Reforma laboral: el oficialismo confía en que se aprobará, pero hay expectativa por la votación de dos cambios clave
La Cámara de Diputados se encamina a votar en general el proyecto de reforma laboral alrededor de la medianoche y en el oficialismo aseguran que será aprobado, pero las cuentas que hacen minuto a minuto varían en el número y generan incertidumbre por dos de los cambios que propone la iniciativa del presidente Javier Milei, entre ellos, la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para indemnizaciones.
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, abrió la sesión a las 14:15 con 130 diputados sentados en sus bancas, apenas uno más de los necesarios para tener quórum. Para llegar a ese número el oficialismo necesitó, además del PRO y la UCR, de los 15 legisladores que responden a los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Catamarca, Raúl Jalil; de Salta, Gustavo Sánez, y el mandamás de Misiones Carlos Rovira.
Se sabe que el proyecto de "modernización laboral" volverá al Senado debido a que el oficialismo se vio forzado a modificarlo en Diputados con la eliminación del muy cuestionado artículo que establecía descuentos del 25% y del 50% en los salarios en casos de enfermedad. Para el Gobierno, esa concesión fue clave para asegurarse la mayoría de 129 votos para aprobarlo.
No obstante, en la bancada de La Libertad Avanza hacen cuentas "minuto a minuto" y el número "varía", según confiaron fuentes libertarias a iProfesional. Al igual que lo hizo la semana pasada en el Senado, el ministro del Interior, Diego Santilli, se instaló en la Cámara baja para asegurarse que no haya fugas.
Confían en que la aprobación en general está garantizada, a tal punto que en el Senado ya convocaron al plenario de comisiones para este viernes a las 10:00 con el fin de darle dictamen nuevamente al proyecto apenas lo despache Diputados, para votarlo el viernes 27 de febrero. Pero con el correr de las horas, el optimismo pasó de total a moderado.
Los cálculos que hace el Gobierno para la votación de la reforma laboral
En la bancada oficialista creen que superarán los 130 votos y en la oposición más dura que encarna el peronismo hay clima de resignación, dado que estiman que LLA rondará, con la ayuda del PRO, la UCR y los aliados provinciales, los 134. Es un número que le da tranquilidad al Gobierno, pero que igualmente requiere de una ingeniería bien aceitada. En eso trabajan las espadas parlamentarias de Milei.
El bloque de LLA que preside Gabriel Bornoroni cuenta con 95 diputados y a ellos sumarían su voto en general los 12 del PRO; los 6 de la UCR; los 3 tucumanos de Independencia; los 3 de Elijo Catamarca; los 2 sanjuaninos de Producción y Trabajo; la neuquina Karina Maureira (alineada con el gobernador Rolando Figueroa) y los 9 de Innovación Federal, que responden a Sáenz y Rovira.
La cuenta arroja así 131 votos para aprobar la reforma laboral en general. Mayoría, pero ajustada. La clave pasará por lo que hagan los 22 diputados del interbloque Unidos, cuya columna vertebral es Provincias Unidas, espacio que se referencia principalmente en los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Córdoba, Martín Llaryora.
Según supo este medio, ese espacio se dividirá. Los seis cordobeses se perfilan para votar a favor, al igual que la santafesina Gisela Scaglia (ex vice de Pullaro y jefa del bloque), su comprovinciano José Núñez y el rionegrino Sergio Capozzi. En tanto, votarían en contra unos 10 diputados, entre ellos los bonaerenses Pablo Juliano, Nicolás Massot y Miguel Pichetto y el porteño Martín Lousteau.
La variopinta bancada de Provincias Unidas se convierte así en la dueña de la tranquilidad que busca el oficialismo para la votación en general, pero no ocurre lo mismo con la votación en particular de los 26 títulos que tiene el proyecto, donde el gobierno de Milei no quiere más cambios que la eliminación ya acordada del artículo sobre licencias por enfermedad.
Una vez más, la tensión está en la votación en particular: dos cambios clave en la mira
Hay dos títulos que están en peligro. Uno es el Título II que crea el Fondo de Asistencia Laboral para indemnizaciones que se financiará con aportes que hoy van a la ANSES. Este fue uno de los puntos más criticados en el Senado y volvió a serlo en el debate de este jueves en la Cámara de Diputados.
