Milei cuenta los senadores para aprobar la reforma laboral, a días de la votación: cómo le dan las cuentas
El Senado votará el proyecto de reforma laboral enviado por el presidente Javier Milei el próximo miércoles y, si bien en el Gobierno hay confianza en que será aprobado en general, todavía hay una decena de senadores que no definieron su voto y, en consecuencia, un margen de duda sobre la posibilidad de que algún artículo o capítulo no reúna apoyo suficiente.
La sesión fue convocada para las 11:00 y el oficialismo necesitará tener 37 senadores sentados para tener quórum y abrir el debate. La mitad más uno del pleno de 72. Esa misma mayoría es la mínima requerida para que el proyecto de "modernización laboral" se apruebe y pase a la Cámara de Diputados. En La Libertad Avanza creen que, gracias a las negociaciones con gobernadores y legisladores aliados, ya la tienen.
Sin embargo, aún cuando el proyecto sea aprobado en general deberá reunir 37 votos para aprobar cada capítulo de la iniciativa cuando se vote en particular. Allí están hoy todas las dudas y cobran mayor relevancia los senadores que están en contra de todo el proyecto, como es el caso de la bancada peronista/kirchnerista, sumados a los que aún no definieron qué harán.
Reforma laboral: quiénes son los senadores a favor
Con Patricia Bullrich a la cabeza, los 20 senadores de La Libertad Avanza más el cordobés Luis Juez, quien armó un interbloque con el oficialismo, apoyan la iniciativa. Dan por descontado que también cuentan con el respaldo de los tres senadores del PRO: el misionero Enrique Goerling Lara, la chubutense Andrea Cristina y la pampeana María Victoria Huala.
Entre los 10 integrantes de la UCR hay por lo menos 7 a favor de la reforma laboral: el jefe de la bancada, Eduardo Vischi (Corrientes); su comprovinciana Mercedes Valenzuela; Carolina Losada y Eduardo Galaretto (Santa Fe); Silvana Schneider (Chaco); Mariana Juri y Rodolfo Suárez (Mendoza).
Según supo iProfesional de fuentes parlamentarias, en el oficialismo creen que tendrán también el apoyo del correntino Carlos "Camau" Espínola, del bloque Provincias Unidas; de la tucumana Beatriz Ávila, por el bloque Independencia que responde al gobernador Osvaldo Jaldo y de la chubutense Edith Terenzi, alineada con Ignacio Torres.
En la misma cuenta ponen a Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, alineados con el mandamás de Misiones, Carlos Rovira, y a la neuquina Julieta Corroza, del gobernador Rolando Figueroa. Casi todos ellos han acompañado al oficialismo en otras oportunidades. Hasta ahí, son 37 votos que le permiten al Gobierno tener un moderado optimismo.
Varios miran también al catamarqueño Guillermo Andrada, punto del gobernador Raúl Jalil, como un probable voto a favor del proyecto. Es uno de los integrantes de Convicción Federal, que forma parte del interbloque peronista -ahora llamado Popular- pero está cada vez más lejos de la conducción kirchnerista.
¿Qué senadores no definieron su voto y pueden ser decisivos?
No obstante, ese bloque de cinco senadores todavía no adelantó su voto. A pesar de que su pelea con el kirchnerismo no parece tener vuelta atrás y de que algunos de sus miembros votaron a favor del Presupuesto 2026, se mueven con independencia y al día de hoy figuran entre las incógnitas.
Es el caso de Carolina Moisés (Jujuy); Fernando Salino (San Luis); Jesús Rejal (La Rioja) y Sandra Mendoza (Tucumán). Aunque al igual que en el caso de Andrada, la tucumana es vista desde el oficialismo como un posible voto a favor por su cercanía con el gobernador Jaldo, hoy está entre los dudosos.
