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Seis gobernadores negocian un frente de centro para enfrentar a Milei, pero uno podría aliarse al peronismo

Llaryora mantiene abierta su estrategia mientras otros jefes provinciales buscan construir una alternativa nacional para 2027 sin definiciones claras
21/04/2026 - 20:21hs
Seis gobernadores negocian un frente de centro para enfrentar a Milei, pero uno podría aliarse al peronismo

Mientras Javier Milei volvió a recalentar la agenda política con el anuncio de una reforma electoral que enviará al Congreso, un grupo de gobernadores evalúa construir una alternativa de centro que rompa la polarización entre La Libertad Avanza y el peronismo de Unión por la Patria. Sin embargo, esa arquitectura todavía es embrionaria y está atravesada por una incógnita central: el rol que finalmente jugará el cordobés Martín Llaryora.

El espacio en gestación retoma la lógica de lo que fue "Provincias Unidas" y reúne a dirigentes de distinto origen político, pero con un diagnóstico común: la necesidad de ofrecer una opción equidistante entre Milei y el kirchnerismo, según pudo saber iProfesional de fuentes vinculadas al espacio.

En ese esquema aparecen el gobernador chubutense Ignacio Torres (PRO), el santafesino Maximiliano Pullaro (UCR), el jujeño Carlos Sadir (UCR), el correntino Gustavo Valdés (UCR) y el santacruceño Claudio Vidal, además del propio Llaryora, que expresa al peronismo disidente cordobés. En ese espacio también milita el diputado y ex gobernador cordobés Juan Schiaretti y el ex presidente Mauricio Macri, del PRO.

Sin embargo, Llaryora tiene juego independiente de Schiaretti, porque al revés de su mentor y antecesor, el gobernador cordobés explora un regreso al peronismo, al punto tal que buscará encabezar la conducción del PJ cordobés. El escudito atrae a Llaryora. Tiene un proyecto presidencial, pero ante la duda privilegiará la reelección como gobernador, según sus allegados.

"Están tramando algo de eso. Y hay sectores del círculo rojo interesados en esa alternativa electoral", señaló a iProfesional un allegado al senador y ex gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés. Valdés agasajó el viernes último a Macri en Corrientes y no le disgustaría integrar una fórmula presidencial con el ex presidente de Boca pese a que es hincha de River.

"Lo quieren tentar a Macri, pero no dice nada todavía", señalaron en Corrientes. Están explorando la posibilidad de una alternativa de centro a Axel Kicillof del peronismo y el "Peluca" Milei, señalaron en ese espacio.

En ese armado Schiaretti, hoy diputado, mantiene conversaciones tanto con Mauricio Macri como con Pullaro para explorar una fórmula competitiva de centro. La hipótesis incluye incluso reflotar la figura del ex presidente o construir una candidatura nueva que capture voto moderado desencantado tanto con Milei como con el kirchnerismo.

La resistencia a que Macri vuelva a encabezar una fórmula presidencial

Cerca de Pullaro relativizan, por ahora, la maduración de ese esquema. "Hablan, son amigos, pero no se sabe si están hablando de eso ahora", deslizan. Y agregan un dato político clave: "Los votantes no peronistas van a buscar futuro. No creo que voten pasado". En esa lectura subyace una resistencia a que Macri vuelva a encabezar una fórmula presidencial, aunque su rol como articulador sigue siendo relevante.

En Córdoba, en cambio, el foco está puesto en Llaryora. El gobernador mantiene abiertas todas las opciones de cara a 2027: reelegir o ser candidato a presidente si se abre una posibilidad clara.

En su entorno reconocen que Córdoba "va a jugar un rol en la elección nacional", pero evitan definiciones prematuras. La posibilidad de competir en una interna del peronismo contra Axel Kicillof —una PASO que ordene liderazgos dentro de Unión por la Patria— no está descartada. Tampoco la alternativa de liderar un espacio de centro.

La decisión, admiten en el llaryorismo, dependerá del contexto que se configure en los próximos meses. Hay al menos cuatro variables en evaluación:

  • La evolución de la economía y el humor social
  • El nivel de apoyo que conserven Milei y los principales referentes del peronismo
  • La conveniencia estratégica: encabezar una opción de centro si el oficialismo se debilita o disputar el liderazgo del peronismo si Milei llega fortalecido
  • Ante un escenario incierto, privilegiará la reelección como gobernador

Por qué Milei quiere eliminar las PASO antes de 2027

En ese marco, las PASO aparecen como una herramienta clave para ordenar candidaturas tanto en el peronismo como en un eventual frente de centro. Y es justamente ese instrumento el que Milei busca eliminar o suspender.

