El Gobierno logró nombrar a Crexell como embajadora y la oposición busca reabrir una causa en su contra
El gobierno de Javier Milei logró aprobar en el Senado la designación de la exsenadora nacional Lucila Crexell como nueva embajadora en Canadá, pero el kirchnerismo advirtió que volverá a la Justicia para tratar de reabrir una denuncia en su contra por el delito de cohecho, para que se investigue si le dieron el cargo a cambio de su voto a favor de la Ley Bases.
La designación de Crexell fue aprobada en la sesión de este jueves con 45 votos a favor del oficialismo y sus aliados y 26 en contra por parte de Unión por la Patria y la neuquina Julieta Corroza, que responde al gobernador Rolando Figueroa. La votación del pliego reflotó la polémica por la propuesta del Gobierno y la aceptación de Crexell, que ya se había cruzado días atrás en la Comisión de Acuerdos con Juliana di Tullio, alfil K.
En 2024 Crexell aportó un voto clave para la aprobación de la Ley Bases que impulsó Milei. Poco antes de aquella sesion trascendió un documento interno de la Cancillería para el Senado que anticipaba la posible designación de la neuquina como embajadora ante la UNESCO y la oposición advirtió que el nombramiento era a cambio de su voto.
Hubo una denuncia penal contra Crexell y el nombramiento en ese destino nunca se concretó. Luego de que la Justicia archivara la causa por "inexsistencia de delito" el Ejecutivo envió un nuevo pliego para incorporar a la neuquina al cuerpo diplomático, pero esta vez en Canadá. Con el nombramiento aprobado, la oposición dice que "ahora se configuró" el delito que habían denunciado y por eso pedirán reabrir la causa.
El Gobierno logró nombrar a Lucila Crexell como embajadora: la fuerte polémica en el Senado
Durante la sesión de este jueves la primera en tomar la palabra fue Florencia López, del bloque Justicialista, quien recordó la sesión especial de 2024 cuando Crexell votó a favor de la Ley Bases a pesar de que había puesto reparos al principio, y disparó: "Este Senado no puede ser parte de esta actitud delictiva y mandar a Canadá a una embajadora que va sucia, tachada y denunciada".
López sostuvo que "la postulación de la exsenadora es el perfeccionamiento del delito contemplado en el artículo 256 del Código Penal: el cohecho, el soborno o la coima" y acusó directamente a Crexell de haber aceptado "un soborno porque ha permitido que se sancione la Ley Bases y ha negociado su voto por un cargo en la Embajada de Canadá".
Sin embargo, lo más complicado para Crexell es que en la audiencia pública de la Comisión de Acuerdos había dicho que la acusación que le hicieron fue "una operación" y que su voto a favor de la Ley Bases había sido producto de un acuerdo entre el gobierno de Neuquén y el Ejecutivo, pero esto fue luego desmentido por el gobernador Rolando Figueroa.
Es por ello que, además del kirchnerismo, la senadora neuquina Julieta Corroza -del partido de Figueroa- también votó en contra de la designación de su comprovinciana y sostuvo que Crexell carece "valores de lealtad" con su pueblo. "Ella en muchas oportunidades se olvidó de Neuquén y se fue del Movimiento Popular Neuquino, traicionando a los que la pusieron acá", lanzó la legisladora.
El kirchnerismo busca reabrir la causa por "cohecho" contra Crexell
Frente a las críticas, la jefa del bloque La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, cerró el debate con una defensa de Crexell en la que señaló que "evidentemente vienen por cuestiones personales" y remarcó que "la Justicia dijo que no hubo corrupción y que no existe tal delito".
Pero cuando Bullrich terminó tomó la palabra la senadora Anabel Fernández Sagasti, una de las princpales voces de la bancada peronista/kirchnerista, para salir al cruce de la jefa del bloque libertario. "Es mentira que fue absuelta", indicó la mendocina en primer lugar.
Seguidamente, remató: "Vamos a pedir el desarchivo de la causa porque (con la aprobación del pliego) se han configurado los delitos que denunciamos". De esta forma, la oposición confirmó que no dejarán pasar fácilmente la designación de Crexell. Los envalentona, además, el enojo del gobernador de Neuquén por los dichos de la exsenadora sobre su voto.
El zigzagueante camino de la nueva embajadora en el Senado
La exsenadora y ahora designada embajadora ante Canadá por el gobierno de Milei tiene un recorrido político sinuoso. Llegada al Senado como parte del histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN), Crexell asumió luego otro mandato en la Cámara alta pero como integrante de la boleta de Juntos por el Cambio en 2019. Fue segunda en la lista pero se quedó con la banca por el fallecimiento del radical Horacio "Pechi" Quiroga.
En ese marco, se incorporó al interbloque de Juntos por el Cambio hasta 2023. Sin embargo, ese año Crexell quedó en la mira por haberse ausentado en la sesión donde el Frente de Todos -que gobernaba por entonces- aprobó la extensión en el cargo de la jueza Ana María Figueroa, cuestionada por su presunta cercanía con el kirchnerismo. El faltazo de la nequina fue clave.
Más tarde Crexell apoyó la candidatura presidencial de Patricia Bullrich para las elecciones generales de 2023 pero en el balotaje respaldó al candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, a pesar de que Juntos por el Cambio jugó a favor de Milei. Con la llegada del libertario a la Casa Rosada y la desintegración de JxC la neuquina conformó su propio monobloque.
Tras la polémica por su voto a favor de la Ley Bases y la filtración de su nominación como embajadora por parte del Gobierno, Crexell fue dennciada pero el fiscal que intervino en la causa la desestimó con el argumento de que "no es posible establecer la relación causal entre su propuesta de designación y la decisión de su voto".
Además, indicó que el comportamiento de los funcionarios públicos que realizan "negociaciones en miras a lograr la sanción de un paquete de leyes enviado al Congreso" no puede "puede catalogarse como un quehacer ilícito, si a la par no se comprueba que tengan lugar otros actos concretos" que se inscriban en un tipo penal específico.
Finalmente el gobierno de Javier Milei propuso a Lucila Crexell como embajadora ante Canadá y la bancada oficialista del Senado no tuvo problemas para reunir los votos y aprobar la designación. Para el kirchnerismo esto mismo es argumento suficiente para tratar de reabrir la causa en contra de la neuquina. La polémica continúa.