Nueva encuesta arroja tres datos críticos para Milei, entre el escándalo de Adorni y presiones económicas
En lo que va de marzo el gobierno de Javier Milei no recibió casi ninguna buena noticia de las encuestas que circulan. Ahora, el último sondeo de la Universidad de San Andrés (UdeSa), cuyos informes suelen ser muy mirados por la política, confirma el registro de un deterioro de la aprobación presidencial en medio del escándalo que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Se trata de uno de los tres datos más sensibles que arrojó la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) que realizó esa altos estudios en marzo, donde apareció que la desaprobación del gobierno de Milei subió 7 puntos desde la última medición.
Los otros dos datos críticos están dados por el crecimiento de la preocupación por la "falta de trabajo" -que se consolidó como uno de los principales problemas del país en el estudio junto a los "bajos salarios" y la "corrupción"- y por el aumento del pesimismo a futuro, que parece ir de la mano con esas variables.
El estudio de la UdeSA no midió puntualmente el impacto directo del escándalo por los viajes de Adorni junto a su esposa ni del caso $LIBRA, pero las encuestas se llevaron a cabo entre el 10 y el 17 de marzo, mientras ambos temas (en especial el que involucra al jefe de Gabinete) empezaban a instalarse con fuerza en la opinión pública y arrojó un dato adicional y elocuente sobre la situación del ministro coordinador
El dato más crítico para Milei en la última encuesta: ¿cómo está la aprobación presidencial?
Uno de los indicadores más sensibles de la ESPOP es el índice de "satisfacción con la marcha general de las cosas". Según los datos recolectados entre el 10 y el 17 de marzo con 1.008 cuestionarios, solo el 33% se muestra satisfecho, un retroceso de 7 puntos respecto a la medición de noviembre de 2025 que se refleja a su vez en el 64% de insatisfacción.
Al desagregar estos datos por afinidad política, se observa nítidamente una polarización: mientras que los votantes del oficialismo mantienen niveles de satisfacción cercanos al 60%, en la oposición este número cae a un dígito. Sin embargo, en el "centro" del electorado (votantes de Juan Schiaretti, por caso) es donde la satisfacción ha mostrado la mayor permeabilidad a la baja.
Pero el dato más negativo se da en la medición sobre la aprobación de la gestión de Milei, que marcó un 38% mientras que la desaprobación alcanzó el 59%, nivel que según indicó el informe de la UdeSA representa una suba de 7 puntos respecto de la última medición de noviembre de 2025.
Si bien este 38% ubica a Milei muy por arriba del nivel de aprobación que tenía el expresidente Alberto Fernández en el mismo período de su mandato (17%), se sitúa por debajo del que tenía Mauricio Macri (51%), lo que sugiere que el capital político de la victoria electoral se ve erosionado.
Salarios y empleo, las variables económicas que presionan a Milei, con expectativas a la baja
Por otro lado, el estudio de la UdeSA indagó en la opinión de los encuestados sobre los principales problemas que afectan hoy al país y ofreció la posibilidad de dar respuestas múltiples. El primer lugar, con 37% de las menciones, fue para "bajos salarios", seguido por la "falta de trabajo" con 36% y la "corrupción" con 33%.
La encuesta confirmó un cambio de tendencia que ya registraron otras con anterioridad y es que la inflación, que siempre figuró al tope de los problemas, descendió al 20% en el ranking. No obstante, el dato crítico para el Gobierno es que la preocupación por la "falta de trabajo" subió 6 puntos respecto de la medición anterior.
En tanto, a pesar de haber caído en el ranking la preocupación por la inflación registró un crecimiento de 5 puntos, según indicó el informe. No obstante, el empleo y los bajos ingresos se presentan como las variables que mayor presión ponen sobre la gestión de Milei y las más vinculadas al deterioro de la aprobación.
Junto a ellas aparece otro indicador clave en la encuesta: el crecimiento del pesimismo a futuro. El 46% de los consultados cree que la situación del país será peor en el próximo año, frente a un 30% que aún confía en una mejora. El informe muestra que el optimismo tuvo una caída de alrededor de 10 puntos desde la última medición de noviembre.
Este punto es central para el Gobierno porque indica que, a la par del deterioro de la aprobación sobre la gestión también sufren las expectativas, un elemento que le sirvió de apoyo a Milei durante la primera mitad de su mandato.
Medición de imagen: Milei encabeza pese a todo, sorprende Bregman y sufre Adorni
La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública también midió la imagen de las principales figuras políticas y arrojó un dato contundente: ningún dirigente nacional posee hoy un diferencial de positivo, dado que todos presentan mayor imagen negativa que positiva.
En ese marco y pese al deterioro de la aprobación sobre la gestión, Milei se mantiene como el dirigente con mayor imagen positiva con 38%. Detrás suyo se ubicó la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, que conserva un núcleo duro de apoyo del 36%. La sorpresa la dio la diputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman al quedar tercera con 33% de imagen positiva.
Muy cerca pero en cuarto lugar quedó el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, con 32%, seguido por la vicepresidenta Victoria Villarruel con 30%, mismo nivel que la expresidenta Cristina Kirchner, aunque en su caso mostró un diferencial negativo más alto (33% contra 24% de Villarruel).
En otro tramo, la encuesta midió la opinión sobre los funcionarios del Gobierno y allí se destacaron dos datos. El primero es que el ministro del Interior, Diego Santilli, se ubicó en el primer lugar con el 28%. El segundo es que Adorni, hoy golpeado por el escándalo de los viajes, quedó en tercer lugar pero apareció junto con Karina Milei como los dos funcionarios con los diferenciales más negativos de la muestra: el jefe de Gabinete con -32% y la secretaria General con -50%.
En definitiva, la encuesta revela que el gobierno de Javier Milei enfrenta el segundo trimestre de 2026 con un margen de maniobra política más estrecho. La paciencia social, que fue el activo más valioso durante la primera mitad de su mandato, muestra signos de agotamiento y la demanda de resultados tangibles en el bolsillo se vuelve más imperativa que nunca.