• 20/2/2026
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Reforma laboral: la CGT prepara una ofensiva judicial y gremios duros impulsan paro de 36 horas

Tras la aprobación en Diputados, la reforma laboral avanza y la CGT anticipa acciones judiciales mientras gremios duros piden un paro de 36 horas.
20/02/2026 - 07:48hs
Reforma laboral: la CGT prepara una ofensiva judicial y gremios duros impulsan paro de 36 horas

La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral tras una sesión atravesada por cruces entre oficialismo y oposición. Dirigentes de distintos gremios comenzaron entonces a definir estrategias para "el día después". Mientras algunos sectores impulsan medidas de fuerza de mayor alcance, desde la Confederación General del Trabajo (CGT) anticipan una ofensiva judicial. En paralelo, referentes sindicales ya proyectan el escenario político hacia 2027.

El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Jorge Sola, confirmó que la central obrera recurrirá a la Justicia en caso de que el Congreso apruebe la reforma laboral actualmente en debate. La definición fue realizada durante una entrevista en Infobae en vivo, donde el dirigente sostuvo que el proyecto vulnera principios constitucionales vinculados al derecho del trabajo.

"La vamos a judicializar. Hay dos principios constitucionales que están conculcados: el 14 bis y el de no regresividad de los derechos sociales", afirmó Sola al ser consultado sobre los pasos a seguir si la iniciativa obtiene sanción legislativa. El artículo 14 bis de la Constitución Nacional establece derechos vinculados a condiciones dignas de labor, organización sindical y protección contra el despido arbitrario.

Además, el secretario general defendió la estrategia sindical adoptada frente al tratamiento parlamentario del proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo.

Reforma laboral y posición de la CGT

Durante la conversación, Sola explicó que la medida de fuerza convocada por la CGT no estuvo dirigida contra una administración en particular, sino contra el contenido del proyecto. "No estamos hablando de un artículo. Estamos hablando del rechazo absoluto a la reforma. Teníamos decidido que cuando se tratara esta reforma, porque la rechazamos en su totalidad, íbamos a llevar adelante la medida de fuerza", indicó.

El dirigente precisó que la central obrera adoptó esa decisión ante la falta de participación en el diseño del proyecto. "Nuestra responsabilidad es gremial y es la de oponernos a un programa económico y político que no tiene en cuenta a los trabajadores como centro de escena, sino que los pretende como engranaje de un mecanismo de producción", expresó.

Consultado sobre si el paro buscó influir en el voto de los legisladores, respondió que el objetivo fue llamar la atención del Gobierno y del Congreso. "Precisamente buscamos llamar la atención a un gobierno que no nos ha aceptado en el diálogo en ningún momento. Hicimos 12 movilizaciones, 4 paros, y no están sentados los trabajadores en un proyecto donde se tratan sus propios intereses", señaló.

En ese sentido, defendió la legitimidad de las protestas convocadas por la central obrera y sostuvo que se realizaron dentro de los marcos legales vigentes. "Uno puede expresarse, claro. Lo hemos hecho manteniendo la paz social", agregó.

Puntos cuestionados del proyecto

Sola detalló los aspectos del proyecto que la CGT considera centrales en su rechazo. Entre ellos mencionó la modificación del régimen de indemnizaciones, la implementación de un sistema de banco de horas, cambios en la regulación del derecho de huelga y la posibilidad de negociar convenios por empresa por debajo del convenio colectivo sectorial.

"Deroga la ley de teletrabajo, no habla de tecnología ni de robótica, baja derechos, licúa indemnizaciones, limita el derecho de huelga y restringe la militancia del delegado gremial", enumeró el dirigente sindical. Según su planteo, estas modificaciones implican una reducción de estándares laborales ya vigentes.

En relación con las indemnizaciones, sostuvo que el nuevo esquema previsto en la reforma implicaría una modificación en los criterios de cálculo. También cuestionó la posibilidad de crear mecanismos alternativos que reemplacen el régimen tradicional.

