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Plan "50 leyes": Milei sorprenderá con anuncios, llevará su barra libertaria y dará un discurso de alto voltaje

El discurso del domingo en el Congreso viene recargado. No descartan fuerte tensión entre los peronistas y el Presidente y sus adeptos
28/02/2026 - 18:30hs
Plan "50 leyes": Milei sorprenderá con anuncios, llevará su barra libertaria y dará un discurso de alto voltaje

Con un discurso encendido, anuncios sorpresa y barras libertarias dispuestas a la batalla en las galerías de la Cámara de Diputados, el presidente Javier Milei inaugurará el domingo próximo a las 21 el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso ante una Asamblea Legislativa caldeada por las tensiones con la vicepresidenta Victoria Villarruel, el desplazamiento de los periodistas y el anuncio de una Reforma Política que pretenderá eliminar las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias PASO, para las elecciones presidenciales de 2027.

Según pudo saber iProfesional, el Presidente está convencido de darle un tono épico y grandilocuente a las reformas y desregulaciones que hizo en los primeros dos años de su gestión y comenzar la campaña presidencial con propuesta de la eliminación de las PASO, la reforma de la Boleta Unica de Papel y el financiamiento a las campañas.

Tambien tiene previsto repasar algunos de los 50 proyectos que prevé enviar al Congreso en este año y destacar hasta el cansancio los resultados positivos que a su entender generaron la reducción del déficit fiscal, el equilibrio macroeconómico y la desaceleración de la inflación.

En un contexto donde la parálisis de la economía real, el cierre de 21.000 empresas Pymes y los 300 mil despidos, como los recientes de la empresa Fate, eso podría provocar silbatinas y abucheos en las bancadas opositoras. No se descarta que los bloques de izquierda lleven carteles. Por ahora, en el peronismo adelantan que observarán cual será el contenido y el tono del discurso de Milei.

Javier Milei quiere presentar 50 proyectos de ley en el 2026

El domingo a las 21, Javier Milei se parará ante la Asamblea Legislativa con un discurso que todavía no está escrito. Lo terminará de pulir este fin de semana en Olivos, a puertas cerradas, junto a su consejero más influyente, Santiago Caputo. No será un punteo prolijo de sus medidas sino una pieza política argumental genérica, con tono de batalla cultural, ataques a los adversarios que construye, y anuncios que buscarán marcar la agenda del año.

El número impacta: 50 proyectos de ley para el año parlamentario de 2026. La Casa Rosada habla de una "segunda etapa" de transformación. Si el primer tramo fue ajuste fiscal y desregulación por decreto, ahora la ofensiva se traslada al Congreso, donde el oficialismo no tiene mayorías propias y cada voto se negocia como una acción en la bolsa.

El eje central será la reforma política. Milei quiere eliminar las PASO. La explicación oficial es económica y administrativa: abaratan costos y acortan el calendario. La real es estratégica: sin primarias abiertas, la oposición pierde una herramienta para ordenarse y se consolida la polarización con el kirchnerismo. El Presidente apuesta a reeditar el esquema binario y evitar que surja una tercera fuerza que complique su camino hacia 2027.

Para eso necesitará mayorías agravadas: 129 votos en Diputados y 37 en el Senado. No es un trámite, especialmente si se tiene en cuenta que muchos gobernadores no podrían darle el gusto porque está en juego la suerte del peronismo. En el mismo capítulo electoral se anunciarán cambios a la Boleta Única y modificaciones en el financiamiento partidario, bajo la bandera de la transparencia y la reducción de estructuras tradicionales.

Habrá además reforma del Código Penal —con endurecimiento de penas y actualización frente al crimen organizado y delitos económicos—, reforma tributaria para simplificar impuestos y avanzar en competitividad, posibles indicios sobre nombramientos en la Corte Suprema —con vacantes aún abiertas y el recuerdo del fracaso de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla—, financiamiento universitario con auditorías y criterios de eficiencia, y tratados internacionales sobre patentes, propiedad intelectual y lucha contra falsificaciones. Incluso sobrevuela la posibilidad de enviar el acuerdo comercial con Estados Unidos, aunque el reciente fallo de la Corte norteamericana obliga a recalcular tiempos. "No tiene fecha el envío del acuerdo al Congreso, porque las señales que llegan de los Estados Unidos aún son difusas", señalaron en Balcarce 50.

También está la posibilidad de que Milei anuncie en el Congreso el proyecto de reforma integral de la SIDE que convalidaría el DNU emitido el 31 de diciembre último y que fue criticado, aunque no se especificó que mantendrá la posibilidad de los agentes secretos de detener a individuos en flagrancia sin orden judicial

Un discurso confrontativo con duros ataques al kirchnerismo

Pero el discurso no será sólo institucional. Será confrontativo, según confiaron en Olivos. Milei podría destinar duros ataques al peronismo kirchnerista, su antagonista predilecto. En la Casa Rosada anticipan que no habrá contemplaciones. En el peronismo parlamentario, en cambio, bajan el tono y ensayan estrategia. "Mañana (este viernes) se termina de redondear la cosa, con la votación de las leyes del Senado", confían. Y agregan con ironía: "Pero hay que bajarle el precio. Los discursos de Milei están devaluados".

