Nuevo ministro de Justicia: Karina Milei gana poder, Santiago Caputo retrocede y asoma el "tano" Angelici
Por estos días, en la Casa Rosada ya no hay dudas sobre dónde anida el poder real. El gobierno de Javier Milei acaba de ofrecer una demostración práctica y descarnada: manda Karina Milei. El desembarco de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia es una operación a gran escala en la pelea interna libertaria, con un herido inequívoco, el asesor en propaganda Santiago Caputo, y un mensaje disciplinador que retumba en cada despacho oficial.
La salida de Mariano Cúneo Libarona abrió una puja feroz. Hasta el viernes, el nombre que empujaba Santiago Caputo era el del senador bonaerense Guillermo Montenegro. El esquema parecía cerrado: Montenegro ministro, Sebastián Amerio —incondicional caputista— como viceministro. Un binomio que dejaba Justicia bajo la órbita del asesor estrella.
Pero en Olivos, durante el fin de semana, todo cambió como en un pase mágico. Karina Milei movió sus fichas y dio vuelta el tablero. Impuso a Mahiques como ministro de Justicia, con quien trabó estrecha amistad porque responde al "Tano" Daniel Angelici, operador judicial de Cómodoro Py, amigo íntimo de Darío Wasserman, presidente del Banco Nación y marido de la legisladora libertaria y ex camporista Pilar Ramirez, mano derecha de Karina Milei.
Pero además Karina Milei se dio el gusto de desplazar a Sebastian Amerio, viceministro, para colocar en su lugar a Santiago Viola, su operador judicial de máxima confianza y apoderado de La Libertad Avanza. Resultado en la pizarra política de Balcarce 50: Karina 3 – Caputo 0.
Los tres goles de Karina Milei
El score futbolístico que repiten en voz baja en los pasillos oficiales no es casual.
- Primer gol: Mahiques y no Montenegro. El candidato de Caputo quedó en el banco.
- Segundo gol: Amerio afuera. Se terminó el control caputista del número dos.
- Tercer gol: Santiago Viola adentro. Un karinista puro en el corazón del Ministerio y, además, representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, con fuertes influencias en los tribunales federales de Comodoro Py.
"En este relevo no importaba el uno… importaba el dos. Perdió fuerte Santiago Caputo. Quieren barrer a los bordó. O sos violeta o nada", graficó a iProfesional un funcionario con despacho en Casa Rosada.
La metáfora cromática no es ingenua. El violeta identifica al karinismo, símbolo de LLA. El bordó, a las Fuerzas del Cielo y al universo digital que orbitó en torno a Caputo. Ahora el mensaje es terminante: se acabó la autonomía. Todo debe reportar a la secretaria general de la Presidencia.
El pecado de Santiago Caputo
En el entorno presidencial describen a Caputo como "herido en un ala". Nadie habla de renuncia inminente, pero sí de disciplinamiento. "Le pusieron un sopapo para llamarlo al orden", sintetiza un operador del oficialismo.
¿En qué se había desordenado? "En todo", responden sin eufemismos desde el karinismo duro. Caputo avanzaba en decisiones sin reportar a Karina. Recibía funcionarios que no pasaban por el despacho de la Gran Hermana.
El caso más emblemático fue el del jefe de la SIDE, Cristian Auguadra, que cuando visitaba la Rosada entraba directo al despacho del asesor presidencial y no al de la hermana del Presidente. Un error que no había cometido su antecesor, Sergio Neiffert, quien entendió rápidamente por dónde corría la corriente eléctrica del poder. Karina tomó nota. Y ahora avanza.
Quién es Juan Bautista Mahiques, el nuevo ministro de Justicia
La llegada del hasta ahora jefe de los fiscales porteños es leída en clave judicial y también política. Mahiques ya fue funcionario de Justicia en tiempos de Mauricio Macri y es parte de una familia con peso específico en tribunales: su padre, Juan Carlos Mahiques, es juez de Casación; su hermano Ignacio es fiscal federal.
Pero hay algo más: en Comodoro Py lo sintetizan sin rodeos. "Mahiques es el Tano". La frase remite a Daniel Angelici, histórico operador judicial del PRO, ex presidente de Boca y empresario del juego. Para muchos observadores, el desembarco de Mahiques implica la llegada indirecta de Angelici al gobierno libertario.
Angelici tiene llegada en tribunales federales y porteños. Fue mentor de Mahiques y lo impulsó en la Ciudad. Su vínculo con Darío Wasserman —titular del Banco Nación y esposo de Pilar Ramírez, espada karinista en la Legislatura porteña— es una de las llaves de esta ingeniería.
La designación no es menor: en Justicia se deben aceitar los pliegos demorados de jueces y administrar los tiempos de causas sensibles que rodean al Presidente y su hermana, como $LIBRA y la investigación sobre la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde aparecen mencionados Karina Milei y Lule Menem en versiones judiciales.
El ascenso de Santiago Viola
El otro nombre clave es Santiago Viola. Abogado personal de los hermanos Milei, apoderado de LLA y operador con terminales en Comodoro Py, responde "ciegamente" a Karina, según admiten en la Rosada.
Viola integra el núcleo duro junto a Sebastián Pareja en la Provincia, Pilar Ramírez en la Ciudad y el clan Menem en el interior: Eduardo "Lule" Menem y Martín Menem, presidente de Diputados. En ese esquema asoma también Sharif Menem, joven dirigente riojano, sobrino segundo de Martín, hoy asesor en la Cámara baja y señalado como pieza emergente en la estrategia digital libertaria.
Una fuente karinista desliza otro dato inquietante: "Por orden de Karina están armando hace meses su propio call center". Traducción: la maquinaria de campaña segmentada en redes, hasta ahora bajo órbita caputista y de las Fuerzas del Cielo, podría tener reemplazo. "Eso se compra en cualquier lado", minimizan. El poder se prepara para el caso en que tengan que prescindir de los servicios digitales y algorítmicos de Santiago Caputo.
El ocaso bordó
La avanzada no se limita a Justicia. En los pasillos se habla de una posible expansión de Karina Milei sobre áreas que aún orbitan a Caputo: SIDE, YPF, ARCA, PAMI, Salud. "Si no se ordena, van por más", advierten. En ese contexto, pierden volumen la Fundación Faro de Agustín Laje —apadrinada por Francisco Caputo— y los voceros digitales del canal Carajo, salvo conversión explícita al violeta.
"Montenegro era Ariel Lijo y Caputo. No era buen trío", ironiza otro funcionario, aludiendo a los vínculos del senador con el juez federal y su hermano Alfredo "Fredy" Lijo. El mensaje final es inequívoco: no hay doble comando. Karina Milei consolidó su jefatura política y dejó a Santiago Caputo frente a una disyuntiva clásica del poder argentino: alinearse o circular por la banquina, con las luces prendidas.
La pregunta que sobrevuela Balcarce 50 es si el asesor estrella resistirá otro embate o si este 3 a 0 es apenas el primer tiempo de una interna que, lejos de apagarse, acaba de entrar en su fase más cruda. En el mundo libertario, y en los afectos de Milei, un 3 a 0 puede ser también remontable.