Revelan una operación rusa en Argentina que pagó notas periodísticas para desprestigiar a Milei
Una campaña internacional de desinformación impulsada por un grupo de tareas ruso, identificado como "La Compañía", tuvo como uno de sus principales blancos al gobierno de Javier Milei. Según una investigación periodística basada en documentos de inteligencia filtrados, la organización financió la publicación de más de 250 artículos en medios argentinos con el objetivo de influir en la opinión pública local.
El trabajo fue realizado por un consorcio internacional de periodistas a partir de un informe de inteligencia ruso de 1.431 páginas, que expone las operaciones del grupo en América Latina y África. En la Argentina, el análisis fue llevado adelante por el sitio Filtraleaks, que detectó pagos por al menos u$s283.000 destinados a financiar contenidos en 23 medios digitales.
Operación rusa para desprestigiar a Javier Milei: cómo funcionó la campaña
La investigación, a cargo de los periodistas Santiago O'Donnell, Diana Cariboni y Sofía Álvarez Jurado, reveló que la operación se extendió entre abril y octubre de 2024. El objetivo central era desacreditar al Gobierno argentino en un contexto de alineamiento con Ucrania en el conflicto con Rusia.
El esquema incluía el pago de entre u$s550 y u$s1.100 por artículo, que luego eran publicados como columnas de opinión o notas periodísticas. En muchos casos, los contenidos llegaban a los medios a través de intermediarios como agencias de prensa, consultoras o supuestos voceros.
Según surge del informe, varios artículos no tenían firma o estaban atribuidos a autores inexistentes, creados incluso con herramientas de inteligencia artificial. Entre los casos detectados aparece el supuesto analista Manuel Godsin, vinculado a la difusión de contenido prorruso y asociado a instituciones ficticias.
Medios, influencers y acciones en la calle
El documento menciona que los contenidos fueron publicados en al menos 23 medios argentinos, con distintos niveles de participación. Entre los más activos aparecen Diario Con Vos, El Destape, Diario Registrado y Realpolitik, junto a otros portales digitales de alcance nacional.
Además, la campaña incluyó la contratación de al menos 50 cuentas de influencers en redes sociales como Instagram, X y YouTube para amplificar los mensajes.
Incluso se detectaron acciones fuera del ámbito digital. Según la investigación, el grupo llegó a pagar a la hinchada del club Club Atlético Huracán para desplegar una bandera en un partido de Copa Argentina con consignas alineadas a la narrativa rusa, en contra de la guerra en Ucrania.
La confirmación de la SIDE
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) confirmó la existencia de la operación a través de un comunicado oficial. Según el organismo, el caso fue informado a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal en octubre de 2025.
Desde la SIDE advirtieron que la campaña tenía como propósito "difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros", y señalaron que la estructura contaba con antecedentes en operaciones de injerencia internacional.
El vínculo con el Grupo Wagner
De acuerdo con la investigación, "La Compañía" sería una reconfiguración del Grupo Wagner, la fuerza de mercenarios que operó en distintos conflictos bajo la órbita del Kremlin.
El grupo fue liderado por Yevgeny Prigozhin, quien protagonizó una fallida rebelión contra Vladimir Putin en 2023 antes de morir en un accidente aéreo semanas después.
Tras su disolución, parte de su estructura habría sido absorbida por el servicio de inteligencia exterior ruso (SVR). Según los documentos analizados, al menos 17 de los 60 agentes que participaron de estas campañas tenían antecedentes en Wagner.
Proyección regional
La operatoria no se limitó a la Argentina. El informe también señala intervenciones en otros países de América Latina, como Bolivia, donde se buscó mejorar la imagen del presidente Luis Arce en medio de tensiones internas, y Venezuela, con acciones orientadas a respaldar al mandatario Nicolás Maduro tras cuestionadas elecciones en 2024.
El caso expone una nueva dimensión de las guerras híbridas, donde la desinformación y la manipulación mediática se consolidan como herramientas clave de influencia geopolítica, con impacto directo en la agenda pública y el debate democrático.