La CGT marcha a la Plaza de Mayo por "paritarias libres": homenaje al Papa Francisco y busca el apoyo de la Iglesia
Cuestionada por derecha y por izquierda, la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) sigue adelante con su plan contra el modelo económico del gobierno, entre derrotas y victorias. En ese escenario, el consejo directivo se reunió ayer para anunciar una movilización a Plaza de Mayo, el 30 de abril a las 15 horas, en conmemoración del Día del Trabajador, que se celebra el 1 de Mayo.
La idea de la central obrera es poner "toda la carne al asador", con una marcha multitudinaria, por lo que ya comenzaron a tener reuniones no solo con las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), sino con el peronismo en todas sus vertientes, principalmente con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que lidera Axel Kicillof.
Además, habrá una celebración religiosa en conmemoración del Papa Francisco. El movimiento obrero mantiene un estrecho vínculo con la Iglesia a través de la Pastoral Social, crítica de los proyectos neoliberales, por lo que no se descarta que ese recuerdo a Jorge Bergoglio derive en un respaldo eclesiástico a través del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, histórico aliado del gremialismo.
Aprovechar el malestar social
Jorge Sola, uno de los triunviros de la CGT, señaló que "el Papa tuvo vínculo con el mundo del trabajo, con la solidaridad como bandera. En esa conmemoración, vamos a hablar de la situación de los trabajadores, con endeudamiento familiar y creciente desempleo". Tras el fallo judicial que frenó la aplicación de la Ley de Modernización Laboral, la idea de la dirigencia sindical es aprovechar el malestar de la sociedad no solo con los números de desempleo, sino con los hechos de corrupción que salpican a la Casa Rosada, sobre todo el escándalo del jefe de gabinete Manuel Adorni.
Sin embargo, en la conferencia de prensa que se realizó en el histórico edificio de Azopardo, no se habló expresamente de las denuncias contra el Ejecutivo, sino que se avanzó en la situación económica y laboral, reclamando que las paritarias sean libres y que sea homologadas y discutidas de acuerdo a cada actividad.
Sola sostuvo que el gobierno "se percibe liberal y habla a favor del libre mercado, pero "utiliza los ingresos de los trabajadores" para contener la suba de precios. Explicó que "una de las anclas que está llevando adelante para mantener su política económica, es el control sobre uno de los valores y de los precios, que es el control de los salarios".
Pérdida del salario y endeudamiento familiar
El también titular del gremio del Seguro manifestó que van a seguir reclamando que las paritarias sean "homologadas y discutidas en la forma en que cada actividad lo lleve adelante", algo que, según denunció, se ve obstaculizado porque el Ejecutivo impone un techo "por debajo de la inflación promedio". Remarcó que el impacto real en el bolsillo es mayor, dado que el sueldo de los trabajadores se destina en un "80% en valores por encima" del índice general debido a los fuertes incrementos en alimentos indispensables y servicios.
La nueva jornada de protesta apuntará a "la caída del poder adquisitivo, pérdida de salario y endeudamiento familiar", con el aditivo de la crisis que atraviesa la Casa Rosada, con denuncias a funcionarios (no solo Adorni, sino la reactivación de la causa por presuntas coimas en la Agencia de Discapacidad y los créditos del Banco Nación para funcionarios libertarios). Creen que el contexto económico y social sumará músculo tanto de partidos políticos y sectores sociales como de la llamada "gente de a pie", decepcionados por la gestión oficial.
Sola insistió en que "estamos atravesando una fuerte pérdida del poder adquisitivo, el endeudamiento familiar, la pérdida constante de trabajadores formales e informales y el crecimiento del índice de desempleo". En la conferencia, el dirigente estuvo acompañado por el otro triunviro, Octavio Argüello y el secretario de Prensa, Horacio Arreceygor. Según se informó, Cristina Jerónimo, el tercer secretario General de la central, participó del cónclave, pero debió retirarse antes por temas personales.
Crisis de las obras sociales. La CGT va por su propio IPC
La cúpula cegetista también expresó su "extrema preocupación" por el desfinanciamiento de las obras sociales. Según el análisis de la Secretaría de Acción Social de la CGT a cargo de José Luis Lingeri, detalló que las prestaciones de salud atraviesan un "déficit operativo de financiamiento debido al enorme aumento que han tenido el valor de las prestaciones sociales y los medicamentos", afectando tanto a empleados activos como a jubilados.
Por otra parte, la central obrera ratificó que está preparando un propio Índice de Precios al Consumidor (IPC) junto con la Facultad de Economía de la Universidad de Buenos Aires, que tengan en cuenta la realidad de los trabajadores. La idea además es medir otros sectores productivos para tener un mejor panorama de la actividad económica del país.
En cuanto a la batalla legal contra la reforma laboral. Sola explicó que la Justicia "en este momento nos ha dado la razón, dando verosimilitud a nuestro pedido de inconstitucionalidad de estos 83 artículos". Reiteró que la nueva ley "representa un retroceso en los derechos laborales" y reivindicó la estrategia de la CGT apuntando que "ha sido acertada, hemos hecho paros, movilizaciones y ahora fue el tiempo de ir a la justicia".