DELICADO VÍNCULO

Milei invitó al papa León XIV a la Argentina y la visita ya tendría una fecha prevista

El Presidente busca recomponer el vínculo con la Iglesia y Pablo Quirno tiene un rol clave en esa misión. El canciller entregó la invitación en El Vaticano
Por Mariano Obarrio
POLÍTICA - 11 de Febrero, 2026

El gobierno de Javier Milei formalizó la invitación al papa León XIV para visitar la Argentina y la visita sería hacia fines de noviembre o comienzos de diciembre de 2026. El gesto, confirmado por el canciller Pablo Quirno tras su audiencia en el Vaticano, marca un giro en la relación con la Santa Sede en un contexto de frialdad creciente entre la Casa Rosada y el Episcopado local.

Especialmente, las tensiones recrudecieron cuando Milei no contestó un pedido de audiencia del Episcopado, mientras que sí mantuvo fuertes gestos de amistad con los cultos judío y  evangélico, especialmente a fines de 2025. "La visita sería entre fines de noviembre y principios de diciembre", reveló a iProfesional un alto dignatario de la Iglesia argentina muy allegado al papa norteamericano Robert Prevost.

Javier Milei invitó al Papa León XIV a Argentina: cuándo vendría

"La relación entre la Argentina y la Santa Sede se ha caracterizado históricamente por el diálogo franco, la cooperación constructiva y la convergencia de valores fundamentales: hoy atraviesa un excelente momento", escribió Quirno en su cuenta de X.

Y agregó: "En ese espíritu, hice entrega de una carta de invitación del Presidente @JMilei al Papa León XIV (@Pontifex_es) para que visite nuestro país y reafirmé la voluntad de trabajar de manera conjunta por la paz, el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de los conflictos".

La Cancillería reforzó ese mensaje en un comunicado oficial en el que subrayó el "excelente momento" del vínculo diplomático y la voluntad de cooperación en favor de la paz. Según fuentes cercanas al Vaticano, la invitación había sido cursada tiempo atrás por escrito y ahora fue "concretada" en reuniones reservadas con las principales autoridades vaticanas. El viaje de León XIV incluiría también Uruguay y Perú, y se inscribe en la agenda regional del Pontífice.

Vínculo delicado entre la Iglesia y el Gobierno

Sin embargo, el dato geopolítico contrasta con la realidad doméstica. Mientras el Gobierno exhibe sintonía con Roma, la relación con la Iglesia argentina atraviesa su etapa más fría desde el inicio de la gestión libertaria. Por segundo año consecutivo, Milei no recibió a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que preside Monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza, para el tradicional saludo navideño. El intercambio se limitó a cartas formales. La audiencia solicitada hace casi un año por los obispos aún no tiene fecha.

En paralelo, el Presidente fortaleció su vínculo con las iglesias evangélicas —a las que recibió en la Casa Rosada y con las que compartió actos públicos— y consolidó su alineamiento estratégico con el judaísmo, en sintonía con su política exterior proisraelí y de fuerte acercamiento a los Estados Unidos. En la Iglesia Católica hablan, en reserva, de una "apertura selectiva" de credos.

Las diferencias no son sólo protocolares. La Comisión Episcopal de Pastoral Social rechazó el proyecto oficial para bajar la edad de imputabilidad al sostener que "bajar la edad no baja el delito" y reclamar políticas integrales que atiendan las causas estructurales de la violencia.

También hubo cuestionamientos por el impacto social del ajuste económico, los recortes en discapacidad y universidades, y el estilo confrontativo de la gestión. Las voces de monseñores como Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal, y otros como Ángel Rossi y Gustavo Carrara concentraron las críticas más visibles.

El fallecimiento del papa Francisco cerró una etapa singular. Su figura operaba como puente y, a la vez, como límite, por cuanto Milei y el Papa tuvieron posicionamientos críticos entre sí, pero Milei visitó a Francisco en Roma pocos meses antes de su fallecimiento.

Con León XIV, el escenario cambió. El nuevo Pontífice —según destacan en el Vaticano— ha puesto el acento en la dimensión social de la economía y en la necesidad de que el orden político no pierda de vista la dignidad humana.

En sus homilías recientes retomó conceptos de La Ciudad de Dios de San Agustín: la tensión entre la ciudad terrena, fundada en el amor propio y el poder material, y la Ciudad de Dios, orientada al bien trascendente; la idea de que la historia tiene sentido y no es mero ciclo; y la definición de la paz como tranquillitas ordinis, tranquilidad en el orden justo.

No es un detalle menor. En clave agustiniana, ningún Estado es absoluto ni eterno; su legitimidad depende de la justicia. "Un Estado sin justicia no es más que una gran banda de ladrones", escribió el obispo de Hipona, San Agustín, a quien el Papa siempre cita por su admiración y su origen agustiniano.

La cita resuena en un país atravesado por el ajuste, la discusión sobre el rol del Estado y la redefinición del contrato social. Para Milei, la visita papal tendría un valor estratégico: reposicionar a la Argentina en el tablero regional, exhibir normalización institucional tras años de fricciones y, en el plano interno, descomprimir la tensión con el culto mayoritario.

Para León XIV, sería una escala simbólica en la tierra de su predecesor, el papa Francisco, que nunca vino a la Argentina, y un mensaje sobre la necesidad de diálogo en sociedades polarizadas.

La diplomacia avanza mientras que la política doméstica por ahora sigue estancada. El desafío será evitar que la foto en el Vaticano o en Buenos Aires quede encapsulada en el protocolo mientras persiste el desacople entre la Casa Rosada y la Iglesia local. En la tradición agustiniana que el Papa reivindica, la paz no es sólo ausencia de conflicto sino orden justo. Esa es, en definitiva, la discusión de fondo con la Iglesia local.

Te puede interesar

Secciones