En tanto, en la UCR las dudas pasan por Maximiliano Abad (Buenos Aires); Daniel Kroneberger (La Pampa) y Flavio Fama (Catamarca), que evitan adelantar su voto. Abad se inclina por apoyar en general y votar en contra o abstener en algunos artículos y capítulos, de acuerdo a fuentes del radicalismo, mientras que sus dos correligionarios suelen mostrarse críticos del Gobierno.
Tampoco Flavia Royón (Salta) definió su posición. La senadora que responde al gobernador Gustavo Sáez tiene reparos por el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para despidos con dinero que dejará de percibir el sistema previsional, según trasciende desde la provincia.
El otro voto en duda es el de la cordobesa Alejandra Vigo, compañera de Espínola en Provincias Unidas. La senadora y esposa del exgobernador JuanSchiaretti no firmó el dictamen del proyecto y en el peronismo cordobés deslizan que el gobernador Martín Llaryora la dejó en libertad de acción.
El kirchnerismo contra la reforma laboral, en un peronismo en crisis
El bloque Justicialista que preside el formoseño José Mayans es la columna vertebral de la bancada peronista, donde convive dificultosamente con Convicción Federal y algo mejor con el Frente Cívico de Santiago del Estero. Se estima que sus 21 senadores votarán en contra del proyecto de "modernización laboral" de Milei.
Las senadoras Anabel Fernández Sagasti y Juliana di Tullio, leales espadas de la expresidenta Cristina Kirchner, conducen el espacio junto a Mayans y encabezarán el rechazo en el que también se anotan otras figuras clave del kirchnerismo como Eduardo "Wado" de Pedro (BuenosAires), Mariano Recalde (CABA), Jorge Capitanich (Chaco) y Alicia Kirchner (Santa Cruz).
A ellos se les sumarían, hasta el momento, los dos senadores del Frente Cívico que tiene al exgobernador Gerardo Zamora a la cabeza junto a Esther del Carmen Moreno. Así, el rechazo al proyecto de reforma laboral parte de 23 votos como piso, mucho más lejos de la mayoría que el oficialismo y aliados.
Pero mientras haya senadores indefinidos o acaso sin respuesta a sus sugerencias para modificar el proyecto, la balanza puede inclinarse para cualquiera de los dos lados cuando llegue el momento de la votación en particular. "El Gobierno depende de sí mismo", grafican los operadores parlamentarios con más experiencia, en alusión a que los acuerdos que logre cerrar la Casa Rosada -y los que no- determinarán el rumbo de la reforma.
Se define el pase a Diputados de la reforma laboral y la "letra chica"
En el marco de las negociaciones que encaró la Casa Rosada el tema más discutido hasta el momento es el capítulo impositivo del proyecto, que establece una rebaja del Impuesto a las Ganancias para las empresas y que, según los gobernadores, pega en la recaudación de las provincias. Por tstas horas, según supo iProfesional, no se descarta del todo sacar ese capítulo para facilitar la aprobación del proyecto.
No obstante, durante el debate en la comisión en diciembre pasado y en las charlas que mantuvo Bullrich con los distintos bloques hubo otros temas que recibieron observaciones. Entre ellos, la habilitación para depositar sueldos en billeteras virtuales -muy resistida por los bancos- y el financiamiento del FAL con una parte de los aportes que hoy van a la ANSES.
Tras el último encuentro de jefes bloque, Bullrich adelantó que la iniciativa tendrá algunos cambios a partir de las sugerencias que hicieron los senadores y los distintos sectores del mundo laboral que asistieron al Senado en diciembre, pero que no los darán a conocer hasta el día de la sesión. Esto deja un margen de incertidumbre casi hasta el final.
El gobierno de Javier Milei mantiene las negociaciones abiertas y hace cuentas por estas horas sobre el pleno del Senado. La reforma laboral fue tomada como bandera por el oficialismo y el miércoles se define no solo si tiene chances de convertirse en ley, sino también su "letra chica", mientras el Congreso se verá rodeado por los sindicatos de la CGT y la CTA.