Sobre el banco de horas, explicó que el sistema permitiría compensar horas extra con descansos en momentos de menor actividad. "Permite que el empleador, en acuerdo con el trabajador, decida: ‘No te pago horas extra, te las tomás cuando baje la producción’. ¿Quién define cuándo se toman? El empleador", planteó.

Convenios por empresa y principio de no regresividad

Otro de los ejes señalados por Sola fue la habilitación de convenios colectivos por empresa que puedan establecer condiciones inferiores a las previstas en los convenios de actividad. Según indicó, ese punto vulnera el principio de no regresividad de los derechos sociales.

"Ese principio de no regresividad de derechos es constitucional. Todo puede ir para arriba, pero no para abajo. Hoy, un empleador puede generar un sindicato por empresa y negociar a la baja. Eso debilita la posición de los trabajadores", afirmó.

El principio de no regresividad establece que los derechos sociales reconocidos no pueden ser disminuidos por normas posteriores. Este criterio ha sido desarrollado en el ámbito del derecho internacional de los derechos humanos y en la jurisprudencia constitucional argentina.

Sola también mencionó el Pacto de San José de Costa Rica, instrumento internacional incorporado con jerarquía constitucional en Argentina, como fundamento de la postura sindical. "Una vez que tenés un derecho, no podés bajar de ese nivel", indicó.

Evaluación del paro y próximos pasos

Al evaluar el alcance del paro nacional convocado por la CGT, el dirigente sostuvo que tuvo un alto nivel de adhesión entre los trabajadores formales. "Fue el más importante de los cuatro que se han hecho en este gobierno. El acatamiento fue muy alto, sobre todo de los trabajadores formales, los nueve millones que tienen representación gremial", afirmó.

También señaló que recibieron el acompañamiento de pequeñas y medianas empresas que manifestaron su rechazo al proyecto. Según indicó, la central obrera continuará con un plan de acción si la reforma avanza en el Congreso.

"No termina con esto. La profundización del plan de acción implica decirle al Gobierno y al poder político que lo que han hecho va en contra de cualquier derecho manifestado en la Constitución. Por lo tanto, la vamos a judicializar a esta ley", expresó.

De acuerdo con sus declaraciones, la vía judicial se activaría una vez sancionada la norma. El objetivo sería solicitar la declaración de inconstitucionalidad de los artículos que, a criterio de la CGT, vulneren el principio protectorio del derecho del trabajo y el principio de no regresividad.

Paro de 36 horas: la propuesta del Frente Sindical Unidad

En contraste con la estrategia judicial, los gremios nucleados en el Frente Sindical Unidad (FreSU) promueven una escalada del conflicto. El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, planteó la convocatoria a un paro de 36 horas en la semana previa al tratamiento en el Senado. La propuesta contempla una movilización durante las primeras 12 horas y un paro activo de 24 horas posteriores.

El planteo fue expresado durante una movilización frente al Congreso, donde Furlán sostuvo que la resolución del conflicto debe darse mediante la confrontación gremial. La iniciativa busca presionar al Senado antes de la votación definitiva.

Dentro de la CGT no existe consenso sobre la adopción de una medida de esa magnitud. No obstante, la propuesta obligará a la conducción a discutir nuevos pasos. Está previsto que el Consejo Directivo vuelva a reunirse para analizar el escenario y definir eventuales medidas de fuerza cuando la reforma llegue a la Cámara alta.

Crecimiento del FreSU y tensiones en la conducción sindical

El FreSU amplió en los últimos meses la cantidad de organizaciones que lo integran y profundizó su diferenciación respecto de la estrategia del triunvirato cegetista. Aunque no plantean una ruptura formal con la CGT, sostienen un plan de acción propio.

Además de la UOM, el espacio incluye a Aceiteros y a las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). En las últimas semanas se sumaron sectores del gremio camionero que conduce Pablo Moyano y el sindicato ferroviario La Fraternidad, encabezado por Omar Maturano.

La coexistencia de estrategias diferentes dentro del movimiento obrero plantea un escenario de debate interno. Mientras la CGT prioriza el frente judicial y la negociación política, el FreSU impulsa medidas de fuerza más extensas. La dinámica entre ambos sectores será determinante para el curso del conflicto en las próximas semanas.

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