Error ético o "costo marginal": crecen las dudas por el polémico viaje de Adorni y la defensa de Milei
En los pasillos de Casa Rosada los funcionarios de Javier Milei miden constantemente las menciones en redes sociales del claro desliz del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por haber incorporado en un viaje oficial a Nueva York a su esposa Bettina Angeletti, en el avión que llevó al Presidente y no están para nada contentos.
Mientras que en voz baja explican que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei y su principal asesor, Eduardo "Lule" Menem, les cuesta ocultar sus fastidios a pesar de haber puesto en marcha una operación inmediata de respaldo al ministro que tiene despacho en la Casa Rosada, el propio Milei, ordenó que a la visita no oficial a España, solo viajen él y su hermana. Una muestra austera de la delegación nacional y un mensaje del malestar que existe por aquellos que se suben al avión sin medir las consecuencias políticas, en medio de un ajuste feroz de la economía nacional.
Crece la polémica por el viaje de Manuel Adorni a Nueva York
Sin descontar que los deslices de Adorni tendrán para el Gobierno nacional una consecuencia judicial puesto que la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) abrió un expediente preliminar para analizar si hubo delitos o fallas, tanto en el vuelo a Nueva York como en el que llevó a la familia del jefe de Gabinete de vacaciones a Punta del Este y que involucra a un periodista y productor de la televisión pública, el costo más alto es el político.
Nadie relacionado con el mundo de la política, ni siquiera conspicuos dirigentes del kirchnerismo, a los que se les ha comprobado en sede jucidial numerosos delitos económicos, dejan de opinar acerca del dossier Adorni. Y, durante este fin de semana, continuarán las críticas y defensas del exvocero presidencial.
Entre las apologías de Adorni, la más importante es la del propio Jefe del Estado, quien prefirió hablar con un vocabulario económico y no ético o moral como viene realizando cada vez que realiza presentaciones en el exterior y explica cuál debería ser la mejor manera de ordenar el mundo, segun su visión ideológica.
Milei afirmó en un posteo en X: "Si supieran el concepto de costo marginal tendrían claro que muchas cosas que se dicen no tienen ni el más mínimo sentido. Pero como pocos economistas lo entienden de verdad y a otros el rubro no les importa ni (lo captan) entonces ensucian", y cerró deseándole ánimo a Manuel Adorni. La declaración presidencial tardó poco tiempo en generar comentarios de todo tipo.
Ocultar un tema de ética pública, detrás de un término económico: el plan de Javier Milei
Desde luego, que la mayoría de las críticas a la defensa de Adorni esbozada por Milei, provienen desde el sector ético porque, por ejemplo, entre varios posteos acerca de la cuestión en X se leyó, "Lo que molestó en parte del electorado libertario es la falta de humildad de Adorni al responder sobre este asunto. Con un simple no se volverá a repetir, hubiera bastado porque nadie es perfecto", alcanzaba. Se trata de un posteo de una cuenta libertaria registrada como "Libertad, Libertad, Libertad" que demuestra que el affaire penetró en la base del electorado de Javier Milei.
Pero, retornando a la teoría del costo marginal de Milei. ¿que quiso decir el Presidente?
En economía, el costo marginal es el aumento en el costo total que se produce al prestar una unidad adicional de un servicio. Si lo trasladamos al caso Adorni, el argumento presidencial afirma que, dado que el vuelo ya estaba programado para trasladar al vocero en una misión oficial, la adición de un pasajero, en esta ocasión su propia esposa, en una plaza, que de otro modo quedaría vacía, no genera ningun gasto extra relevante para el erario público.
Desde esta perspectiva económica, los costos principales (combustible, sueldos de la tripulación, tasas aeroportuarias y mantenimiento) son considerados "costos hundidos", es decir, gastos que el Estado ya decidió afrontar para el viaje del presidente. Por lo tanto, el uso de un asiento disponible por parte de un familiar tendría un impacto económico nulo o despreciable.
Segun fuentes aeronáuticas consultadas por iProfesional, en el sindicato de APTA, "lo que dice el Presidente puede ser verdadero en un avión grande, pero nunca en un avión más chico como por ejemplo el que se utilizó en el vuelo a Punta del Este que es otro caso de Adorni en viaje al exterior".
Sin embargo, agregó el consultado: "Siempre hay un costo. Poco o mucho pero hay un impacto económico".
Entre los adherentes al Gobierno que decidieron defender esta teoría, escribió el ex funcionario y asesor presidencial, Darío Epstein. "Si un avión con capacidad para 10 pasajeros lleva solo 9 personas cuesta exactamente lo mismo que si llevara 10. El costo marginal de agregar el 10° pasajero es virtualmente 0", afirmó.
Pero, tuvo respuesta desde el mundo aeronáutico. El empresario cordobés Claudio Ortizbelgoff, que ostenta fluidos vínculos con el sector de la aviación de Uruguay, Qatar y Arabia Saudita, explicó: "Desde la experiencia en el sector aeronáutico, la teoría económica del costo marginal no se aplica de forma lineal en el aire. Combustible por Peso: En aviación, cada kilo cuenta. Un pasajero adicional (más su equipaje) altera el peso de despegue (MTOW). Esto aumenta el consumo de combustible por hora de vuelo. Multiplicado por las horas de una gira presidencial, el costo es real y medible, no es cero".
Además agregó, acerca de las "Tasas y Seguros: existen tasas aeroportuarias de aterrizaje y servicios de rampa que se calculan por pasajero o peso. Además, las pólizas de seguro tienen primas vinculadas a la cantidad de personas a bordo y su rol. Y, el Costo de Oportunidad y Logística: Un avión oficial no es un transporte privado personal; es un activo del Estado. El uso de recursos públicos para fines no oficiales (como trasladar familiares) rompe la trazabilidad del gasto y el protocolo operativo".
Una polémica acerca de una explicación, que no es la única, para intentar dar una respuesta a un hecho que nunca debiera haber sucedido en un gobierno que puso la ética y la lucha contra el gasto descontrolado, casi como una misión bíblica.