parte del proyecto que sigue en duda es el capítulo fiscal que contiene la rebaja del Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas en los tramos más altos y que los gobernadores cuestionan porque, según afirman, le costará a las provincias alrededor de un billón y medio de pesos.
Sobre este punto aún no hay acuerdo. Los senadores, incluso los más inclinados a apoyar al oficialismo, están a la espera de lo que acuerden sus gobernadores con el Ejecutivo nacional. Poco antes del encuentro, un senador dialoguista que todavía no definió cómo votará lo graficó así a iProfesional: "Todo lo que se hable acá no tiene sentido si no está validado por la Rosada".
En ese marco, Bullrich llevará este miércoles el tema de la rebaja de Ganancias a la nueva reunión de la mesa política que integra junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la secretaria General de Presidencia, Karina Milei; el presidente de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo, y el subsecretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
A las últimas reuniones de ese equipo asistió también el ministro de Economía, Luis Caputo, precisamente porque es quien tiene la última palabra para la negociación con los gobernadores, que piden una compensación por la caída de recursos que tendrán las provincias a partir de la rebaja de Ganancias contemplada en el proyecto.
La palabra de Luis Caputo, clave para el capítulo fiscal y el acuerdo con gobernadores
Bullrich ya hizo saber puertas adentro que no ve con malos ojos sacar ese controvertido capítulo para asegurar una mayoría sólida y aprobar sin grandes inconvenientes la reforma laboral, que luego deberá ser votada por la Cámara de Diputados. Sin embargo, hasta ahora Caputo se niega a quitar esa parte del proyecto.
Según supo iProfesional, Caputo tiene previsto reunirse entre este miércoles y jueves con los ministros de Economía de distintas provincias, con el fin de pulir un acuerdo que le permita salvar el capítulo impositivo del proyecto. El encuentro se dará en medio de la conversación que mantendrá la mesa política que rodea a Milei.
La convocatoria ya tuvo un primer efecto: la reunión de gobernadores que estaba prevista también para este miércoles en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) pareció desinflarse en las últimas horas. Los jefes provinciales más cercanos al oficialismo no irán y de los otros que negocian casi ninguno confirmó aún su asistencia.
Si bien las conversaciones con los gobernadores las lleva Santilli, la última palabra para cerrar cualquier acuerdo que involucre fondos del Estado Nacional para las provincias la tiene Caputo. Desde ya, necesita también el aval del Presidente, que sigue de cerca los números más que cualquier otro aspecto de la gestión.
El planteo de las provincias y la tensión con la Casa Rosada por la reforma laboral
Los gobernadores que fueron aliados electorales del oficialismo el año pasado, como Rogelio Frigerio (Entre Ríos) o Alfreo Cornejo (Mendoza) están de acuerdo con la rebaja de Ganancias, pero piden que en lugar de que sea en un año se desdoble en dos, para aliviar el costo que pagarían las provincias.
Otro grupo, donde hay gobernadores como Gustavo Sáenz (Salta) o Raúl Jalil (Catamarca), pide que el Ejecutivo compense la caída de recursos de las provincias con algún mecanismo automático, que no dependa del criterio de Milei y Caputo, y una de las alternativas que manejan es volver a coparticipar el impuesto al cheque.
La idea que hoy más suena en el Gobierno es compensar a los mandatarios provinciales con fondos frescos que no necesiten de una ley y concesiones de tierras u otros activos nacionales para las provincias. Es decir, cualquier mecanismo que no obligue a hacer retoques importantes al proyecto de reforma laboral.
El problema, según deslizan en las provincias, es que la Casa Rosda supedita esa compensación a tener primero los votos en el Senado y esto no es algo que seduzca a muchos gobernadores, que son -por experiencia- desconfiados frente a las promesas.
En este marco, el proyecto de reforma laboral de Javier Milei avanza hacia la sesión del 11 de febrero entre el optimismo y la cautela. Patricia Bullrich consiguió el acuerdo para ir al recinto, que ya es una señal favorable, pero el capítulo fiscal es la mayor incógnita de cara a la votación en particular del proyecto, que promete ser compleja. Allí se encuentra ese 5% que al oficialismo todavía le falta cerrar.