Un diputado que sigue de cerca las gestiones en curso deslizó a iProfesional que los votos para sostener ese título "están ajustados", aunque señaló que igualmente se siente "confiado" en que pasará. Otras fuentes, que rondan los despachos de los bloques dialoguistas pero críticos de la letra chica del proyecto señalan que "no se llega a voltear el FAL".
Entre versiones de un lado y otro, la verdad solo se conocerá cuando cuando llegue el momento de la votación en particular, aunque según supo este medio la clave para el oficialismo podría pasar por las ausencias de diputados cordobeses de Provincias Unidas, que es donde hay más voces en contra de ese título. Se presume que el exgobernador Juan Schiaretti e Ignacio García Aresca no estarían para votar.
El otro título en riesgo es el último, donde se pone un plazo de dos años para la derogación de regímenes y estatutos profesionales, entre ellos el Estatuto del Periodista (Ley 12.908). Durante el debate hubo muchos diputados que alertaron por este punto.
El debate de los diputados sobre la reforma laboral
La defensa inicial del proyecto estuvo a cargo de Lisandro Almirón, miembro informante de LLA, quien justificó la necesidad de esta reforma laboral en que "el empleo registrado en Argentina no crece hace ya demasiado tiempo".
El diputado correntino destacó que el proyecto permite que el sueldo "pueda abonarse tanto en moneda nacional como en moneda extranjera" y que "se facultan a las partes para acordar el régimen de compensación de las horas extraordinarias", entre otros puntos, y puso de relieve la eliminación del artículo 44 sobre licencias por enfermedad tras haber "escuchado todos los aportes de los diferentes bloques".
La bancada Unión por la Patria, en tanto, cubrió el debate de críticas. "Detrás de la palabra modernización laboral han contrabandeado la más brutal regresión", advirtió Sergio Palazzo, al tiempo que remarcó que "atacaron en cuatro direcciones: la ley de contrato de trabajo, la ley de negociación colectiva, la ley de asociaciones sindicales, y casi anti reglamentariamente han metido por la ventana el traspaso de la justicia laboral al ámbito de la Capital Federal".
Su compañera de bancada Vanesa Siley trazó un paralelismo con la polémica reforma laboral que impulsó en su momento Fernando de la Rúa: "A esta ley también la está atravesando una ‘banelco’, pero lo malo del paso del tiempo es que ahora la banelco es a la luz del día, porque son las cajas de las provincias, o más bien de los gobernadores".
En Provincias Unidas, uno de los más críticos fue el experimentado Miguel Pichetto, quien señaló: "Después de haber leído todos los títulos del proyecto puede decirle que no hay ningún punto que beneficie al trabajador". Al respecto señaló que "se meten con el cálculo de despidos, que ha sido una cuestión resuelta hasta por la Corte" y suprimen ítems para "hacer una indemnización más débil, que busca no darle al trabajador lo que corresponde".
Además, criticó la creación del FAL porque por ser "un sistema híbrido donde la plata la sacan debilitando el sistema jubilatorio". Su compañero de bancada Pablo Juliano, en tanto, advirtió al Gobierno que "se metieron con los dueños de la Argentina, que son los trabajadores, que todos los días se rompen el lomo y confiaron en la promesa. No se vale, ustedes son unos tramposos, están rompiendo ese acuerdo con los que pedalean todo el día para salir para adelante".
Hubo otros discursos más curiosos, como el de Pablo Outes, que ingresó por la boleta de Unión por la Patria, pero se alineó con Sáenz y anticipó su apoyo al proyecto a pesar de haber expresado en el mismo discurso que "el modelo de Milei está fracasando porque para crecer necesitamos infraestructura, energía y universidades".
La aspiración del oficialismo es que el proyecto de reforma laboral se vote en general a medianoche, para pasar luego a la crítica votación en particular. La tropa de Javier Milei confía en que logrará la aprobación sin más modificaciones y que podrá acelerar en el Senado para darle sanción definitiva a la ley el 27 de febrero.