La advertencia no es menor. "La actitud que encuentre en el recinto dependerá exclusivamente de su responsabilidad", señalan. Traducido: el peronismo actuará en espejo con el nivel de agresión presidencial. Si Milei modera, habrá institucionalidad. Si embiste, habrá respuesta. El clima puede volverse eléctrico en pocos segundos.

La escenografía está cuidadosamente diseñada. Milei quiere los palcos bandeja llenos de militantes propios que estallen en aplausos ante cada proclama. En los pasillos del Congreso ya los llaman "La Cámpora libertaria", en referencia a la agrupación kirchnerista La Cámpora que vivaba cada intervención de Cristina Kirchner en el Parlamento.

Los jóvenes kirchneristas lucían vestimentas informales, remeras y musculosas. En cambio, los libertarios son más atildados, visten traje, pelo prolijo y sonrisa ejecutiva, pero la lógica es idéntica: convertir el recinto en una virtual "guerra de barras" contra el kirchnerismo.

El protagonismo de las Fuerzas del Cielo de Caputo, el clan Menem y Victoria Villarruel

Las Fuerzas del Cielo de Caputo buscarán protagonismo. Santiago Caputo se ubicará junto al diputado bonaerense Agustín Romo, Daniel Parisini —el Gordo Dan— y Juan Pablo Carreira, alias John Doe en X y director de la Oficina de Respuesta Oficial, especializada en confrontar con periodistas. En otro palco estarán Karina Milei, Lule Menem y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Tres tribus dentro del oficialismo: los Caputo Boys, el clan Menem y los violetas de Sebastián Pareja. "Van los tres bandos", admiten. La interna no se detiene ni en la solemnidad institucional. Señalan que ya existen disputas por los mejores lugares.

En ese esquema, las Fuerzas del Cielo quedarían más reducidas que en otras ocasiones, en medio de una disputa silenciosa con los armadores de Martín y "Lule" Menem y el diputado nacional Sebastián Pareja por el control territorial y simbólico del espacio. El "clan Menem" maneja el ceremonial de la Cámara de Diputados pese a que la organización de la Asamblea Legislativa está formalmente a cargo de la presidenta del Senado y vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, que obedece órdenes de la Casa Rosada pese a que la relación está literalmente rota.

Los periodistas, en cambio, quedarán relegados. Por tercera vez consecutiva, la Casa Rosada los desplazará de sus palcos históricos —ubicados justo encima del estrado presidencial— al "gallinero", en la segunda galería, con peor visión y acústica. El Círculo de Periodistas Parlamentarios repudió la medida por arbitraria e injustificada. Desde Diputados alegan razones de seguridad. "Es complicado este gobierno. Este domingo va a estar difícil laburar acá", se queja un cronista. El poder de Milei quiere ovaciones cerca y preguntas lejos.

El otro foco de tensión será el reencuentro de Milei con Victoria Villarruel. La relación está fracturada y sin retorno posible. En Balcarce 50 hablan de "traición" de Villarruel y la acusan de buscar un armado con el peronismo duro y del interior del país para lanzar una candidatura presidencial en 2027. En el Senado responden que jamás hubo conspiración y que lo imperdonable fue no subordinarse a dirigentes no votados. El domingo compartirán recinto, pero nadie apuesta a un saludo afectuoso.

Villarruel llega con agenda propia. Defendió la industria nacional tras la crisis de FATE, cuestionó importaciones indiscriminadas, marcó diferencias por la situación salarial de las Fuerzas Armadas y la crisis de la IOSFA. Recorrió 20 provincias con su lema "Todo por Argentina" y aplicó su propia motosierra en el Senado: redujo la planta de 4819 agentes a 3706, informatizó controles y detectó "fantasmas". Mantiene vínculos estrechos con la Iglesia y no oculta ambiciones futuras dentro de una derecha nacionalista con "pata productiva". Pero evita romper formalmente su relacion con Milei. El equilibrio institucional aún pesa. "De todos modos estará complicado", señalan cerca de Villarruel a iProfesional.

El Congreso será el lugar para el test de poder de Javier Milei

Del mismo modo, Milei podría hacer durísimas referencias a empresarios argentinos industriales, contra los cuales parece haber emprendido otra de sus batallas culturales. "No quisiera estar en los zapatos de Paolo Rocca ni de Javier Madanes Quointanilla", señalaron en despachos de la Casa Rosada. Se referían a los dueños de Techint y de Fate, contra los cuales Milei desencadenó una Guerra Santa. Roberto Mendez, CEO de Neumen, le dio servido en bandeja un argumento poderoso a Milei al confesar que durante mucho tiempo la distribuidora de neumáticos le robó a sus clientes por precios que no se justificaban en razones comerciales ni productivas sino de exagerada codicia rentística.

Así, el domingo será mucho más que una apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Será un test de poder. Milei buscará trasladar al Congreso su épica disruptiva, rodeado de barras fervorosas y con la prensa a distancia. El peronismo medirá cada gesto en espejo. Y en medio de mármoles, silencios y ovaciones ensayadas, se pondrá en juego algo más que un discurso: la capacidad real del Presidente para convertir su retórica en leyes, su relato en mayoría y su confrontación en gobernabilidad.

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