El Gobierno podría acordar la baja de edad de imputabilidad en 14 años en vez de 13 para aprobar el proyecto
Patricia Bullrich admitió que el oficialismo evalúa la posibilidad de acordar una baja de la edad de imputabilidad en 14 años, en lugar de los 13 que impulsa originalmente el Gobierno, con el objetivo de lograr los consensos necesarios para aprobar la ley penal juvenil en el Congreso. Según explicó, la prioridad es que la norma avance, aun cuando eso implique realizar concesiones durante el debate legislativo.
Las definiciones fueron realizadas durante una entrevista televisiva en la que la dirigente del PRO también se refirió a la situación del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a la controversia generada tras la salida de Marco Lavagna del organismo, al estado de la reforma laboral, a la política de importaciones y a denuncias de corrupción vinculadas a la gestión económica anterior.
Ley penal juvenil y edad de imputabilidad
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el debate sobre la ley penal juvenil. Bullrich confirmó que el tratamiento del proyecto comenzará en la Cámara de Diputados y reiteró que la posición oficial es fijar la edad de imputabilidad en los 13 años.
Sin embargo, reconoció que el texto final dependerá de los consensos que se alcancen en el Congreso. "Estamos convencidos de que tiene que ser a los 13, pero lo que junte la mayoría de Diputados será lo que salga. Si es a los 14, será a los 14", expresó.
La dirigente explicó que la propuesta oficial contempla mecanismos diferenciados para menores de esa edad, con un enfoque orientado a la responsabilidad y la reinserción. Según sostuvo, el objetivo es que exista una respuesta temprana del Estado frente al primer delito, para evitar la reiteración de conductas delictivas.
La postura del Gobierno sobre el Indec y el IPC
Bullrich defendió la decisión del Gobierno de no modificar por el momento la fórmula con la que el Indec mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Señaló que, en un contexto de desaceleración inflacionaria, cualquier cambio metodológico podría haber generado sospechas sobre la veracidad de los datos oficiales.
"Estábamos convencidos de que la inflación iba a dar a la baja y, en consecuencia, íbamos a tener una crítica fuerte si se cambiaba la fórmula", afirmó. En ese sentido, explicó que el Ejecutivo optó por mantener la continuidad del indicador para evitar cuestionamientos sobre una eventual manipulación de las cifras.
Bullrich sostuvo que la inflación es un tema altamente sensible y que modificar la metodología en medio de una baja de los precios podía interpretarse como una maniobra para mostrar mejores resultados. "Cambiar la fórmula es algo que siempre se va a pensar que busca cambiar el número de la inflación", indicó, y agregó que mantener el esquema vigente garantiza continuidad estadística.
La salida de Lavagna y el debate metodológico
Consultada por la renuncia de Marco Lavagna a la dirección del Indec, Bullrich descartó que se trate de una conspiración, aunque consideró que la situación podría haberse manejado de otra manera. Según expresó, el error fue no haber definido el cambio de fórmula con mayor anticipación y en un escenario de inflación prácticamente nula.
"Lo ideal hubiera sido anunciar previamente que la nueva fórmula se iba a aplicar cuando la inflación estuviera muy baja, para que no hubiera ningún tipo de especulación", señaló. De todos modos, aclaró que el cambio metodológico no fue descartado, ya que los hábitos de consumo evolucionan con el tiempo y requieren actualizaciones periódicas.
La dirigente también defendió al equipo técnico que continúa al frente del organismo estadístico. Afirmó que se trata de profesionales con trayectoria, muchos de los cuales se habían alejado del Indec durante etapas anteriores para no convalidar prácticas cuestionadas. En ese marco, destacó que existe una línea de continuidad en el análisis estadístico.
Reforma laboral y negociaciones en el Senado
En relación con la reforma laboral, Bullrich aseguró que el proyecto se encuentra en una etapa avanzada de negociación y que el oficialismo cuenta con apoyos clave en el Senado. No obstante, advirtió que el resultado final dependerá del desarrollo del debate parlamentario.
Indicó que el Gobierno trabaja con un bloque consolidado de senadores, junto con legisladores radicales y representantes de distintas provincias, lo que permitiría alcanzar una mayoría significativa. "Esta es la vez que estamos más cerca de que salga", afirmó, aunque aclaró que aún no se puede dar por asegurada la aprobación.
Según explicó, la iniciativa apunta a reducir la intervención estatal y fortalecer el rol del sector privado, en línea con los lineamientos generales de la política económica del Ejecutivo.
Importaciones, precios y costos internos
Bullrich también se refirió a la política de apertura de importaciones, especialmente en el sector de la indumentaria, y defendió la necesidad de converger hacia precios internacionales. Afirmó que, sin esa adecuación, los productos locales pierden competitividad frente a la oferta externa.
En ese marco, reclamó una reducción del llamado "costo argentino", que incluya a todos los actores económicos. Señaló que los empresarios también deben contribuir, ajustando márgenes de ganancia para favorecer precios más bajos al consumidor.
Denuncias contra Sergio Massa
Por último, Bullrich volvió a formular acusaciones contra el exministro de Economía Sergio Massa, a quien vinculó con presuntos mecanismos irregulares en el acceso a divisas durante su gestión. Según afirmó, determinadas personas habrían contado con información privilegiada para acceder a dólares financiados con recursos públicos.
Indicó que la cuestión se encuentra en manos de la Justicia y recordó que realizó denuncias al respecto. En ese sentido, sostuvo que los hechos investigados no formaron parte de una política económica formal, sino de prácticas que habrían permitido la acumulación de fortunas indebidas.
De este modo, Bullrich abordó una amplia agenda de temas políticos y económicos, con definiciones clave sobre reformas en debate, el rol de los organismos estadísticos y la orientación general de las políticas impulsadas por el oficialismo.