Desde Israel, el Presidente anunció el envío de un proyecto de ley que incluye varios temas en un paquete: la eliminación de las primarias abiertas PASO, cambios en el financiamiento partidario y la incorporación de Ficha Limpia. En redes sociales, planteó el paquete como una ofensiva contra "la casta". Pero en la oposición —y también entre sus aliados— leen la jugada en clave política.

Primero, por una cuestión aritmética: el oficialismo no tiene los 129 votos necesarios para aprobar una reforma de ese calibre sin el respaldo del PRO, la UCR y los bloques provinciales, que difícilmente resignen una herramienta central para dirimir candidaturas como las PASO.

Segundo, porque interpretan que el objetivo no es el ahorro fiscal sino la ingeniería electoral: sin PASO, se dificultaría la consolidación de dos grandes polos opositores y proliferarían candidaturas fragmentadas. "Divide y reinarás", resumen en voz baja.

Tercero, porque tanto el peronismo como el espacio de centro necesitan las primarias para ordenar sus internas y legitimar liderazgos. Sin ese mecanismo, la construcción de alianzas se volvería más opaca y dependiente de acuerdos de cúpula.

El capítulo del financiamiento también genera sospechas. Sin aporte estatal, advierten, las campañas quedarían más expuestas al financiamiento privado, con los riesgos que eso implica: recaudar de empresarios que exigen contraprestaciones, sectores sospechados del narcotráfico o usar recursos de las cajas del Estado.

Y la inclusión de Ficha Limpia en el mismo proyecto es leída como una maniobra para forzar a la oposición a votar en bloque bajo presión política. Quien se oponga en la votación en general en el recinto sería acusado de permitir la postulación de figuras sospechadas de corrupción como lo fue Milei al hacer caer el proyecto hace un año.

Los movimientos en el peronismo y la estrategia de Kicillof

En paralelo, el mapa opositor muestra otros movimientos. Natalia de la Sota rompió con el cordobesismo y lanzó su propio espacio, "Defendamos Córdoba", con el que busca proyectarse a nivel nacional como una figura de renovación del peronismo no kirchnerista. Su estrategia es clara: diferenciarse tanto de Milei —a quien le votó sistemáticamente en contra— como del armado de Schiaretti, al que acusa de haber colaborado con el oficialismo.

Del otro lado, dirigentes como Miguel Pichetto, Nicolás Massot y Emilio Monzó avanzan en conversaciones con sectores del peronismo, incluidos gobernadores que son caudillos en sus bastiones y referentes como Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Kirchner, para construir un frente opositor lo más amplio posible.

Incluso dentro del peronismo se proyecta una interna intensa. Kicillof, señalan en ese espacio, quiere reclutar en un solo frente electoral a todos los sectores de centro que se oponen a Javier Milei, incluso extrapartidarios.

Para ello, dicen en el PJ, deberá ampliar su mirada más allá de la provincia de Buenos Aires si quiere imponerse en una PASO nacional. En ese armado podrían confluir gobernadores hoy cercanos a Milei, como Raúl Jalil (Catamarca) u Osvaldo Jaldo (Tucumán), mientras otros, como Gustavo Sáenz (Salta), o el propio Claudio Vidal (ex peronista de Santa Cruz) mantienen posiciones más oscilantes.

En el peronismo, no se descartan también las precandidaturas de gobernadores del PJ histórico como el riojano Ricardo Quintela, el santiagueño Gerardo Zamora, y el ex mandatario sanjuanino y ahora senador Sergio Uñac. Todos ellos y Llaryora podrían ser rivales de Kicillof en una PASO o cruzarse en diversas fórmulas.

En ese tablero todavía en formación, la incógnita Llaryora sintetiza las tensiones de la política que viene: centro o peronismo, construcción propia o alianza amplia, moderación o competencia interna. La única certeza, por ahora, es que nadie logró todavía ordenar un espacio competitivo y que, lejos de disiparse, la polarización sigue siendo el terreno donde Milei se mueve con mayor comodidad.

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